Tener unos labios hidratados ofrece un aspecto mucho más saludable, fija los cosméticos para que luzcan como nunca y es de lo más positivo para la piel de esta zona tan delicada del rostro. En definitiva, es la base para una boca estética y una buena salud. Actualmente puede resultar algo complicado, ya que las mascarillas higiénicas no dejan respirar correctamente la zona y los cambios bruscos de temperatura no resultan muy favorables. Para solucionar este pequeño problema hoy te vamos a facilitar unos sencillos trucos ¡toma nota y devuelve la vida a tus labios!
Beber mucha agua

Parece una solución muy evidente, pero lo cierto es que tiene una relación realmente íntima el consumo de agua con la salud de los labios y su aspecto. De hecho, uno de los primeros síntomas de deshidratación en la sequedad en esta parte del cuerpo, son los primeros en sufrir las consecuencias.
Lo más recomendable es consumir 2 litros de agua al día, lo que corresponde a 8 vasos de agua. Para que la hidratación sea fructífera también puedes incluir infusiones o zumos, que pondrán su granito de arena.
Exfoliación labial

Los labios presentan una cobertura de piel que debe ser cuidada igual que la del resto del cuerpo. Esto significa que de la misma manera que exfolias tu rostro o la piel de tu cuerpo también tendrás que hacer este proceso en la boca.
Existen productos específicos para esta función, no se te vaya a ocurrir utilizar tu exfoliante facial para ello ¡en ningún caso! También lo puedes hacer de forma casera, con ingredientes como el azúcar y la miel. Esto eliminará residuos, pieles muertas y conseguirá que permanezcan más hidratados en general.
Un labial hidratante

Los labiales para uso decorativo pueden resecar mucho los labios, especialmente aquellos con aspecto mate o con propiedades de larga duración y resistentes al agua. Lo ideal es comprar barras de labios que tengan función hidratante y cuiden la piel.
Además, es conveniente utilizar labiales de hidratación también en los momentos en los que no se busca estar maquillada. Nos referimos a las famosas barras de cacao o vaselina, ideales para una hidratación constante de la zona.
Evitar los alimentos salados

Puede parecer un poco extraño, pero lo cierto es que consumir productos salados como frutos secos o snacks puede ser realmente malo para la hidratación de los labios, y no es exactamente por lo que hacen al ser consumidos y digeridos.
Se trata de su efecto al pasar por la boca, ya que la sal se puede quedar pegada a la piel mientras se come y esta absorbe parte del agua que contienen los labios. Una buena hidratación parte de aportar el agua necesaria a la piel y después conseguir retenerla correctamente.
Hidratación con aceites naturales

No hay mejor producto para la hidratación que los propios aceites esenciales. Estos ofrecen múltiples ventajas, ya que son cosméticos naturales que no tienen ningún elemento químico externo ni suelen producir reacciones adversas.
Para esta misión son ideales tanto el aceite de coco, como el aceite de ricino o el aceite de almendras. También puedes fabricar tus propias mascarillas de hidratación caseras mezclando tus favoritos. Con esta técnica crearás una capa protectora contra el sol y el clima mientras humectas los labios y les aportas brillo.
Evita lamer o morder

Estos son hábitos irracionales que pueden dañar mucho los labios y que en realidad resultan bastante comunes en muchas personas. Si se lamen los labios muy a menudo la saliva resecará el área y además eliminará la capa de bálsamo natural que la protege.
Por este mismo motivo es aconsejable evitar los labiales con sabores, ya que incitan a lamernos. Tampoco es bueno que morder los labios, porque la presión de los dientes daña la tan delicada piel. Evita tirar de las pieles y manipularlos en general, lo ideal es aplicar los productos pertinentes y dejarlos curar.










































































