Sofía Cristo se sincera y cuenta qué hizo al encontrar una bolsa con cocaína en su casa años después de rehabilitarse

Sofia Cristo ha vuelto a abrir una de las heridas más delicadas de su vida al relatar el impacto que sintió tras encontrar una bolsa con cocaína en su propia casa durante una mudanza. La DJ, que lleva más de una década recuperada, ha explicado con total honestidad cómo gestionó un episodio que removió de golpe una etapa marcada por la adicción y la lucha por sobrevivir.

Los hechos que ocurrieron

La hija de Barbara Rey no suele hablar de su pasado desde el drama fácil, sino desde la conciencia de quien sabe que una adicción nunca desaparece del todo y exige atención permanente. Por eso su último testimonio ha llamado tanto la atención; porque no se trata de un recuerdo lejano, sino de una situación reciente que la enfrentó de forma inesperada con una imagen muy vinculada a sus años más oscuros.

Ella misma contó que todo ocurrió después de mudarse de casa, cuando revisaba unos archivadores que llevaba más de una década sin abrir. Fue entonces cuando apareció la bolsa con cocaína escondida entre papeles antiguos, un hallazgo que la sacudió emocionalmente y la obligó a reaccionar de inmediato. “Me acabo de mudar y yo tenía unos archivadores que hacía muchísimo que no miraba, trece o catorce años, y entre las hojas me encontré una bolsa con cocaína”, relató al recordar la escena.

La llamada que evitó un golpe emocional mayor

Aunque Sofía Cristo dejó claro que no tuvo intención de consumir, también reconoció que el impacto psicológico fue enorme. En lugar de minimizar lo ocurrido o confiarse por los años que lleva limpia, optó por activar las herramientas que ha aprendido a usar desde que comenzó su recuperación.

Su primera reacción fue pedir ayuda. “Al encontrarme eso, me fui a llamar a mi terapeuta”, explicó, dejando ver hasta qué punto conoce sus límites y la importancia de actuar con rapidez ante un estímulo de ese calibre. Después describió con crudeza cómo funcionó su cabeza en ese momento: “No se me pasa por la cabeza metérmelo pero es un estímulo directo muy fuerte”. Esa frase resume la dimensión real del episodio, porque muestra que la recuperación no consiste en olvidar, sino en saber responder cuando el pasado irrumpe sin avisar.

La DJ fue todavía más clara al explicar el pensamiento que tuvo en ese instante. “Pensé, tienes que llamar, da igual que lleves 13 años recuperada. Eres lo que eres y esto es una hostia y un estímulo directo muy grande”. Finalmente, resolvió la situación de la forma más contundente posible: “Llamé y lo tiré, evidentemente”.

@sofia_cristo

ELIGE VIVIR 🤍🌱💪🏼 @rockanrollas.podcast

♬ sonido original – Sofia Cristo

Un relato duro sobre la adicción y la recuperación

El testimonio de Sofía Cristo también sirve para recordar el alcance que tuvo su adicción durante años. Empezó a consumir con 15 años, pasó del alcohol y el tabaco a sustancias ilegales y terminó desarrollando un consumo diario de cocaína que condicionaba por completo su vida cotidiana hasta ingresar en un centro de desintoxicación en 2013. Desde entonces, lleva 12 años limpia y hoy dedica parte de su experiencia a ayudar a otras personas con problemas similares.

En su relato, además, insiste en que evita contextos que puedan acercarla a conductas adictivas, aunque no estén relacionadas directamente con las drogas. De hecho, explicó con rotundidad: “No puedo entrar en el casino por una cuestión de principios y moral no entro. Nunca he sido ludópata, pero como soy adicta recuperada pues considero que es una conducta adictiva que me pone en riesgo y me acerca al consumo”.

Esa vigilancia constante encaja con otra confesión especialmente dura sobre lo que vivió antes de pedir ayuda. “Si no llega a ser por una clínica privada no me salvo. Estaba al borde de la muerte”, aseguró al recordar el punto límite al que llegó. Su historia, lejos del morbo, coloca el foco en algo esencial: la recuperación existe, pero también exige humildad, apoyo profesional y la capacidad de reconocer que incluso muchos años después puede aparecer un desencadenante inesperado.