Si hay un programa de televisión en el que todos van de que son muy reales y naturales es Sálvame. Pero la realidad es otra, y es que son pocos los colaboradores que no se hayan hecho algún retoque para “mejorar” su aspecto físico. Desde algunos que parecen una persona completamente distinta después de sus pasos por quirófano a otros que no se les nota prácticamente nada. ¿Quieres saber quienes son? Te lo contamos a continuación.
Los menos retocados de Sálvame

Es verdad que casi todos los colaboradores de Sálvame se han realizado si no, uno, varios retoques estéticos. Aunque hay algunos que no tienen tanta obsesión con los quirófanos. Un claro ejemplo de que te puedes retocar sin parecer un teleñeco es Jorge Javier Vázquez.
El presentador por excelencia de Telecinco nunca ha reconocido públicamente sus cambios faciales pero lo cierto es que se notan a simple vista. Lo que más destaca cada vez que se lo hace son sus labios. De vez en cuando el presentador aprovecha para aumentárselos y en alguna ocasión ha reconocido tener una pequeña obsesión con eso. Y por último, se puede apreciar que a pesar de que pasen los años no envejece y eso es gracias a los pinchazos de bótox que se hace cada cierto tiempo.
Otra colaboradora que también se ha hecho alguna mejora es Gema López. Desde una laser facial para mejorar el aspecto de su piel, a varias operaciones de nariz, la madrileña parece haber rejuvenecido 10 años. Y es que también se ha rellenado las arrugas, las bolsas y las ojeras, se ha rebajado el mentón para afinar la apariencia de su rostro y se ha aumentado los labios y el pecho. Si los cambios de estos dos presentadores te parecen demasiados, sigue leyendo y te sorprenderás con los del resto de colaboradores.
Siguiente: Las sucesoras de Jorge Javier Vázquez
De personas a muñecas de plástico

Siguiendo a Jorge Javier y a Gema muy de cerca tenemos a dos grandes colaboradoras del programa. La diferencia es que éstas se han hecho más retoques que los presentadores y a día de hoy no se parecen mucho a como eran cuando empezaron a aparecer en televisión.
Empezando por María Patiño, que desde que empezó en 2007 a pasar por quirófano no ha parado. Y es que a pesar de que no era una chica fea ella siguió cambiando su cara hasta el punto de parecer que está hecha de plástico. Los cambios que se ha hecho son un aumento y levantamiento de pecho, bótox en varias partes de su cara, retocarse la nariz y afilarse la papada. Además, la periodista también se ha retocado algo no muy común como son las manos: «Me ha parecido magia. Ha sido para mí un efecto instantáneo. Impresionante. Ahora tengo las manos de una niña».
Mila Ximénez también ha pegado un cambio brutal en estos últimos años. Si que es verdad que ya se notaban los años y ese ha sido el motivo por el que ha decidido quitarse unos años de encima. Eso sí, todo lo que se ha hecho ha sido en la cara y no en otras partes de su cuerpo, al contrario de algunos de sus compañeros. Estos retoques han sido varios “liftings” para tensar y mejorar la piel de su rostro, una blefaroplastia para eliminar su aspecto cansado y un relleno de labios natural y discreto. La realidad es que todos de los que hemos hablado sólo siguen los pasos de los reyes de la cirugía y te contamos quienes son a continuación.
Siguiente: Tienen más plástico que piel
Los reyes de la cirugía estética

Hay dos personas del mundo de Telecinco que parece que tienen más plástico en el cuerpo que músculo. Ambos se merecen el puesto de rey y reina de la cirugía, y es que gastan más dinero en estética que en comida.
La que entró primero en este peligroso mundo de los cambios estéticos fue Belén Esteban, princesa del pueblo y del plástico. Nunca ha negado ninguna operación, sino todo lo contrario y gracias a eso sabemos todo lo que se ha hecho. Empezó en 2001 con un aumento de pecho, a lo que le siguió una liposucción de abdomen y una reconstrucción y blanqueamiento dental. También se ha hecho un evidente aumento de labios, un par de rinoplastias para eliminar las pruebas de sus adicciones, bótox en las líneas de expresión y un «microblanding» para rellenar y marcar la forma de sus cejas. Todos estos retoques han hecho que la Belén que se casó con Jesulín de Ubrique no sea la misma que la Belén de 2021.
Toda Barbie tiene su Ken y en este caso el rey del plástico es Kiko Matamoros. El colaborador siempre ha demostrar ser muy coqueto y preocuparte mucho por su físico. Pero además de comer sano y hacer deporte también ha recurrido a la cirugía para intentar parecerse a Mr. Potato. Y es que el exmarido de Makoke se ha realizado una otoplastia en las orejas, un lifting facial, un trasplante de cejas, un combinado especial que rellena todas las facciones que le cuelgan y para quitarle las arrugas y una beflaroplastia para quitarse las ojeras. Literalmente es como si le hubieran pasado una plancha por la cara y se hubiese quedado sin expresión facial.
Siguiente: Las más naturales de Sálvame
Las dos colaboradoras que han optado por mostrarse tal y como son

Como hemos podido ver, lo que está de moda en el plató de Telecinco es el plástico y lo raro es encontrar a alguien que no haya pasado por las manos de un cirujano estético. Pero si buscas, encuentras.
Paz Padilla ha pasado un año muy malo y en alguna ocasión ha preocupado a sus seguidores de Instagram por su mala cara. Lo cierto es que si que ha empeorado su apariencia y no sólo por sus disgustos. Entre pérdidas de familiares y pandemias, Paz lleva un año sin retocarse y aunque se note, a veces es bueno dejar a la cara respirar un poco y evitar tanto pinchazo.
Aunque la reina de lo natural es Lydia Lozano, quién sorprendentemente nunca se ha retocado nada y su cara sigue siendo la misma que la de hace veinte años, pero con más arrugas. Y no es casualidad, la periodista ha reconocido que la razón de que no haya pasado por quirófano es que conoce a muchas personas que han cambiado tanto que no se les reconoce, y no quiere ser una de ellas. Cada uno hace lo que quiere con su cuerpo pero hay que reconocer que hay algunos famosos que se estropean mucho la cara y al final cuánto más natural mejor, ¿o no?
































































































