Winona Ryder, icono de la llamada generación X en los años 90, fue una promesa del cine que llegó a convertirse en una de las actrices más reconocidas de su época, influyendo de una manera determinante en la cultura popular no sólo en los Estados Unidos, sino a nivel mundial.
La actriz oriunda de Minnesota enamoró a toda una generación, su rostro estaba en todos lados y en todas las películas que marcaron las experiencias románticas y los retos de una generación a finales de los 80 y principios de los 90.
Pero como en Hollywood: “todo lo que brilla no es oro”, Winona pasó de ser la “novia de América” a una actriz que cayó en desgracia y con ella, su carrera como actriz de Hollywood pasó al olvido. Con el pasar de los años, resurgió como el ave fénix y nuevamente volvemos a saber de ella, gracias a una de las grandes apuestas de Netflix en los últimos años: “Stranger Things”.
Carrera llena de éxitos

Winona Ryder comenzó su carrera en la industria cinematográfica de Hollywood a muy temprana edad, pero fue de la mano del director Tim Burton que obtuvo su primer rol importante fue interpretando a Lydia, una adolescente de estética gótica, en la película «Beetlejuice» en el año 1988.
A partir de ese momento, Ryder participó en memorables cintas tales como: “Eduardo Manostijeras” (1990), Drácula (1992), La edad de la inocencia (1993), Mujercitas (1994), estas dos últimas le valieron sendas nominaciones al Óscar.
Aunque no consiguió llevarse consigo el premio Oscar en las dos oportunidades en las que fue nominada, la actriz se convirtió en una de las jóvenes intérpretes con más proyección de la década y en la niña mimada de la meca del cine.
Acusada de robo

Su carrera se vio empañada cuando en 2001, la actriz fue arrestada por robar 5500 dólares en ropa de diseñador y accesorios de un almacén de la cadena Saks Fifth Avenue. Además, le encontraron hasta ocho drogas farmacéuticas, por lo que llegó a ser condenada con tres años de libertad condicional y 480 horas de servicio comunitario.
El vídeo con la grabación de la tienda en el momento del hurto condenó a Winona Ryder al escarnio público, por lo que optó por desaparecer durante un buen tiempo del foco mediático.
En 2002, la propia actriz posó para la portada de la revista «W« con la camiseta de «Free Winona», la cual se puso de moda en esa época, tras lo sucedido y, cuando por fin pudo hablar del asunto en 2007, expresó su malestar ante la atención mediática recibida:
“Si hubiese hecho daño físico a alguien habría sido totalmente diferente, no publiqué un comunicado, no hice absolutamente nada, simplemente esperé a que la gente lo olvidase”.
Estancamiento en su carrera

La carrera de Winona cayó en picada por su imagen de cleptómana, lo que le constó concretar proyectos sólidos en el cine. A raíz de lo ocurrido con el robo de prendas de ropa, la actriz se refugió en San Francisco, puesto que todo lo que hacía era motivo de burla y optó por distanciarse de Hollywood por un largo período de tiempo.
Cuando el director Darren Aronofsky, la llamó para participar en la cinta “El Cisne Negro”, significó el trampolín de regreso a la primera fila de una palestra mediática a la que ha vuelto por todo lo alto.
Vida amorosa

Así como una lista de importantes películas en su haber, Winona también es conocida por haber mantenido varias relaciones sentimentales con personajes relacionados con el medio artístico.
A finales de los 80, se corrió el rumor que Winona y su compañero de reparto en la película “Square Dance” (1987), el actor Rob Lowe, tenían un romance. De hecho, asistieron juntos a los Globos de Oro del año siguiente.
También es conocido el noviazgo que duró un año de Winona y su co estrella en película “Heathers”, el actor Christian Slater.
Pero sin duda, uno de los romances más sonados a principios de los 90, fue la relación sentimental de la actriz con Johnny Depp, juntos protagonizaron “Eduardo Manostijeras” y estuvieron juntos durante tres años e incluso llegaron a comprometerse.
Es muy conocido el famoso tatuaje de corazón con la frase “Winona forever” que se hizo Depp en uno de sus brazos. Cuando la pareja terminó la relación en 1993, el actor optó por borrar una parte del tatuaje y quedarse con la frase “Wino forever”. La actriz confiesa que ese fue su primer desamor.
Después de la mediática relación con Johnny Deep, Winona continuó saliendo con otras estrellas de Hollywood, como por ejemplo con el líder de Soul Asylum, David Pirner, se le vinculó con el protagonista de la serie “The X Files”, el actor David Duchovny. A finales de 1997, tuvo una breve relación con el actor Matt Damon, la pareja se separó al año siguiente, pero Winona sólo tuvo cosas buenas que decir sobre él.
En el año 2000, corrieron rumores de una posible relación entre el cantante Beck y la actriz, sin embargo, ninguno hizo algún comentario al respecto. En los años siguientes, se unieron a la lista de Winona: el cantante Pete Yorn, el miembro de la banda Helmet, Page Hamilton, quien ha comentado que muchas de las canciones del álbum “Size Matters” (2004), fueron inspiradas por la actriz.
El cineasta Henry Alex-Rubin, el guitarrista de Rilo Kiley, Blake Sennett y Tom Green, fueron romances pasajeros que tuvo la actriz en los últimos años.
Al parecer sentó las bases con Scott Mackinlay Hahn

Desde el 2011 hasta la fecha, tiene una relación con el diseñador de modas Scott Mackinlay Hahn, cofundador de las marcas de ropa Rogan, Egan y Loomstate.
Con respecto al matrimonio, Winona confiesa por qué nunca se ha casado:
“Soy un monógama en serie. Prefiero no haber estado casada jamás, que divorciarme un par de veces. No es que haya nada malo en el divorcio, pero no creo que pueda hacerlo si tuviese la posibilidad. Cuando tus padres han estado locamente enamorados por 45 años, tus estándares son altos. Soy feliz con alguien… He estado así desde hace bastante tiempo”.
Resurgimiento con “Stranger Things”

Winona Ryder, icono en los 90, regresó con fuerza nuevamente a la gran pantalla en el año 2016, de la mano de los hermanos Duffer y la plataforma Netflix en la aclamada serie «Stranger Things», donde la actriz de 49 años, interpreta a Joyce, una sufrida y hasta desquiciada madre soltera que intenta resolver el caso de la desaparición de su hijo Will.



































































































