Los creadores de ‘Gran Hermano‘ siempre han vendido el formato como un experimento psicológico en el que participaban personas anónimas que convivían dentro de una misma casa vigilada en todo momento por cientos de cámaras de televisión. Muchos de estos individuos al salir de allí alcanzaron fama y popularidad por intervenir en otros espacios televisivos o por participar en bolos publicitarios que les reportaban más fama y dinero. Pero, como la aldea gala de Astérix, siempre hay algunos irreductibles que rompen la norma y prefieren vivir alejados de los focos y seguir su vida normal.
‘Gran Hermano’, de anónimos a vips

‘Gran Hermano’ también cambió con el tiempo su propuesta inicial, ya que de personajes anónimos se pasó a VIP, aunque muchos de los participantes en alguna de esas ediciones tampoco es que hubieran hecho mucho en sus vidas para tener tal vitola. A partir de 2016, por ejemplo, las únicas entregas que se han hecho han sido con famosos, que sin duda son mucho mayor reclamo para la audiencia, y de ahí que a la productora no le importe tener que pagarles mucho más cada semana, porque al final lo rentabilizan mejor con las audiencias.
Pedro Oliva ganó ‘Gran Hermano’

Y es que al parecer no es lo mismo que gane ‘Gran Hermano‘ en Telecinco Belén Esteban que lo haga Pedro Oliva. ¿Qué quién es éste hombre? Pues nada menos que el vencedor de la cuarta edición del formato de anónimos, pese a que en la misma estuvo nominado hasta en cinco ocasiones por sus compañeros. Al entrar en la casa se le conoció como un joven zaragozano, muy echado para adelante, Técnico Administrativo y con una diplomatura como Técnico de Relaciones Públicas por la Universidad de Barcelona. Y, por supuesto, por ser un pastor enamorado de sus ovejas, hasta el punto de que se le empezó a conocer desde el primer momento con los motes El ovejero y Pedro carnero.
Encontró el amor en la casa

El que fuera gran triunfador de la edición de ‘Gran Hermano’ emitida en invierno entre los años 2002 y 2003 conoció además en la misma a su pareja sentimental, Inma González. A diferencia de otras parejas que se forman en espacios televisivos y que al abandonar los mismos se disuelven, él se llegó a casar con ella y tuvieron una hija, Paola, pese a que en un primer momento ella pareció estar más interesada en otro concursante, Matías, con quien acabó en el jacuzzi de la casa. A su boda, en la localidad gaditana de Bealup, acudieron rostros conocidos como los de Mercedes Milá o Humberto Janeiro. Inma, que acusó mucho la muerte de su padre 15 años después, y Pedro han estado juntos casi 17 años, hasta que se separaron a finales de 2020, pese a que incluso superaron juntos el cáncer que le diagnosticaron a ella poco después de que se conocieran.
De ‘Gran Hermano’ a ‘Supervivientes’

Una de las pocas veces que el ganador de ‘Gran Hermano‘ decidió dejar a un lado su vida anónima para volver a vivir sus momentos de popularidad fue para hacer de pinche del programa de cocina La pera limonera, de Aragón TV y, por supuesto, cuando aceptó participar en la edición de 2007 de ‘Supervivientes’. Su salto desde el helicóptero, en el que fue empujado al agua y cayó dando una voltereta, es considerado como el ‘mejor’ del programa hasta la fecha. Eso sí, en esta ocasión no tuvo tanta suerte como en su anterior reality y fue el segundo expulsado, con el 56% de los votos de la audiencia, superando tan sólo a la bailarina Chiqui Martín. Esa edición del programa de supervivencia fue ganada por Nilo Manrique, el exmarido de Isabel Gemio, que se impuso en la final a Juanito Oiarzábal y Rebeca Loos, la examante de David Beckham.
Su nuevo trabajo

El ganador de aquella cuarta edición de ‘Gran Hermano’ vive ahora en Zaragoza con su madre, en casa de ésta, y con su hija, cuando le toca estar con él. Tampoco está ya dedicado al mundo del pastoreo y trabaja de auxiliar administrativo. Aunque, como ya hiciera incluso en su viaje de boda a Santo Domingo, sí ha concedido alguna que otra entrevista, sobre todo a raíz de su separación a finales de 2020, en las que, por ejemplo, ha precisado que Inma y él ya llevaban tiempo viviendo en habitaciones separadas y que si compartían hogar conyugal era precisamente por su pequeña. Por lo que parece, Pedro no tiene ya ninguna gana de volver a la televisión, el medio que tanto le dio y en el que tanto aprendió.























































































































