Se unió a ‘Supervivientes’ en 2019, y desde entonces se ha hecho un fijo en un formato que sigue manteniendo su audiencia fiel, por lo que se ha convertido en el buque insignia de los realitys de Telecinco. Carlos Sobera, que hace doblete ahora en Mediaset gracias a ‘First dates’, el programa de citas amorosas de Cuatro, también tiene su público y es uno de esos personajes del universo televisivo que cae bien al respetable. El hecho de no levantar nunca la voz y de no ser hiriente con nadie son virtudes que le acompañan y por las que, después de tantos años de profesión, sigue en todo lo alto. Quizás por eso no tenga necesidad de viajar como otros compañeros a Honduras.
Su fichaje por ‘Supervivientes’

El fichaje de Carlos Sobera por ‘Supervivientes‘ fue pese a todo una gran sorpresa para la audiencia de Telecinco y el reality, sobre todo porque la primera pensaba que se mantendría el cuarteto de la edición anterior, en el que estaba Sandra Barneda junto a Jorge Javier Vázquez, Lara Álvarez y Jordi González. El por entonces presentador de ‘Volverte a ver’ ocupó precisamente el lugar de la primera, con el objetivo de conducir una gala que con el tiempo se ha ido convirtiendo en ‘Tierra de nadie’. Además era una entrega muy especial, ya que se contaba entre los participantes con Isabel Pantoja, a la que acompañaron, entre otros, Colate Vallejo Nágera, Omar Montes y Dakota.
Un abogado en ‘Supervivientes’

Lo que quizás pocos sepan es que el actual presentador de ‘Supervivientes‘ es todo un señor abogado. Y es que Carlos Javier Sobera Pardo, su nombre completo, que nació en Baracaldo en 1960, se licenció en Derecho por la Universidad de Deusto para posteriormente dedicarse a la docencia, llegando a ser profesor de Publicidad de la Universidad del País Vasco desde 1987 hasta 1997. Tres años antes se había casado con Elena Casado, de la que fue su marido hasta 2002. Eso sí, el vasco estuvo poco tiempo soltero, como muchos de los concursantes del ‘First Date’ que conduce, ya que dos años más tarde de su separación se casó con Patricia Santamaría, con la que todavía convive.
Un hombre de teatro

El presentador de ‘Supervivientes: Tierra de nadie’ es un hombre muy polifacético, y de ahí que cuando estudiara Derecho decidiera crear en Bilbao, en 1980, el grupo La Espuela, que se mantuvo activo hasta 1986, representando en ese tiempo ‘La dama del alba’ de Alejandro Casona, ‘¡Viva el Duque, nuestro dueño!‘ de Alonso de Santos y ‘Balada de los tres inocentes‘, de Pedro Mario Herrero. En 1987, junto al también profesor y crítico teatral Pedro Barea, fundó el Aula de Teatro de la Universidad, donde realizó labores de interpretación, dirección y producción, además de ser el coordinador hasta 1995. Por esta iniciativa recibió el Premio Ercilla a la mejor labor teatral en 1994. Su labor teatral la retomaría en 2001 con ‘Palabras encadenadas’, a la que seguirían, entre otras, ‘El club de la corbata’ , ‘La Guerra de los Rose‘ o ‘Asesinos todos’.
Su llegada a la TV

El ahora copresentador de ‘Supervivientes‘ llegó al medio televisivo en 1994, cuando empezó a trabajar para la televisión autonómica vasca (Euskal Telebista) como guionista de ‘Boulevard‘, programa presentado por Anne Igartiburu. En 1995 fue uno de los creadores del concurso ‘Los jueves, mudanza’, emitido por TVG, y debutó como presentador en Euskal Telebista al frente del programa mensual ‘Ciudadanos‘ y posteriormente con el magazine diario ‘Arde la tarde‘, junto al conocido actor porno Torbe. La fama sin embargo la logró en 1999, cuando fichó por Telecinco para conducir ’50×15 ¿Quiere ser millonario?’, que en 2006, ya en Antena 3 y solo con el título de ‘¿Quiere ser millonario?’ se convirtió en el concurso más visto del año. Después pasaría por TVE y de nuevo Antena 3, antes de fichar por Mediaset en abril de 2016, para ‘First Dates’.
Por qué no va a la isla

Convertido ahora en toda una estrella, de ahí su fichaje por ‘Supervivientes‘, Carlos Sobera no ha perdido la ironía de la que siempre ha tirado en todos sus programas. Por ese motivo, en uno de los últimos que condujo en el reality volvió a bromear a su manera con el verdadero motivo por el que él no estaba en la isla hondureña donde se lleva a cabo, en lugar de Lara Álvarez. No, no fue porque a él no le sentarían tan bien los biquinis que luce ella sino porque, pese a que se lo había propuesto a la organización, sabía que esta no lo haría porque «la cadena no tendría presupuesto para llevarme». Y se quedó tan ancho.













































































































