¿Quién ha dicho que los langostinos y la ensalada son dos términos que no casan? Supongo que nadie, o nadie se atreverá a hacerlo después de que te pongas a hacer y saborear esta receta en la que ambos se fusionan. Con el calor lo que más apetece es hidratarse y refrescarse pero por mucho que no tengas mucho apetito no puedes descuidar tu alimentación, necesitas cuando menos tomar alimentos que te aporten todos los nutriente esenciales y, sobre todo, ¡energía!. Por ese motivo en las siguientes líneas no sólo vas a poder disfrutar con esta de langostinos, con la que se te quitarán las ganas de tomar éstos más veces solo con mayonesa, y otros tipos de ensaladas ideales para la época en la que estamos.
Propiedades de los langostinos

Los langostinos son un alimento que se puede utilizar en cocina para una infinidad de platos, ya sean como ingrediente principal o acompañamiento en salpicones, arroces o salsas. Su carne nos aporta proteínas y tiene poca grasa aunque destaca por su contenido en ácidos grasos omega-3. Otros nutrientes destacados son el yodo, el fósforo, el selenio, el calcio, el magnesio y el zinc, entre los minerales; y las vitaminas B12 y B3, entre las vitaminas. Por todo ello son un alimento recomendado especialmente para el desarrollo muscular. Por otro lado, hay que significar en el lado negativo que su contenido en colesterol es elevado, lo que deberá ser tenido en cuenta en el caso de dietas especiales.
Ingredientes para la ensalada de langostinos

Otra de las ventajas de esta receta de ensalada con langostinos, al margen de que éstos van a ser casi siempre buenos para nuestro organismo, es que es muy sencilla de llevar a cabo, por lo que no nos llevará mucho tiempo en la cocina, algo que no apetece en absoluto en estas épocas con tanto calor. Se trata de un plato nutritivo, ligero y súper apetecible para el que necesitarás como ingredientes para, por ejemplo, dos raciones, 100 gramos de lechuga, 2 huevos, 120 gramos de langostinos cocidos, 1 zanahoria pelada y rallada y 1 aguacate.
Cómo hacerla

Para hacer esta receta de ensalada con langostinos y huevo lo primero que hay que hacer es poner a calentar agua en un cazo y, cuando hierva, añadir después un poco de sal y los huevos. Hay que cocerlos durante 10-12 minutos y, pasado ese tiempo se escurren y se dejan que se enfríen. Mientras, lava la lechuga, córtala y ponla en una ensaladera, a la que después tendrás que añadir los langostinos pelados y cortados, los huevos cocidos cortados en rodajas, la zanahoria rallada y el aguacate cortado en trozos. Se puede aliñar la ensalada con un poco de salsa rosa, y si no tienes ésta para hacer una similar sólo debes mezclar un poco de mayonesa con salsa kétchup, así de fácil.
Ensalada de sandía

Si por casualidad no te gustan los langostinos pero quieres hacer otra ensalada muy refrescante y sabrosa puedes probar con esta de sandía, un producto cien por cien veraniego. Para hacerla vas a necesitar 400 gramos de sandía cortada en cubitos, ½ pepino lavado y cortado en cubitos, 120 gramos de pollo asado, 40 gramos de queso feta, 2 puñados de rúcula lavada y 150 gramos de pasta integral. Lo primero será cocinar la pasta en una olla con agua hirviendo el tiempo que indica su paquete. Una vez lista, se escurre y se deja que enfríe. Sobre una tabla corta la sandía, el pepino, el pollo desmenuzado, y corta en cubos el queso feta. Vierte en un recipiente la pasta fría y todas las verduras, el pollo y el queso que acabas de cortar. Añade la rúcula y mete en la nevera un rato antes de servir.
Ensalada de lentejas

Si sigues leyendo por aquí es que los langostinos no te van mucho y continuas buscando ensaladas que no los lleven. Pues otro ejemplo sería esta de lentejas, pesto y rúcula. Necesitarás un bote pequeños de lentejas en conserva, 100 gramos de rúcula fresca, 1 tomate, 2 dientes de ajo, ½ taza de queso parmesano rallado, 30 gramos de albahaca, 1 puñado generoso de nueces, 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y una pizca de pimienta negra. Se empieza preparando la salsa pesto. Para ello vierte en el vaso de tu batidora los dientes de ajo pelados, la albahaca, las nueces (reserva unas pocas para añadir a la ensalada), la mitad del queso parmesano, el aceite de oliva, un poco de sal y de pimienta, y tritura muy bien. A continuación, corta el tomate en trozos no muy grandes, quitando el exceso de líquido que desprenden. En un recipiente coloca las hojas de rúcula, las lentejas escurridas de su bote, los trozos de tomate, un puñado de nueces troceadas, el resto de queso parmesano y la salsa pesto que has preparado. Y a disfrutar.



























































































































