Ni ‘La Voz‘ ha impedido que Malú padeciera el mismo mal de todos los cantantes, la dichosa pandemia. El Covid que nos persigue desde 2020 convirtió ese año, sobre todo, en una auténtica pesadilla para todos los sectores, y por supuesto también para el de la música, haciendo que muchos intérpretes entraran en números rojos al no poder salir de sus casas para encontrarse con sus públicos respectivos. En el caso de la jurado del programa de Antena 3 la pesadilla ya venía de lejos, en concreto de octubre de 2018, cuando una mala caída ensayando le provocó una lesión de la que le costó recuperarse más de lo que ella misma pensó en un inicio. Antes de la pandemia incluso llegaría su embarazo. Ahora, como si de Fernando Alonso se tratara, tiene un plan para ganar más dinero en el presente ejercicio.
La mala racha de Malú

La mala racha de Malú, aunque en el caso del embarazo y de dar a luz ha sido toda una bendición para ella, se ha traducido en tres años sin pisar un escenario, lo que además de la desilusión personal conlleva inevitables pérdidas económicas, que se remontan a 2019, el primer año en el que no pudo cantar. En aquel momento cerró el ejercicio de Aprendiz y Canciones SL, la empresa a través de la que gestiona sus actuaciones musicales y sus derechos de imagen, con 20.000 euros menos y una bajada de más del 95% en su activo.
El nefasto 2020 de Malú

Si 2019 fue malo para Malú, 2020 fue toda una pesadilla en el terreno económico ya que finalizó el último año fiscal con pérdidas de 60.000 euros y el patrimonio neto en negativo. Cuando menos su trabajo en ‘La Voz‘ le aportó un dinero con el que ha podido evitar que su sociedad se diera de baja como ha ocurrido con tantas otras, y de ahí que ahora ya mire el futuro con optimismo. Eso y que precisamente en junio de ese 2020 dio a luz a su primera hija en común con Albert Rivera, Lucía, con la que ahora ve todo de otro color.
Su perfecto plan

El ‘plan’ de Malú no es otro que sacar el mayor rédito posible a e Mil Batallas Tour, la gira con su nuevo álbum que cada día que pasa no deja de crecer. Y es que desde que la sobrina de Paco de Lucía la anunció hace solo unas semanas hasta ahora la misma ha pasado de contar con apenas seis destinos a nada menos que diecisiete. También se sabe que arrancará en Madrid el 12 de mayo, en el Wizink Center, y pasará, entre otros puntos, por la prestigiosa gala Starlite en Marbella y por el Stone & Music en Mérida junto a Serrat, Miguel Poveda y Manolo García.
La gira fallida

A buen seguro que Malú conseguirá con esta gira quitarse el sabor amargo que, por culpa de aquella citada caída, le produjo el tener que suspender en 2019 la que también tenía prevista, ‘Oxígeno Tour’. En principio intentó que la rehabilitación fuera suficiente para curar su pie, pero finalmente tuvo que operarse. No fue fácil, y así lo explicó ella misma a través de las redes sociales, donde, a pesar de no dejar entrever mucho de su vida privada, sí mantuvo al día a sus seguidores de sus avances y les hizo saber lo agradecida que estaba por el cariño y por la comprensión.
Las alegrías vividas

Malú no sólo mira el futuro por tanto con optimismo, sino que también reconoce que estos años de parón musical también le han reportado en otros apartados cosas muy positivas. Reflejado queda ya el alumbramiento de su primera hija, Lucía, en 2020, pero antes de eso sin duda que lo mejor que le pasó fue el empezar una relación sentimental con Albert Rivera. Fue en febrero de 2019 cuando la revista ‘Semana’ hizo pública su relación con el entonces líder de Ciudadanos y automáticamente se convirtieron en una de las parejas más seguidas, pese a que a ambos, muy celosos de su intimidad, les costó aceptarlo, mostrándose con cuentagotas. Él se terminó retirando de la política, se mudaron juntos y todo indica que a día de hoy son una familia feliz. Ahora solo queda remontar en el terreno económico, pero con el número de conciertos que Malú tiene por delante y su trabajo en la televisión, no hay de qué preocuparse. Albert, por su parte, además de trabajar como abogado en el bufete Martínez Echevarría & Rivera, dio de alta en febrero de este año, tal como informó Vanitatis, un holding empresarial con el que comenzar una andadura propia. Por ambas partes se vislumbra un futuro muy halagüeño.




























































































































