Acompañar la palabra hojaldre de otras como ‘berenjena‘ o ‘calabacín’ no suele ser lo habitual, sobre todo si se lo preguntas a los más pequeños, pero la verdad es que mezclar todas ellas nos puede dar un plato muy rico y, además, sano. Esta receta añade a todo ello la sencillez, ya que en apenas 40 minutos podemos tenerla lista para ser degustada. Y para que el plato esté aún más sabroso vamos a acompañar la misma con una salsa de soja con la que ya muy pocos comensales podrán resistirse al mismo.
Ingredientes de esta receta de hojaldre

Para preparar esta receta de hojaldre de berenjena y calabacín tampoco hay que partirse mucho el coco buscando ingredientes raros. Para hacerla, para cuatro comensales, nos bastaría con una berenjena grande, una pizca de sal + una pizca de vinagre, un calabacín grande, aproximadamente 3 cucharadas de aceite de oliva, una cucharadita y media de tomillo, otra cucharadita y media de albahaca, aproximadamente un cuarto de cucharadita de sal, 2 yogures de soja sin azucarar y sin sabores, 3 cebollas de primavera (spring onion) o media cebolleta, un diente de ajo, un cuarto de cucharadita de semillas de fenogreco (opcional), media taza de leche de soja o cualquier otra bebida vegetal (sin azucarar y sin sabores), una cucharadita de almidón de maíz (maicena) y una lámina de hojaldre (que no tenga grasas animales).
Primeros pasos de la receta de hojaldre

El primer paso de esta receta de hojaldre de berenjena y calabacín sería lavar la primera y cortarla en rodajitas no muy finas (3 mm está bien) y dejarla en remojo en agua fresca con una pizca de sal y una pizca de vinagre (aprox. 1/8 de cucharadita de sal y 1 cucharada de vinagre por litro de agua). Hay que dejar que repose al menos 30 minutos y luego lavar el calabacín y cortarlo también en rodajitas no demasiado finas. Una vez hecho se escurren las berenjenas.
El sofrito

Una vez tenemos limpios los elementos de esta receta de hojaldre, se pone una cucharada de aceite de oliva en un cacito o cacerola a fuego medio, y se pican finas las cebollas de primavera (o la cebolleta) y separa las partes blancas de las verdes. Se ponen las partes blancas en el cacito junto con las semillas de fenogreco y se deja que se vayan dorando. Luego se pela el ajo y se desecha el nervio central, y se pica el ajo bien fino y se añade a la cacerola, removiendo bien. Aquí es conveniente bajar un poco el fuego y añadir los yogures de soja, las partes verdes de la cebolla de primavera y sal (un poco más de 1/8 de cucharadita), y de nuevo removerlo bien. Se mezcla la leche vegetal y el almidón de maíz y se agrega al cacito, removiendo todo rápidamente para cuando espese retirarlo del fuego.
Freír berenjenas y calabacines

Antes de llegar al último paso de la receta de hojaldre de berenjena y calabacín hay que poner una pizca de aceite (como 1 cucharadita) en una sartén antiadherente o grill grande y extenderla por todo el fondo, calentando a fuego alto. A continuación se doran las rodajitas de berenjena por ambos lados, espolvoreando con una pizca de sal y el tomillo. Es mejor hacerlo por tandas, las que quepan en la sartén sin apilar, por mucho que pueda tardar un poquito, 2-3 minutos, porque es solo dorarlas. Hecho esto se van colocando las berenjenas en una bandeja o fuente para horno de tamaño mediano, cubriendo bien el fondo. Una vez terminadas las berenjenas hay que vertir por encima la salsa de yogur.
Los pasos finales

Y para finalizar la receta de hojaldre de berenjena y calabacín hay que precalentar el horno a 200ºC (mira las instrucciones de tu hojaldre, puede que recomiende más temperatura) con calor arriba y abajo. Se doran los calabacines igual que hicimos con las berenjenas, pero espolvoreando con la albahaca en lugar del tomillo, y se colocan las rodajitas sobre la salsa de yogur, procurando cubrirlo todo bien. Es entonces cuando se pone la placa de hojaldre sobre la capa de calabacines, se recorta la masa sobrante y se hacen unos cortes con un cuchillo o agujeros con un tenedor para evitar que se nos infle demasiado la masa en el horno. El paso final sería meter la fuente o bandeja en el horno a altura media y hornéalo a 200ºC con calor arriba y abajo unos 18-20 minutos o hasta que el hojaldre esté hecho y dorado. Ya nada más que quedaría sacarlo y servirlo caliente acompañado, por ejemplo, con ensalada y brotes frescos, porque el contraste queda estupendo.

































































