Tomar conciencia de la importancia del suelo pélvico en nuestro día a día y cómo fortalecerlo, nos permitirá prevenir patologías y mejorar nuestra calidad de vida. Así, para ejercitarlo correctamente debemos comprender las funciones de esta musculatura y cómo trabajar esta zona corporal, para poder aplicar un programa de entrenamiento concreto y que garantice los resultados esperados. Los expertos en fitness de Metropolitan nos exponen cómo funciona esta musculatura y qué ejercicios debemos introducir en un programa de entrenamiento para trabajarla.
El suelo pélvico

El suelo pélvico es el conjunto de músculos y ligamientos que cierran la cavidad abdominal inferior, nos aclaran. Una de sus principales funciones consiste en sostener los órganos pélvicos, formados por: vejiga, uretra, útero y recto… por lo que resulta especialmente importante tanto para mujeres como para hombres.
Igualmente, la posición adecuada de este músculo proporciona estabilidad a la columna y la pelvis. Por el contrario, cuando los músculos o ligamientos que conforman esta zona abdominopélvica se debilitan, puede producirse una serie de patologías descritas por incontinencias urinarias y fecales. Pero hay más, como el descenso de órganos ubicados en la zona de la pelvis (prolapsos), dolor o molestias en las relaciones sexuales.
Por ello, aprender a integrar el cuidado de la musculatura de esta zona en nuestra vida cotidiana es vital. Así, nos permitirá protegerla frente esfuerzos hiperpresivos, lo que nos aportará múltiples beneficios para nuestra calidad de vida presente y futura.
La actividad física

Los expertos nos indican que como premisa general, es necesario compensar la inactividad física con un entrenamiento regular. Generalmente, el tono muscular del suelo pélvico puede ejercitarse y recuperar su estado adecuado. ¿Cómo? Haciendo ejercicios e implementos que incidan directamente en nuestro día a día. Por ello, debemos introducir, o adaptar, nuestro programa de entrenamiento con ejercicios focalizados en esta zona.
Te proponemos una serie de ejercicios para ejercitar el suelo pélvico mediante la actividad que mostramos a continuación.
Los ejercicios perfectos según los expertos: kegel e hipopresivos

Los Ejercicios de Kegel: Este entrenamiento es probablemente el más popular para fortalecer esta zona. Consiste en contraer la musculatura del periné. Para lograrlo, se debe contraer la zona como si se aguantaran las ganas de orinar. Se sostiene la contracción durante unos segundos y relajando. Se puede ir aumentando la intensidad alargando el tiempo de contracción. Además, se deben realizar series de varias contracciones durante distintos momentos del día para que sea más efectivo.
Los Hipopresivos: Otro de los ejercicios más conocidos para ejercitar esta musculatura y también por su sonada complejidad, es la gimnasia abdominal hipopresiva (GAH). Esta técnica permite trabajar la zona abdominal. Todo ello, sin tener una presión en la zona denominada core, que comprende la zona a estabilizar en cada ejercicio. Existen distintas posiciones para llevar a cabo esta técnica. El ejercicio consiste en una alineación de nuestra columna, como activación dorsal. A ello se le suma la activación de la musculatura profunda del abdomen y una respiración acabando en una apnea (abrir costillas sin dejar de activar transverso y suelo pélvico). Debido a su complicación, es mejor realizarlos siempre bajo supervisión hasta conseguir una buena técnica y ejecución.
Los ejercicios perfectos según los expertos: pelota y abdominales

La Pelota en rodillas: Debemos tumbarnos sobre la esterilla, con las rodillas dobladas y la columna con su curvatura natural. Mantenemos una pelota entre las rodillas y acompañar la respiración apretando la pelota con las rodillas. Es importante mantener la postura y no mover las caderas ni la parte superior de la columna.
Los Abdominales: Nos centraremos en activar la zona más profunda de la faja abdominal, el transverso. Consistirá en realizar un trabajo abdominal, focalizándonos en esta zona. Siempre llevando el ombligo hacia dentro y ligeramente arriba, acompañándolo con la respiración. Exhalaremos a la hora de realizar el movimiento, sintiendo como se estrecha tu cintura.























































































































