El cuidado de las uñas es fundamental y no solamente el estético. En los últimos años se ha puesto de moda llevar la manicura permanente porque queda increíble, no se estropea y es duradera. El problema está que el abuso de este tipo de esmaltes ponen en riesgo la salud de las uñas naturales. Es importante no realizarlas seguidas permitiéndole a las uñas un descanso para que se oxigenen.
El exceso de uso de los esmaltes permanentes
Muchas mujeres tienden a hacerse la manicura permanente con frecuencia sin ser conscientes de los efectos adversos para la salud que pueden sufrir con este hábito. Este tipo de esmaltes provocan que la lámina ungueal, situada debajo de la uña, se quiebre fácilmente. Llevar a cabo esta práctica de manera continuada va debilitando las uñas causando daños en el aspecto natural. Además la dermatóloga Nayra Merino afirma que «si se utiliza de forma permanente este tipo de esmaltes puede enmascarar enfermedades de las uñas o signos de otras patologías sistémicas, pues son clave en el diagnóstico de enfermedades renales, hepáticas, endocrinas y cutáneas».

La manicura permanente deteriora las uñas naturales
Este tipo de esmaltes llevan una serie de productos químicos que empeoran el aspecto de las uñas. Pueden perder brillo, modificar su color o incluso quedar debilitadas siendo más frágiles. Con la manicura permanente existe el riesgo de que las uñas se pongan amarillentas, sufran fisuras o granulomas de queratina. Por estos motivos relacionados con la salud no es recomendable habituarse a llevarlas pintadas así. En cualquier caso deben hacerse en un sitio especializado que cumpla con las licencias del mercado.

Dermatitis alérgica
La composición de los esmaltes acrílicos utilizados para realizar una manicura permanente incluye metacrilatos y acrilatos de los que los pintauñas tradicionales carecen. Estas sustancias son realmente nocivas si no se aplican con cuidado. Los metacrilatos deben solidificarse correctamente con las luces ultravioleta de las lámparas de calor. De no ser así podría generarse una alergia ya que son muy irritables. Hay personas que comienzan con picores e hinchazón en los dedos, que si no se tratan a tiempo pueden desembocar en la descamación de las yemas hasta transformarse en grietas. Las manos llegan a tomar un aspecto cuarteado que impide, debido a las molestias, desempeñar las tareas del día a día. Todos estos síntomas adversos son provocados por el contacto con estos acrilatos que puede generar una dermatitis alérgica.

La manicura permanente puede provocar fisuras, roturas y la separación de la uña del dedo
Las sustancias químicas que contienen los productos utilizados en la manicura permanente pueden dañar el aspecto natural de las uñas provocando desde pequeñas fisuras en las capas a mayores roturas. Esto sucede por la fragilidad que adquieren perdiendo la fortaleza natural. Los expertos aseguran que en manicuras no acrílicas «podemos provocar el despegamiento de la uña natural como consecuencia de la tracción sobre la postiza por mala colocación o desprendimiento u onicolisis». Además puedes sufrir una psoriasis en la uña si se eleva la placa, se decolora o se engrosa.

Eccemas en cualquier parte del cuerpo por la manicura permanente
Este tipo de afección cutánea comienza provocando picores muy fuertes en los dedos, en los párpados, en el cuello o en otras zonas de la piel. Los estudios dermatológicos realizados hasta el momento señalan que un 6% de las mujeres sufren esta reacción alérgica a la manicura permanente. Para evitar padecer este problema de salud se deben emplear esmaltes que sean hipoalergénicos.

Que no te recorten las cutículas
Es habitual que la persona que realiza una manicura permanente corte y lime las uñas en su totalidad preparándolas para aplicar el esmalte. En este proceso se lleva a cabo la retirada y corte de la cutícula dejando la uña libre para ser pintada. Esto puede provocar diversas infecciones en la uña llegando incluso a inflamarse. Estas molestias pueden incrementarse afectando también a su crecimiento. Las uñas pueden llevar a cabo este proceso de forma defectuosa tanto en el grosor como en la forma.

La manicura permanente puede dar lugar a infecciones
Tanto por los productos químicos de los esmaltes como por la debilidad generada en la uña natural pueden darse infecciones causadas por bacterias y hongos. Entre las más destacadas de la manicura permanente se encuentra la onicomicosis, que suele aparecer en las uñas de los pies. Provoca el engrosamiento de la uña así como el cambio de color. Puede ponerse en un tono blanquecino o amarillo claro y llegar a oscurecerse. Termina por deformarse e incluso quebrarse. Este tipo de afección es excesivamente contagiosa por lo que las medidas de higiene deben aumentarse. Es recomendable que seques por completo los pies después de la ducha y acudas a un especialista que pueda mandarte un tratamiento.

Rinoconjuntivitis y asma
Aunque pueda parecer extraño y sea poco común se han dado casos de estas afecciones provocadas por la manicura permanente. La rinoconjuntivitis es una alergia que presenta síntomas nasales y oculares por la inflamación tanto de la mucosa nasal como ocular. Además estas sustancias químicas de las que se componen los esmaltes pueden llegar a afectar a los pulmones causando un problema de asma.





















































































































