Ayer la revista Vanitatis salió con una exclusiva que nos demuestra lo mayor que se está haciendo nuestra querida Leonor. (Un hecho de lo que en Cotilleo.es ya hemos presumido en otras ocasiones). Como cualquier adolescente de 16 años, no pierde el tiempo, y menos en verano. Sobre todo teniendo en cuenta que la Princesa acaba de terminar el primer curso de bachillerato.
Este ha sido el primer curso que la heredera al trono de nuestro país ha estado completamente alejada de sus padres, de su hermana pequeña, pero también de su faceta personal menos conocida públicamente, sus amigos del Colegio de Santa María de los Rosales, la institución donde ha estudiado desde que era una enana con rizos de oro.
Leonor no estaba con su hermana Sofía

>Una de los comportamientos más normales que podemos esperar de una adolescente es que quiera compartir tiempo de calidad con chicos y chicas de su misma edad. Y Leonor no iba a ser menos. Por eso mismo, la hemos podido ver disfrutando con sus amigos en una fiesta con DJ, catering, y sin su hermana la Infanta Sofía.
Esta ausencia es quizás una de las que más ha llamado la atención de los medios. Y es que las princesas siempre se han mostrado cómplices y grandes amigas. Una relación que presumimos así por los gestos de cariño que se profesan en actos públicos o las lágrimas de la más pequeña de la familia cuando la heredera se iba estudiar al UWC Atlantic College de Gales.
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El espacio propio de Leonor

>Como cualquier relación entre hermanas, el espacio propio es esencial para poder mantener un equilibrio emocional estable dentro del hogar familiar. Esto es un aspecto que Leonor y Sofía tienen muy en cuenta. Por eso las nietas de los eméritos organizan planes, fiestas y excursiones por separado.
De hecho, no suelen salir juntas. Tienen su propio círculo de amigos, con el que llevan a cabo los diferentes planes de ocio de los que disfrutan en fines de semana y periodos de vacaciones. Y esto es justamente lo que ha hecho la prima de la influencer Victoria Federica de Marichalar y Borbón.
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Ha sido en la calle José Abascal

> Uno de los ejemplos más claros de lo que contábamos en la página anterior es la fiesta que compartió Leonor con sus compañeros del Colegio de Santa María de los Rosales, con los que continúa manteniendo el contacto después de haber estado diez meses estudiando en Gales.
Una celebración que se llevó a cabo en un local cercano a la calle José Abascal, un hecho que no es del todo usual, lo más habitual es que se reúnan en las casas particulares de otros amigos en Somosaguas, Aravaca o La Finca. Además, para la celebración los organizadores contrataron un servicio de catering y un DJ para amenizar las cuatro horas que duró.
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Un merecido descanso

> La Princesa Leonor ha tenido una semana muy ajetreada, y es que ha sido la protagonista de los Premios Fundación Princesa de Girona. Esta fue la segunda jornada de la agenda de Leonor y no pudo ser más especial. Por primera vez en la historia de estos galardones, creados en 2010, las cinco categorías han recaído en mujeres.
Teniendo en cuenta la importancia de este momento, Leonor dio o un discurso en el que habló sobre la pandemia, la guerra de Ucrania y sobre lo importante que es que los más jóvenes desarrollen todas sus capacidades. Por último comentó enfundada en un vestido azul, «mi hermana Sofía y yo hemos conocido vuestros proyectos y estamos admiradas e impresionadas. ¡También agradecidas!».
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La hija de la reina Letizia ya no es una niña

>Eso es justamente lo que la casa real quisó dar a entender con el atuendo que ha lucido la Princesa de Asturias, Leonor. De un momento del día para otro, vimos como la joven pasaba de vestir un mono negro y blanco con una apariencia más aniñada o, para ser más exactos, que nos recuerda más a los looks que le ponía su madre de más pequeña, a ponerse un vestido muy diferente.
Una prenda que se trata de un diseño de la firma española de novias e invitadas, Miphai, que combina una parte superior de escote barco cruzado, que muestra sus hombros (primer símbolo de madurez) con una falda de silueta ‘A’ que proporciona gran movimiento a la prenda. Un conjunto que acompañó con un moño trenzado de acabado pulido. Todo un acierto que nos hace entender que Leonor ya no es una niña. Algo que se puede comprobar con su forma de ser.
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Divertida, tímida y muy educada

>Esta misma revista asegura que los que la han conocido fuera del ámbito institucional dicen que es una joven tímida, divertida y muy educada. Algo que podrían decir perfectamente las personas que están a su servicio y que lo estaban en esa fiesta si el hermetismo no fuera un requisito prioritario para la organización.
Sobre todo teniendo en cuenta que en este tipo de reuniones suele haber personas ajenas al colegio. Aunque es cierto que, «hay amigos que la protegen», son muy prudentes y no se atreverían a contar lo que hace la princesa en su tiempo libre. En cuanto a la organización, tres cuartas partes de los mismo, «se les avisó de que iba a acudir alguien muy importante, sin dar su nombre, que necesitaría privacidad», destacan.






























































































































