La diabetes es un tipo de enfermedad que puede acarrear muchos problemas y por ese motivo una de las mejores soluciones para no tener problemas con el nivel de glucosa en sangre es llevar una dieta saludable. Por ese motivo es por lo que en las siguientes líneas vamos a mostrar qué tipos de alimentos tienen que aparecer sí o sí en tu día a día para llegar a este objetivo. Eso sí, antes de nada es imprescindible saber que dentro de una dieta sana vamos a poder comer todo tipo de alimentos, aunque siempre se debe tener cuidado con aquellos que no sean del todo saludables.
Qué es la diabetes

La diabetes es una enfermedad que se presenta cuando el nivel de glucosa en la sangre, conocido como azúcar en la sangre, es demasiado alto. La glucosa en la sangre es la principal fuente de energía y proviene de los alimentos. La insulina, una hormona que produce el páncreas, ayuda a que la glucosa de los alimentos ingrese en las células para usarse como energía. Algunas veces, el cuerpo no produce suficiente o nada o no la usa adecuadamente y la glucosa se queda en la sangre y no llega a las células. Su exceso puede causar problemas de salud. La diabetes no tiene cura, pero se pueden tomar medidas para controlarla.
Cómo hacer una buena dieta contra la diabetes

Una dieta contra la diabetes implica comer los alimentos más saludables en cantidades moderadas y cumplir los horarios de comida habituales. Es decir, es un plan de alimentación saludable con alto contenido de nutrientes por naturaleza y bajo contenido de grasa y calorías. Los elementos clave son las frutas, los vegetales y los granos integrales. De hecho, una dieta contra la diabetes es el mejor plan de alimentación para casi todas las personas. Tener esta enfermedad puede acarrear otras de corazón, de los riñones, accidentes cerebrovasculares, problemas de los ojos o de los pies, lesiones en los nervios y hasta enfermedades dentales.
Qué implica una dieta así

Una dieta para la diabetes se basa en comer tres comidas al día a horas regulares. Esto te ayuda a utilizar mejor la insulina que tu cuerpo produce o recibe a través de un medicamento. Un dietista certificado puede ayudarte a preparar una dieta basada en tus objetivos de salud, gustos y estilo de vida. También puede hablar contigo sobre las maneras de mejorar tus hábitos alimenticios, tales como elegir porciones que se adapten a las necesidades de tu talla y nivel de actividad. Hay que hacer valer tus calorías con estos alimentos nutritivos y elegir carbohidratos saludables, alimentos ricos en fibra, pescado y grasas «buenas».
Carbohidratos saludables

Si sufres diabetes hay que tener en cuenta que durante la digestión, los azúcares (carbohidratos simples) y los almidones (carbohidratos complejos) se descomponen en glucosa en la sangre. Por eso hay que concentrarse en los carbohidratos saludables, como: Frutas, vegetales, cereales integrales, legumbres, como frijoles y guisantes, y productos lácteos bajos en grasa, como leche y queso. Por el contrario, hay que evitar los carbohidratos menos saludables, como los alimentos o bebidas con grasas, azúcares y sodio agregados.
Alimentos ricos en fibra

No todo está prohibido para los que sufren diabetes. La fibra alimenticia incluye todas las partes de los alimentos vegetales que tu cuerpo no puede digerir o absorber. La fibra modera la forma en que tu cuerpo digiere y ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre. Los alimentos ricos en fibra incluyen: vegetales, frutas, nueces, legumbres, como frijoles y guisantes y cereales integrales. Comer pescado es saludable para el corazón, si lo haces al menos dos veces por semana, ya que productos como el salmón, la caballa, el atún y las sardinas son ricos en ácidos grasos omega-3, que pueden prevenir las enfermedades cardíacas. Hay que evitar el pescado frito y el pescado con altos niveles de mercurio, como la caballa gigante.
Alimentos a evitar

La diabetes aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular al acelerar el desarrollo de arterias obstruidas y endurecidas. Los alimentos que contienen grasas saturadas pueden ir en contra de tu objetivo de una dieta saludable para el corazón. Por ello hay que evitar los productos lácteos ricos en grasa y las proteínas animales, como la mantequilla, la carne de res, los perritos calientes, las salchichas y el tocino. También limita los aceites de coco y de palma, así como grasas trans que se encuentran en los bocadillos procesados, productos horneados, mantequilla y margarinas en barra.













































































