Los garbanzos con calamares, son uno de esos platos de cuchara que están tan buenos que te lo puedes comer incluso cuando hace calor. Y si encima es con una receta que podemos tener hecha en apenas 20 minutos, mejor que mejor. Con ella ya nadie podrá achacar que no dispone de tiempo para estar en la cocina. Un frasco de legumbres en conserva nos puede permitir disfrutar de un plato de cuchara que con un buen sofrito y un ingrediente fresco, como en este caso son los calamares, nos va a aportar al mismo tiempo más proteínas y gusto al guiso.
Ingredientes para preparar garbanzos con calamares

Eso sí, esta receta de garbanzos con calamares en nada va a tener que envidiar a las que se puedan preparar a fuego lento si se dispone de tiempo de sobra por mucho que partamos de legumbres en conserva. Para poder hacerla necesitaremos tan solo del calamar, una cebolla, un tomate, un diente de ajo, el citado frasco de garbanzos cocidos en conserva y caldo de pescado o fumet. Como se puede apreciar todo productos muy fáciles de conseguir o que incluso solemos tener habitualmente en la cocina.
Cómo empezar a hacer los garbanzos con calamares

Y es que por lo habitual quién no tiene un bote de garbanzos o de cualquier otro tipo de legumbres listo en la despensa. Pues casi disponen de ellos las mismas personas que también cuentan con frascos congelados de caldo de pollo y caldo de pescado en el congelador. Todas ellas son sabedoras de que con esos ingredientes tienen garantizado el poder hacer platos sencillos de cuchara en unos minutos en caso de visitas imprevistas o simplemente cuando no tienes muchas ganas de cocinar. En el caso que nos ocupa, para hacer estos garbanzos con calamares lo primero entonces sería cortar el calamar en trocitos, picando el cuerpo en aros o anillas, las aletas en trozos pequeños y dejando los tentáculos enteros porque dan un toque original a la presentación.
El fundamental sofrito

La siguiente elaboración para poder tener uno sabrosos garbanzos con calamares es el de la preparación del sofrito, algo que suele ser fundamental para cualquier plato de cuchara que se precie. Para ello, lo hacemos con la cebolla, el tomate y el ajo, y cuando está hecho incorporamos los calamares mezclando todos los ingredientes y dejando que se cocine el conjunto durante 5 o 6 minutos. Será entonces el momento de añadir los garbanzos muy lavados para quitar el líquido de expedición de la conserva y de añadir el caldo de pescado en cantidad suficiente para cubrir y un poco más.
El caldo casero o preparado

Como en esta receta de garbanzos con calamares lo primordial es el tiempo, el demostrar que se pueden hacer igual de ricos en apenas 20 minutos, aquí tampoco va a ser necesario hacer un caldo casero de pescado como Dios manda. Por eso dejamos que el guiso se cocine otros diez minutos y probamos para rectificar de sal si fuera necesario. Es preferible utilizar caldo casero de pescado, como este de morralla, pero en caso de urgencia podemos usar caldo en tetrabrik o incluso agua y una pastilla de concentrado. Una vez terminado el plato, nadie sabrá lo fácil y rápido que lo hemos hecho porque el sabor es realmente estupendo. Con esta receta nos habrán salido dos o tres raciones, por lo que si es solo uno el comensal podrá guardar lo que sobre en la nevera o incluso congelarlo para cuando le apetezca un plato caliente de cuchara.
Qué es la morralla

Para platos como estos garbanzos con calamares se ha indicado que se precisa un caldo de pescado, y para hacer uno bueno a base de morralla, hay que saber que ésta es un variado de pescados ideales para hacer caldo, que suelen ser de tamaño pequeño e incluyen pescados de roca pequeños de especies variadas como la gallineta, las cintas, pargos, mújoles, arañas y algunos mariscos sueltos como galeras etc. que aportan un gran sabor a los caldos y fumets. En zonas de costa es fácil encontrar este tipo de variedades de pescado pero ahora también se puede disponer de ellas en las grandes ciudades de toda España.
Cómo hacer la morralla

Para hacer el caldo de los garbanzos con calamares se lava el pescado ligeramente bajo el agua y se seca con un paño limpio, para retirar restos de arena, redes o cualquier impureza que pueda traer. Si hay piezas grandes, podemos eviscerarlas antes de cocinarlas (o pedírselo al pescadero) aunque en general no será necesario. Después, en una cacerola o marmita grande, se sofríe la cebolla, el puerro y el tomate cortados en trozos con un poco de aceite. Una vez listo el sofrito, se saltea también el pescado durante cuatro o cinco minutos, para potenciar su sabor. Se añade al agua, se remueve bien para despegar lo que se hubiera podido agarrar en el fondo y se deja cocer durante unos 30-40 minutos a fuego lento para que no haga muchos borbotones. Una vez terminado el caldo, se cuela bien para retirar todo el pescado y hortalizas y se reserva en la nevera. Tras un par de horas se retira la grasa que queda en la parte superior y ya se tendría listo un caldo sabroso y potente.