La gran mayoría de las personas que utilizan productos de belleza y cuidado personal los guarda en el baño. Esto se debe a que es más práctico para tenerlos a mano cuando nos arreglamos delante el espejo o al salir de la ducha, por ejemplo. Pero según una experta en el cuidado de la piel, mantener productos de belleza en el baño es una mala idea. Al parecer, los productos de belleza, como las cremas, exfoliantes y serums, deberían estar lo más lejos del lavabo posible. El motivo por el que no debes hacerlo, te lo contamos en detalle en este artículo.
El motivo para no guardar productos de belleza en el baño

Kimberley Hume, jefa de la clínica de Face the Future, declaró al Mirror que si bien «no está nada sorprendida» de que la mayoría de las personas guarden sus productos para el cuidado de la piel en el baño, anima a las personas a que los lleven a una habitación diferente, porque mantenerlos en el baño puede reducir su vida útil «hasta la mitad». Todo se debe a la compleja fórmula de la mayoría de estos productos, ya que muchos de ellos contienen ingredientes que son muy susceptibles a los cambios de temperatura.
Calor y enfriamiento del producto de belleza

Al almacenar tus productos en el baño, corres el riesgo de alterar su fórmula debido a los cambios de temperatura que experimenta la estancia cada vez que te duchas, y esto podría estar dañando los ingredientes activos que son clave para ver los resultados de tu rutina de cuidado de la piel. «Cuando te duchas, tu baño se calienta significativamente y esto puede significar un desastre para tus productos para el cuidado de la piel. El rápido calentamiento y enfriamiento que se produce puede cambiar fundamentalmente la textura de un producto y hacerlo más acuoso, lo que en última instancia diluye su eficacia», dice la experta en el citado medio.
Consejos para almacenar los productos de belleza

De esta manera, la experta aconseja lo siguiente: «Para asegurarte de que estás aprovechando al máximo tu cuidado de la piel, debes guardarlos fuera del baño y mover los productos antes de cada uso. Si bien puede parecer mucho más esfuerzo, almacenar los productos de cuidado de la piel en un entorno más estable puede ayudar a evitar que sus muestren signos de caducidad mucho antes de lo debido». Kimberley Hume sugiere almacenar todos los productos en un «lugar oscuro y fresco» para evitar que los productos se vuelvan «completamente ineficaces».
Productos de belleza que no debes guardar en el baño

Si prefieres que tus productos se mantengan en las mejores condiciones, como recomienda la experta Kimberley Hume, debes sacarlos del baño de inmediato. El calor y la humedad alteran su consistencia, composición y efectividad. Es necesario que evites los cambios de temperatura de la regadera, así no afectan la caducidad de tus productos y los protege de una proliferación de bacterias. A continuación te contamos que otros productos de belleza es mejor mantener lejos del cuarto de baño, para que tu rutina de belleza no se vea afectada.
Crema de ojos, producto de belleza que debes alejar del baño

La crema para el contorno de ojos en el baño podría perder su magia por la humedad. Si guardas tu crema en el baño, harás que el calor que se genera tras una ducha estropee los activos que tiene. Los tratamientos que se aplican al contorno de ojos deben estar en la nevera. El frío ayudará a mejorar su efectividad, sobre todo a la hora de combatir las bolsas contrayendo los vasos sanguíneos y reduciendo así la hinchazón. De esta manera, tus cremas de ojos reducirán correctamente las líneas de expresión causadas por la deshidratación.
Las esponjas y brochas para maquillaje

La humedad es su peor enemiga de las esponjas y brochas de maquillaje. Esto es porque absorben todo, incluyendo microorganismos y bacterias, y el baño es el hábitat de miles de ellas. Luego, cuando las usas, puede causar granitos en tu rostro. Mantenlas lejos de la humedad y mejor designa un cajón para guardar todos tus cosméticos. Unas brochas secas harán que tu maquillaje luzca radiante. Por este motivo, lávala las brochas y esponjas y déjalas secar al sol, para evitar que el moho se apodere de ellas.
Maquillaje en polvo y líquido

El maquillaje en polvo, ya sean sombras, bronzers, selladores o blush, no deben estar en el baño. El motivo es porque su fórmula puede hacerse cremosa, cambiar su tono y estropearse por completo, debido a la humedad. Lo mismo sucede con las bases de maquillaje líquidas. Una experta en formulación cosmética, asegura que guardarlas en la nevera alarga su duración. En ocasiones, los ingredientes de las bases pueden llegar a separarse, eso no ocurre si se conservan a baja temperatura. Un consejo importante: mantenerlas siempre bien tapadas y selladas.
Productos para el cabello

Los productos para el pelo que solo uses ocasionalmente, como mascarillas o sprays protectores, no deberían estar cerca de la humedad de la ducha. Esto es porque puede afectar su fórmula y su eficacia. Debes recordar siempre leer las instrucciones para saber dónde guardarlos, ya que algunos requieren estar en zonas secas y frescas. Un consejo es que los pongas en un armario, lejos del vapor y del calor directo que podría afectar su fórmula y eficacia. Por otra parte, el champú, el acondicionador y todo lo que utilices cada día para peinarte, puede estar en la ducha. Son productos que gastamos en un corto periodo de tiempo, así que no hay que tener especial cuidado con su conservación.

















































































