‘Es tiempo de chefs’. No, no es lo que dice la productora Shine Iberia, que junto a TVE es la encargada del formato de ‘MasterChef’, en sus diferentes versiones, sino los dueños de la carnicería donde servidor hace la compra. Y no es baladí, porque al éxito de ese formato, o el de otros muchos similares, casa con esta época en la que cualquiera se apunta a hacer un postre o un bizcocho para tratar de endulzar a los suyos en Navidad. Alberto Chicote, por ejemplo, lo hizo incluso en las peores épocas del Covid, y además sin levadura.
Chicote, el sucesor de Arguiñano

A sus 53 años, este madrileño de pro, podría considerarse como el cocinero televisivo más conocido de las nuevas generaciones, la persona que ha venido a ocupar para ellos el puesto que tenía entre los más veteranos un Karlos Arguiñano, al que las primeras llaman ahora ‘carca’. Alberto Chicote se ha hecho con el puesto con mucho menos perejil y sin la necesidad de cocinar tanto en pantalla. Incluso sin contar en principio con restaurante propio, como tenía el de Antena 3 en Zarautz (ahora sí le ha ‘copiado’ también en este aspecto).
Chico para todo

Y es que Alberto Chicote puede considerarse como un ‘chico para todo’ dentro del ámbito televisivo. Lo mismo te presenta en La Sexta programas como ‘Pesadilla en la cocina‘, donde primero arremete duramente contra los dueños de restaurantes que luego intenta ayudarles a salir a flote, que otros de denuncia como ‘¿Te lo vas a comer?‘, en los que nos abre los ojos sobre cosas que no deberían ocurrir en nuestro país. También condujo ‘Top Chef‘, en Antena 3, una especie de réplica al ‘MasterChef’ de La 1, y también ‘Auténticos’, ‘El precio de los alimentos’, y hasta varias ediciones de las campanadas de Nochevieja, junto a Cristina Pedroche.
La nueva apuesta de Chicote

Dueño de los restaurantes Yakitoro, ahora Alberto Chicote se ha embarcado en un nuevo proyecto, ‘Fuera del mapa’, también para La Sexta, en el que pretende emular, por ejemplo, a José Antonio Labordeta, cuando recorría España con su mochila a cuestas para descubrirnos la España más rural. El cocinero va a intentar descubrir los rincones más espectaculares de nuestro país, pero no solo sino en compañía de otros rostros famosos, como pueden ser, valga el ejemplo, los del maestro de la costura Lorenzo Caprile o la presentadora de televisión, y también escritora, Raquel Sánchez Silva, tan de moda ahora por la truculenta historia que ha guionizado la familia de su esposo fallecido.
La muerte de Alberto Chicote

Pese a tantos programas y a ser, por lo general, un personaje querido por la audiencia, Alberto Chicote también ha tenido, como rostro popular que es, problemas legales, muy especialmente en el presente año. Por un lado ha tenido que presentar una denuncia contra la empresa que comercializa Reduslim, por usar su imagen sin su consentimiento, y por otro se ha visto obligado hasta a desmentir su muerte. Lo hizo, muy indignado, en su perfil de Instagram, «pues parece que a la gente de #12Minutos les parece muy divertido jugar con estas cosas y las consecuencias que van adheridas a estas NOTICIAS FALSAS». El cocinero indicó que «el día que llevo de amigos que les ha dado un vuelco el corazón antes de llamarme no se lo deseo ni a quienes juegan con estas cosas tan serias. Por lo demás, aquí ando más vivo que ayer, y menos que mañana (espero)».
El bizcocho de Chicote

También en Instagram fue donde aprovechó Alberto Chicote los tiempos más duros del Covid, en los que escaseaba todo en los supermercados, para enseñar a la gente que también se podía hacer un bizcocho sin levadura, un producto que a buen seguro que más de uno podría preparar en estas próximas fiestas navideñas para sorprender a sus familiares. La repostería fue sin duda una de las grandes protagonistas de las cocinas españolas en esos días de confinamiento por el coronavirus y ese bizcocho, que su autor definió como «esponjoso, ligerísimo y que se hace sin pensar«, demostró que tampoco había que arrasar con toda la levadura a la venta para poder ser feliz.
La receta del bizcocho

A diferencia de los magos, que nunca revelan sus trucos, a Alberto Chicote no le importó en absoluto compartir su receta, para que todo el mundo pudiera disfrutar de su bizcochó. Así, lo primero es poner a hervir la leche con el aceite y las ralladuras, cuando hierva, o casi, retirar del fuego y dejar que se impregne del aroma de lo que le haya puesto. Después, separar las yemas de las claras, y, cuando la leche con el aceite estén por debajo de 60 grados, añadir a las yemas y mezclar bien con una varilla. A continuación, poner el azúcar con las claras y batir hasta que tenga punto de picos blandos, un poco antes de punto de nieve, y, con mucho cuidado, y en tres veces, mezclar los dos batidos. Poco a poco. El siguiente paso sería cubrir el fondo de un molde con papel antiadherente y las paredes también, mejor que sobresalga del borde, calentar agua a 80 grados y preparar una bandeja para cocer el bizcocho al baño maría. Si el molde tiene peligro de que le vaya a entrar el agua porque sea desmontable o lo que sea, hay que cubrirlo por abajo con papel de aluminio y después meter al horno la bandeja con el agua y el molde dentro y cocer el bizcocho a 150 grados 60 minutos, y después subir el horno a 170 grados 10 minutos más. Sólo faltaría sacarla del horno, tirando del papel hacia arriba, retirar el papel del borde y empezar a disfrutarlo.





























































































































