Llevamos tantos años viendo ‘Cuéntame cómo pasó’ que muchas personas no solo ya consideran casi como uno más de la familia a Antonio y Merche y casi tienen a la familia Alcántara como una más de las del barrio. El de ésta es sin embargo San Genaro, que muchos creen que es uno más de los que existen en Madrid. Pero nada más lejos de la realidad, como vamos a ver en las siguientes líneas. Otros, por el contrario se preguntan a menudo que dónde estará Sagrillas, el pueblo al que de vez en cuando se escapan los miembros de esa unidad familiar y donde están sus orígenes y ahora el negocio vinícola de Antonio. Aquí va a quedar todo bien explicado.
El San Genaro de ‘Cuéntame’

Pero el San Genaro de ‘Cuéntame’, ¿existe o no en la vida real? Se puede decir que sí y que no, porque puedes entrar en él pero a la vez el barrio de la Familia Alcántara no se puede localizar en un mapa real. El objetivo que buscó desde un principio la productora Ganga, la que comanda Miguel Ángel Bernardeau, el marido de Ana Duato, era que sintiéramos que fuera el barrio de todos y cada uno. Este objetivo se puede decir que la serie, en sus dieciocho años de vida, lo ha terminado logrando por su capacidad para abrazar la historia terrenal de España con un realismo cómplice.
Dónde viven los protas de ‘Cuéntame’

El San Genaro de ‘Cuéntame’ se encuentra en realidad en Pinto, más concretamente en un polígono industrial de esta localidad de la Comunidad de Madrid, en la que uno se puede perder por los decorados que se han ido construyendo con el paso de los años. Allí, se esconde la calle de Los Alcántara, en los terrenos de lo que fueron unos viejos estudios de cine y televisión que hace 16 años –los dos primeros años la serie se rodó en otros platós en Barajas– fueron reconvertidos para albergar todo el complejo ecosistema de esta ficción. El ‘Bistró’ y hasta la parroquia se localizan en ese lugar, por donde parece que no ha pasado el tiempo.
La diferencia con otras series

El equipo creativo de ‘Cuéntame‘ ha aprovechado las instalaciones al completo para dar vida al barrio en el que viven Mercedes y Antonio. Las fachadas de los platós, donde se ruedan la mayor parte de los interiores, se integran con naturalidad como elementos de San Genaro. De hecho, entrar, por primera vez allí impresiona porque nada parece un decorado: te sumergen en el universo de los Alcántara con todo lo que conlleva. Es la diferencia crucial con otras series españolas, que toda la escenografía callejera está al aire libre y no es cartón-piedra. Los edificios reproducen esas calles de la España del desarrollismo y llevan años sufriendo la erosión real meteorológica y social. Hasta los adoquines de las aceras son de ese cemento en formato rombo tan madrileño.
Qué es Sagrillas

Sagrillas se ha terminado haciendo un hueco en ‘Cuéntame‘. El pueblo donde nacieron Antonio y Merche, los Alcántara, y donde veranea toda la familia protagonista de la serie, ha ido cobrando protagonismo a medida que pasaban sus temporadas. Allí hay campanario, una plaza para las verbenas de verano, gente sentada a la fresca a las puertas de las casas y coches que levantan el polvo de las calles. En la ficción se sitúa en la provincia de Albacete, en la comarca de Campos de Hellín, entre los municipios de Tobarra y Hellín. Según se cuenta en la ficción, la localidad data del siglo XVII, y la habitan unos 60 vecinos.
El verdadero Sagrillas

En realidad, el pueblo de ‘Cuéntame‘ no existe en realidad, como ha ocurrido también con otras localidades de recientes series de televisión como Belmonte de ‘Todos Mienten’, Campomediano, de ‘Sequía’, Peñafría de ‘El pueblo’ o Néboa. La serie se empezó a grabar en Arahuetes, en el partido judicial de Sepúlveda, en la provincia de Segovia, con apenas 43 habitantes, y los interiores de las casas del pueblo son decorados construidos en el centro de producción de Pinto. También se ha rodado en ocasiones en una finca de Toledo.
Premio para el pueblo ficticio

Pese a que el pueblo de ‘Cuéntame‘ no se llame en realidad Sagrillas, éste ya tiene hasta vida propia, como demuestra el hecho de que recibiera el premio de la Fundación de Estudios Rurales, que integran directivos de la UPA y catedráticos especialistas del sector agrario. Le otorgaron a la serie una distinción que en años anteriores recibieron Víctor Manuel, Forges, José Luis Cuerda o José Antonio Labordeta. Se trata de una estatuilla, un busto de un agricultor, con el que agradecen a la ficción de La 1 «el tratamiento positivo» que hace del mundo rural.





































































































































