Tienen que pasar muchos años para que alguien se atreva a sacar una biografía dando pelos y señales de la vida de Letizia Ortiz anterior a su entrada en la familia real. Hace algún tiempo, se filtró que una editorial preparaba un libro contando la vida de la periodista antes del compromiso matrimonial con don Felipe. ¿Se ha llevado a cabo este proyecto? Te lo contamos todo a continuación
La biografía no autorizada
Hace un par de años se conoció que una importante editorial preparaba un libro. El título del mismo, La Reina impaciente. La obra se incluyó dentro de los próximos lanzamientos de Debate. Incluso se podía reservar a través de las plataformas digitales que incluyen la venta de libros. Sin embargo, misteriosamente, cuando el tema saltó a los medios, el proyecto se paralizó.
La Reina impaciente tendría que haber llevado la firma de Leonardo Faccio y hubiera constituido una auténtica bomba en Casa Real. Más que nada por el celo que han puesto en impedir que el pasado de Letizia trascienda. Sin duda, craso error, porque eso no ha hecho más aumentar el interés del público y a la vez generar una corriente de antipatía hacia la Reina.
Letizia y su living la vida loca en México
En la Reina Impaciente se recogía una entrevista a Jorge Zepeda, director de Siglo XXI. En la misma el periodista narraba a corazón abierto sus recuerdos sobre Letizia Ortiz. Pilar Eyre se hizo eco de su testimonio en Lecturas: “Letizia era tan trabajadora que nos ponía a todos en evidencia. Le encantaba lo mexicano: el tequila, los mariachis, las cantinas, el carácter, y los varones también…”.
Pero las revelaciones no acaban aquí porque, según Zepeda, la Reina Letizia “Se hizo novia de un periodista que trabajaba en el diario. ¡Estaban enamorados! Y los viernes por la noche llegaban a la redacción con su mochilita porque se iban juntos a recorrer el país durante el fin de semana, en autobús…” Sin duda, una visión muy distinta a la oficial sobre la etapa mexicana de la soberana, que ha sido edulcorada hasta la saciedad.
La amante del director
Se desconoce el nombre del joven con quien doña Letizia estuvo ennoviada en México. Lo que sí se cuenta es que la soberana tuvo algo más que amistad con Jorge Zepeda. El problema es que él estaba casado, y cuando su mujer se enteró, le pidió el divorcio. La relación entre la periodista y su director no soportó la presión y rompieron. Letizia Ortiz dio carpetazo a su época mexicana y regresó a España.
El testimonio de Zepeda coincide con el de un periodista español que trabajó con doña Letizia en la redacción de Siglo XXI. Se trata de Fran Ruiz, uno de los pocos que se atrevió a definir a la periodista tras conocerse que iba a casarse con don Felipe. En su opinión, la Reina Letizia es “Muy espabilada, inteligente y excepcionalmente bella, tenía unos ojos bonitos. Creo que supo aprovecharse de esa condición, era bonita y se dejaba querer. Ella llegó en plena juventud, y con las pilas cargadas, muy guapa, llamaba la atención. Y sobre lo que hizo en México, su compañero lo narra así: “Te puedo decir que Letizia hizo lo que se esperaba de una periodista joven española llegada a México, conocer el país, conocer a la gente, integrarse”.
El top less de Letizia
Mucho se ha hablado y escrito sobre si doña Letizia posó para Waldo Rios. El trabajo del pintor forma parte del álbum de Maná, Sueños líquidos. Recordemos que la periodista aparecía con el torso desnudo. Paradojas de la vida, en su momento se dijo que Eva Sannum no podía matrimoniar con don Felipe porque había sido captada en topless. Esto no hace más que reafirmar el ultimátum del Rey a sus padres cuando mostraron su descontento con su elección sentimental.
El pintor cubano habló así sobre el trabajo que tiene a la Reina Letizia como protagonista: “Cuando Leti vivió aquí en Guadalajara, nos hicimos muy amigos y en varias ocasiones le tomé fotografías que, con posterioridad, sirvieron de base para los cuadros en los que ella aparece”. Waldo Saavedra hizo hincapié en que la entonces periodista “En ningún momento posó desnuda”.
Una periodista dura
Así recuerdan los integrantes de Maná, en boca de Sergio, batería del grupo, cómo conocieron a doña Letizia: “Estuvo viviendo en Guadalajara. Era periodista. Nos entrevistó. Como periodista era dura. Fher no le permitió que fumase delante de mí, le hizo apagar el cigarrillo y se molestó. Se puso más dura. Pero al final del concierto le gustó la banda y se echó unos tequilas.» El primer encuentro entre la Reina Letizia y Maná se produjo en un restaurante en Guadalajara, en mayo de 1996.
Fher, el más carismático de la banda, explicó que tras ese primer encuentro en un restaurante, se produjo otro: “Unas semanas después, dimos un concierto en la plaza de toros de Guadalajara y ella asistió. Creo que cambió su percepción respecto a nosotros. Al final fue a los camerinos a saludarnos y, claro, nos tomamos unos tequilas”. Según el batería de Maná, Sergio, «Letizia antes de casarse con el Príncipe, sale pintada dentro del CD de Sueños líquidos. Fher tiene el cuadro original en su casa». Esta respuesta da pie a pensar que sí posó para Waldo Ríos.
La petición amarga: Sexo a cambio de trabajo
Y volviendo a la biografía no autorizada sobre doña Letizia que no vio la luz. Además de lo ya reseñado, Jorge Zepeda, director de Siglo XXI, donde la entonces periodista trabajó, reveló un duro episodio para el autor de La reina impaciente que impacta: “La última vez, antes de prometerse con Felipe, me contó indignada que un periodista muy conocido le había pedido sexo a cambio de enchufarla. ¡Estuvo a punto de denunciarlo”.
Tras conocerse la revelación de Zepeda, empezó el baile de nombres. Algunos pensaron en quienes estuvieron más cercanos a la Reina Letizia en su época de periodista. Uno de sus grandes apoyos en el mundo del periodismo fue Alfredo Urdaci, de ahí que muchos le señalaran tras saltar el escándalo. El periodista no lo dudó y salió al paso para dejar claro que no tenía nada que ver.
“Qué atrocidad. Ese tema me ha dejado muy perplejo. No sé quién podía tener esa potestad para prometerle eso. Yo contraté a Letizia bajo el consentimiento de Javier González Ferrari, entonces director general. Lo que se cuenta en el libro lo narra Jorge Cepeda, el director del periódico mexicano donde trabajó Letizia. Le tendrán que preguntar a él. Desde luego no era yo el directivo. Qué barbaridad», expresó Urdaci muy dolido a Vanitatis.