Rocío Carrasco y Rocío Flores, su hija, mantienen una cruenta y dura batalla sin cuartel. Cualquier cosa de las que hacen sirve para poner de manifiesto sus diferencias y lo separadas que están desde hace años. Una separación de la que el entorno que más conoce a la nieta de Rocío Jurado y Pedro Carrasco, aseguran que el causante es Fidel Albiac.
La relación con el marido de Rocío Carrasco, nunca ha sido buena como ha llegado a contar Antonio David Flores, como padre de su hija. Estos días ha sucedido un hecho que todavía separa más a madre e hija, y que deja constancia de que la relación pasa por sus momentos más bajos de todos los que han vivido. ¿Qué ha sucedido? ¿Qué es lo que tanto daño les ha hecho?
Rocío Flores, obligada a salir de la casa de su madre

> La tensión de Rocío Flores y Rocío Carrasco fue en aumento cuando la joven comenzó a crecer. A falta de sentir y notar ese cariño que reclamaba, la niña se lo hizo notar a mamá. Llegó la adolescencia y la relación con su padre Antonio David y con su mujer Olga Moreno, le hacía ver a Rotrece (como se llama en las redes sociales) que allí recibía más amor y cariño. Veía en la humildad de su casa de Málaga, un hogar que ansiaba. Porque mientras vivió Rocío Jurado, la niña tenía una gran relación con su abuela que le adoraba.
Lo mismo le pasaba a Pedro Carrasco, pero él fallecía un 27 de enero de 2001, hace ya 20 años. La participante de Supervivientes solo pudo disfrutar del gran boxeador cinco años y así, perdía en su tierna infancia a un abuelo tan cariñoso como el marido de Raquel Mosquera.
Cinco años más tarde fallecía su abuela Rocío Jurado, algo que pasaría una gran factura a madre e hija, y a toda la familia. Este fue un momento de gran inflexión porque la cantante de baladas románticas nunca lo habría permitido.
Siguiente: Rocío Carrasco, sin rumbo y perdida para siempre
Rocío Carrasco, sin rumbo y perdida para siempre

> La muerte de Rocío Jurado y Pedro Carrasco fue un varapalo, para todos y en especial para su hija. Rocío Carrasco lo tenía todo, todo junto a sus padres, aunque les hizo sufrir bien porque fue bastante díscola en su juventud. Con tan solo 19 años ya estaba casada con Antonio David y era madre de Rocío Flores. ¡Fíjate, que podían ser estupendas amigas en la actualidad por la poca diferencia de edad que se llevan! Pero no ha sido así. El destino ha querido que estén a día de hoy, condenadas a no entenderse, ¿será de por vida?
A los 29 años perdía a su sostén, a su apoyo, a su norte. La más grande lo era para el público pero sobre todo para esa niña, que encontró el motor en su madre. Fueron años muy complicados, y de gran desgaste para Rocío hija que veía como la reputada cantante internacional se iba apagando poco a poco. Ningún millón, valía para salvar a su madre, y eso es muy duro… Ver que tienes todas las opciones económicas posibles a tu alrededor, y no poder salvar a alguien es francamente doloroso. Porque para qué vamos a mentir, los que no lo tenemos pues nos toca disfrutar de esta tan buena Seguridad Social y los que pueden, de su seguro. Pero ni Houston pudo ayudar a Rocío Jurado.
Para colmo, Pedro Carrasco fallecía días después de haber tenido una tremenda bronca con Rociito. Fidel, por su parte, vino a llenar el vacío que dejaban Rocío y Pedro. Ha sido y es su bastón, su guía. Algo que muchos no entienden y comprenden, menos las Campos, en las que Rocío ha encontrado una familia.
Siguiente: Rocío Carrasco y las papeletas que jugó para que su hija se alejara de ella
Rocío Carrasco y su intención de hundir siempre a Antonio David

> Puede que sea por este motivo por el que madre e hija se hayan distanciado cada vez más, pero no tanto por Fidel, sino porque Rocío Carrasco ya no volvió a ser la misma. A esto se le añade los contantes feos y lo difícil que se lo ha puesto a Antonio David Flores para disfrutar de sus hijos. Con lo fácil que hubiera sido… Esto la joven no lo ha soportado, porque su madre era capaz de llevar a su padre a la cárcel…
Sin familia, Rocío Flores y su hermano David encontraban una familia tradicional en Antonio David, Olga y sus abuelos paternos. Tras fuertes desencuentros, tomaban la drástica decisión de que Rocío se marchara a vivir con su padre. La situación se volvía insostenible para todas las partes. Este es el primer feo -o llamada de atención de la pequeña a su madre– más fuerte que Rocío Carrasco Mohedano ha tenido que aguantar de su hija.
Otro feo o llamada de atención, según por quien te posiciones, ha sido cuando Rocío Flores hablaba de Olga Moreno como madre. Algo que ha sentido desde bien pequeña cuando su padre comenzaba la relación con él.
Pero la pequeña sigue reclamando amor de su madre y cuanto menos el tener la sensación de vivir en una familia, de serlo. Por eso hizo algo, para que su madre reaccionara, pero el resultado fue otro. Pasa la página y descúbrelo.
Siguiente: Rocío Flores, la última llamada de atención a su madre
Rocío Flores: última llamada de atención a su madre, que pone los pelos de punta y emociona

> Rocío necesita a la familia. No podía consentir las imposiciones de su madre que no llegaba a entender. ¿Por qué renunciar a estar con su tía Gloria Camila y su tío José Fernando ahora ingresado en la López Ibor recuperándose? Era algo que no quería aceptar y que no comprendía porque es lo que más le hubiera gustado a su abuela Rocío Jurado.
Aunque muchos vieron que la influencer podía soltar lo más grande por su boca durante su participación como concursante en Supervivientes, lo cierto es que no lo hizo. Se ganó el cariño en casa tanto defendiendo a su padre en Gran Hermano como luego en su propio concurso, y eso que se ganó algunas críticas de vaga… Pero ante todo lo que más quería era reconciliarse con su madre, poder hablar con ella pero no lo ha logrado.
Ahora ha llegado una nueva llamada de atención de la joven que deja a Rocío Carrasco fuera de nuevo. Rotrece se ha hecho un nuevo tatuaje -afición que comparte con la madre que no se habla- en el que se ha tatuado a sus abuelos con tinta para siempre. Tras los 20 años de la desaparición del pugil español, Rocío se ha tatuado junto a la rosa que ya tenía en su muñeca, el nombre de su abuela Rocío Jurado, cogiendo una verdadera firma de esta. Y en la otra muñeca la firma de Pedro Carrasco con un guante de boxeo. Pero uno cualquiera, sino con el que ganó el campeonato del mundo, porque si Jurado era grande, Pedro Carrasco lo fue antes que ella en el deporte.






























































































