Limpiar el horno puede ser un trabajo muy costoso si al usarlo se ha caído algún trozo de comida y se ha quedado incrustado en la superficie. Pero no te preocupes porque en este artículo te voy dar unos trucos infalibles para que puedas limpiar el horno con mucha facilidad.
No te pierdas este tema porque es muy interesante, hay varios métodos súper fáciles, sencillos y rápidos para que tengas un horno impecable cada vez que vayas a usarlo.
La importancia de tener un horno bien cuidado

Como todos los electrodomésticos, el horno tiene que tener un método de limpieza y estar siempre en buen estado para que dure más tiempo. Pero a veces limpiar el horno puede ser un trabajo muy costoso y hay que tener en cuenta que no valen todos los productos que encuentres en el supermercado para mantener tu horno impecable.
Así, es muy importante saber qué productos y métodos emplear cuando quieras limpiar tu electrodoméstico. Pero si vas limpiando el horno con constancia, cada vez que se usa y se mancha, y utilizas los métodos y los trucos que te voy a proponer a continuación, seguro que tu horno te lo agradece a la larga.
El primer método para limpiar el horno: con bicarbonato y vinagre

Para el primer truco que te voy a explicar necesitas bicarbonato de sodio, agua, guantes de goma, un paño de cocina húmedo, una espátula de plástico o silicona, una botella con spray y vinagre blanco.
La realizar la mezcla con estos ingredientes tienes que poner media taza de bicarbonato con unas cucharadas de agua hasta formar una pasta. El número de cucharadas dependerá de la cantidad de bicarbonato que uses.
Cómo limpiar el horno con la mezcla de bicarbonato

Cuando tengas la mezcla anterior preparada, saca del horno todo lo que dificulte su limpieza como parrillas, bandejas o el termómetro. Después cubre el interior del horno con la masa resultante evitando los ventiladores. En las zonas más sucias pon más cantidad si quieres.
Deja reposar durante toda la noche o 12 horas esta mezcla en el horno. Pasado este tiempo, usa un paño de cocina húmedo y limpiar todo el bicarbonato seco. Luego usa la espátula para rascar las partes más difíciles.
Ahora utiliza el vinagre blanco

Rellena la botella con el pulverizador de vinagre y rocía en las partes donde queden restos de suciedad. Con un paño húmedo limpia los restos de bicarbonato y vinagre. A continuación, limpia el paño con agua varias veces para asegurarte de que el horno quede bien limpio.
El último paso es colocar todos los accesorios que hayas retirado del horno en su sitio y listo. Podrás volver a usarlo sin problemas y estará más limpio que una patena.
El segundo método para limpiar el horno: con un refresco de cola

Con este truco podrás limpiar las rejas del horno tan solo con un refresco de cola. Para usar este método solo tienes que retirar del horno las rejillas y dejarlas en remojo durante 15 minutos en el refresco de cola. Cuando haya pasado este tiempo, frota con un estropajo las rejas, enjuágalas y sécalas.
Para este método puedes usar cualquier marca que tenga bebidas de cola.
El tercer método para limpiar el horno: con limón

Esta segunda opción incluye la limpieza del horno y de sus rejillas y solo necesitarás dos o tres limones, una esponja y una espátula. El limón es un buen desengrasante natural y ayuda a limpiar el horno sin esfuerzo casi.
Para emplear este método tienes que exprimir el zumo de dos limones en una fuente para horno y añade un tercio de agua. Si quieres puedes incluir las pieles de los limones en la mezcla.
Utiliza el limón para limpiar el horno

Si quieres limpiar el horno con este método empieza colocando el recipiente en el horno y hornea durante 30 minutos a 120ºC. Después, deja enfriar el horno y usa el estropajo para quitar la suciedad. Puedes frotar las partes más difíciles o sucias con una espátula de plástico o silicona.
Además, puede usar el agua del zumo de limón para aplicarla en las zonas con más grasa acumulada. Una vez quitada toda la suciedad, seca el horno con un paño limpio. En caso de que haya partes todavía sucias, vuelve a repasar la superficie del horno con el estropajo y el agua con limón.
El cuarto método para limpiar el horno: con detergente

Otro remedio casero para limpiar el horno es preparar una mezcla con detergente. En un recipiente pon una taza de vinagre blanco y un cuarto de detergente de lavadora en polvo. Mezcla muy bien y prepara una pasta homogénea.
Después, calienta el horno a 180ºC durante 5 minutos, apágalo y extiende la pasta por las paredes del horno, especialmente por donde haya más suciedad. Deja reposar durante una hora y luego remueve con una espátula, de forma delicada. Aclara y repasa con un paño o estropajo humedecido en vinagre de puro para evitar que la grasa se pegue de nuevo.