Chiqui ha sido durante años una de las concursantes más recordadas de ‘Gran Hermano’ y ‘Supervivientes’. También la audiencia pudo disfrutarla como colaboradora en programas tan importantes como ‘Sálvame’. A través de los diferentes formatos en los que ha estado ha dado a conocer la vida tan complicada que ha tenido. En los últimos años, Almudena ha estado alejada de la televisión, pero ha tenido que seguir enfrentándose a episodios delicados.
Chiqui sufre una pérdida irreparable
Recientemente, Chiqui ha sufrido una dura pérdida de la que todavía se está reponiendo. A través de su cuenta en Instagram, ha querido sincerarse con sus seguidores y comunicarles que su madre ha fallecido. Con motivo del día de la madre, ha escrito: “Estás ya en el cielo y cuanto te echo de menos no hay minuto ni día que no me acuerde de ti, mi confidente mi amiga mi todo porque tu me distes la vida”. Almudena ha compartido una bonita reflexión sobre sus sentimientos: “Miro al cielo y me pregunto si tú me miras. No te faltarán flores, ni lágrimas, ni tristeza… Una madre es una estrella fugaz que pasa por tu vida, que pasa una vez y cuando su luz se apague no la volverás a ver”, escribió en la emotiva publicación.

En su cuenta de Instagram, Chiqui ha agradecido el apoyo que ha sentido estos días y los mensajes de cariño que ha recibido. La pérdida de su madre todavía es muy reciente y se siente desolada: “Te has ido muy joven. Te echo mucho de menos, te has llevado una parte de mí”. Almudena Martínez ha recordado que su madre era muy feliz cuando la veía en televisión, recordando su etapa en ‘Gran Hermano’, ahora que regresa su versión de anónimos. La joven ha pedido a sus seguidores que valoren a sus madres y ha compartido: “No hay dolor más grande que este. No he tenido fuerzas de decirlo antes”, revelando que falleció a mediados de abril.
La nueva vida de Chiqui
Desde hace unos años, Chiqui lleva una vida alejada de la televisión. La concursante de ‘Gran hermano’ se lo pasaba muy bien en los diferentes programas en los que participaba, por eso muchos se preguntaban cómo se encontraría. En marzo de 2024, ‘Socialité’ se puso en contacto con ella para saber en qué etapa estaba. Tomando un rumbo totalmente diferente, Almude Martínez trabaja en la actualidad en un concesionario: “He hecho de todo. Desde cajera, luego me fui a ‘Gran Hermano’, ‘Supervivientes’… Mil realities. Y ahora, pues estoy aquí, vendiendo coches”, explicó ilusionada.

Chiqui tiene claro cuáles son sus puntos fuertes en este trabajo: «Ser yo misma es mi secreto para vender coches. Soy super simpática. La gente cuando viene dice ‘ay, si es Chiqui, de la tele’. Están super contentos conmigo y es super fácil vender. El coche más caro que he vendido fue uno de alta gama valorado en 60.000 euros. Que todos los de Telecinco compren el coche conmigo, que les voy a atender superbien”. Almudena Martínez está muy satisfecha con esta nueva faceta y no tiene problemas para adaptarse a cualquier circunstancia
El nuevo trabajo de Chiqui como vendedora en un concesionario le permite conciliar su vida laboral con la familiar, teniendo acceso a muchas comodidades: “Como me han ofrecido la conciliación familiar para poder estar con mi hija, acepté esta propuesta. He estado cuidando de mis padres y luego entre casa, niños y trabajo no podía”, contó en ‘Socialité’, valorando positivamente todo lo que le aporta este trabajo. Aunque está muy cómoda en su nueva faceta como vendedora, sigue pensando mucho en la televisión. Era evidente que cuando Almudena aparecía en los programas, se entregaba al máximo. La joven reconoce que le gustaría estar en algún programa: “Ahora no puedo volver, pero la echo de menos. Sé que al público le encanto”, se lamentaba.
Los duros momentos en la vida de Chiqui
Chiqui ha tenido que reinventarse en repetidas ocasiones a lo largo de los años. Uno de los capítulos más complicados de su vida fue la separación del padre de sus hijas. Almudena tenía una relación inestable y tóxica con Borja, en la que tuvieron que superar adversidades de todo tipo. Cuando tomó la iniciativa de separarse, Chiqui confesó todo lo que había sufrido al lado de su marido. Su hermana Elena fue la primera en contar lo sucedido: “Estaba enamorada, tenía una venda en los ojos y ha costado mucho trabajo quitársela. Los papeles de la separación están todos hechos. No va a haber vuelta atrás. Bastante tiene la pobre con hacer estado aguantando tanto tiempo ahí en silencio”, explicó en ‘Sálvame’.

Cuando se vio con fuerzas, Chiqui confesó el infierno que había pasado junto al padre de sus hijas. Asegurando que llevaba seis meses en tratamiento psicológico, confesó: “No voy a relatar lo que pasó, es muy fuerte. He tenido miedo tanto por mí como por mis hijas”, sin querer entrar en detalles de lo sucedido. Borja no se hacía responsable de las dos hijas que tenía el matrimonio, siendo el principal motivo por el que Almudena aguantaba: “No podía salir, se metía incluso con mi físico, el día que me puse de parto de mi segunda hija estaba con el ordenador y yo con contracciones y ni me preguntaba cómo estaba”. En ese momento, mandó un mensaje en la audiencia pidiendo que no toleren ese tipo de actitudes por los hijos.


































