La infanta Cristina busca trabajo en Abu Dabi para vivir cerca del rey Juan Carlos

Tras cerrar su etapa en la Fundación Aga Khan y con el divorcio ya firmado, la infanta apunta a una institución internacional en la capital emiratí. El objetivo pasa por estar cerca del rey Juan Carlos, que lleva desde 2020 instalado allí, y por disfrutar de una nueva vida de sol

La infanta Cristina, flamante divorciada, con sus cuatro hijos ya emancipados y una mochila profesional de trece años en la Fundación Aga Khan, ha despejado la pista de despegue. Ahora, según adelanta Vanitatis, su próximo destino está en el Golfo Pérsico, donde el rey Juan Carlos lleva media década instalado. O sea, que Doña Cristina se apunta a la ‘operación cercanía paterna’ y, de paso, le da un nuevo rumbo a su currículum.

De Ginebra a Barcelona, y ahora rumbo al Golfo

El periplo de la hija de los eméritos es de los que llenan páginas de revista. Tras cerrar su capítulo en la entidad humanitaria que la llevó a evaluar programas por Asia y África, parecía que se centraría por completo en su puesto en la Fundación La Caixa. Pero no: la hermana del rey Felipe apunta a una institución internacional con sede en Abu Dabi para desarrollar funciones muy similares a las que ya conocía en Ginebra. Y si su padre ya le echó una mano para el anterior trabajo —gracias a su amistad con el difunto Aga Khan IV—, no sería extraño que el emérito vuelva a mover hilos. En la capital emiratí, don Juan Carlos tiene agenda, contactos y tiempo.

El plan, además, encaja como un guante: la infanta alternaría temporadas entre su nuevo hogar en Barcelona (comparte piso en Pedralbes con su hijo Pablo Urdangarin) y los Emiratos, sin que la distancia suponga un problema para alguien que ha hecho de los aeropuertos su segunda casa. La excusa perfecta para estar más pendiente de la salud de un padre que ha atravesado momentos delicados y, de paso, reconstruir su trayectoria sin ataduras sentimentales.

El mapa familiar de la infanta: hijos repartidos, un padre en el exilio y una madre a la que arropar

Porque, tal y como confirman desde ¡Hola!, Doña Cristina no tiene planes de rehacer su vida amorosa. Mientras Iñaki Urdangarin consolida su relación con Ainhoa Armentia, ella disfruta de una soltería volcada en el deporte, la lectura y los planes con amigas. Sin pareja a la que rendir cuentas, su único ‘jefe’ ahora es su propia agenda.

Eso sí, la logística familiar es digna de un gabinete de crisis. Pablo Urdangarin juega al balonmano en Barcelona, Juan e Irene residen en el Reino Unido, y Miguel acaba de independizarse en Madrid junto a su novia, Olympia Beracasa. Así que, si ya era una jet setter por vocación, ahora tendrá que multiplicar los puentes aéreos. Y en medio de todo, no descuida a la reina Sofía, a quien arropa con especial mimo tras los recientes fallecimientos de su tía Irene de Grecia y su prima Tatiana Radziwill.

La infanta se monta su propia ‘operación retorno’ al calor de los Emiratos, sin pedir permiso a Zarzuela y sin dar explicaciones a la prensa.

¿Y si el movimiento es, en realidad, un plan perfectamente engrasado?

Más allá de la anécdota, la jugada tiene toda la pinta de estar calculada al milímetro. La Casa Real oficial mantiene distancias con el emérito, pero la infanta se planta en su mismo patio trasero. ¿Estrategia para mantener el vínculo sin que Zarzuela tenga que mojarse? Puede ser. Con Froilán ya instalado allí, el núcleo borbónico en Emiratos se consolida. Y si encima Doña Cristina logra un puesto en una institución de renombre, gana ella, gana la organización que la contrate y, de rebote, se blanquea la imagen de un exilio que a veces chirría. En los próximos meses, los paparazzi van a tener que hacer ruta Abu Dabi-Barcelona con escala en Madrid. Y el emérito, si todo sale bien, tendrá compañía fija para sus paseos en barco.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 4/10. Puro movimiento estratégico, sin traiciones ni portadas explosivas… de momento.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la infanta, que se acerca a su padre sin renunciar a su carrera. Pierde la Fundación Aga Khan, que se queda sin una directiva con trece años de casa.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En otoño veremos las primeras fotos de Doña Cristina en Abu Dabi. Y la revista ¡Hola! ya calienta la imprenta.