Adiós al rosco de toda la vida. Pasapalabra ha entrado en una nueva era y, de la mano de ‘AlaZ’, ha estrenado este viernes 19 de junio ‘AlaZ’ su prueba final con una dinámica completamente renovada. El debut ha sido todo un golpe de efecto con un 26,1% de cuota en en su debut, casi tres puntos por encima de su media habitual, demostrando que la audiencia ha aceptado el cambio con los brazos abiertos.
La expectación era máxima. Tras cuatro semanas de secretismo desde que el Tribunal Supremo sentenció el adiós de ‘El Rosco’, Atresmedia ha desvelado la nueva mecánica que enfrenta a David Trigo y Javier Alonso por un bote de 658.000 euros. Y el resultado no solo ha gustado: el programa llegó a superar el 28% de cuota en su tramo final, un dato que no se veía en la franja desde hacía meses.
Así es ‘AlaZ’, el heredero del rosco que llega desde Suiza
Roberto Leal lo explicó en directo: ahora los concursantes deben resolver definiciones de la A a la Z y de la Z a la A, pero con una sola respuesta posible por letra. La gran novedad son las pistas: al decir «letra», el presentador desvela una letra más de la palabra escondida a cambio de restar cinco segundos al marcador.
El plató ha cambiado: los clásicos roscos desaparecen y en su lugar una pantalla muestra los huecos vacíos de cada palabra, como en ‘El ahorcado’. Un reajuste visual que casa perfectamente con la nueva estrategia: los concursantes parten con 110 segundos base y los ganados en las pruebas previas, lo que multiplica las opciones de ‘comprar’ pistas y jugar con ventaja.
En el primer duelo, David Trigo y Javier Alonso empataron a 22 aciertos, dejando sin resolver tres letras cada uno. El catalán pidió su primera pista en la segunda ronda, justo cuando el reloj apretaba. Un estreno que mantuvo al público en vilo y a las redes sociales echando humo.
Adiós al rosco de toda la vida; bienvenida la estrategia de las pistas que convierten al espectador en un jugador más.
La guerra judicial que ha obligado a Pasapalabra a reinventarse
Todo este cambio no nace de una ocurrencia creativa, sino de una sentencia del Tribunal Supremo del pasado 21 de mayo. La Justicia determinó que los derechos de ‘El Rosco’ pertenecen a la productora neerlandesa MC&F, ajena a ITV Studios (dueña del resto del formato), lo que obligó a Atresmedia a borrar de golpe más de seis años de contenido a la carta.
El último ‘Rosco’ se emitió el 18 de junio. Y a la mañana siguiente, Antena 3 ya tenía listo ‘AlaZ’, una adaptación del programa suizo ‘DallAZeta’ que llevaban meses preparando en secreto. Una jugada maestra de comunicación: convertir un varapalo judicial en un evento televisivo. Mientras tanto, Mediaset ha comprado a MC&F los derechos del rosco original y prepara un nuevo formato, aún sin fecha ni presentador.
El verdadero ganador del estreno: la marca Pasapalabra sale reforzada
Visto el resultado, Antena 3 puede respirar tranquila. Ha sustituido la prueba más icónica de la televisión sin perder un ápice de emoción. Y lo ha hecho con un formato que potencia la participación del espectador desde casa, que ahora tiene las mismas pistas que los concursantes. Un acierto estratégico que convierte una crisis en oportunidad.
Mediaset, en cambio, se enfrenta a un desafío mayúsculo: lanzar un programa nuevo autour de ‘El Rosco’ sin el resto de juegos de Pasapalabra. El nombre tira, pero necesitará un presentador potente y un elenco de concursantes de altura para no quedar como el hermano pequeño. De momento, silencio.
El rosco ha muerto, viva ‘AlaZ’. Y a juzgar por los números, la audiencia ha pasado página con la velocidad de un zapping. Ahora solo queda ver hasta dónde llega el bote y cuándo Mediaset mueve ficha.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 6/10. Un terremoto legal resuelto con un estreno de altos vuelos; tensión judicial, pero cero escándalo culebrón.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Antena 3 por la elegancia del relevo; pierde Mediaset, que ahora debe construir un show alrededor de una prueba huérfana de marca.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En los próximos meses veremos el fichaje estrella de Mediaset para su nuevo programa con el rosco original; el duelo está servido.







