La alimentación es un factor clave para tener una vida sana y saludable, por eso, es muy importante saber cómo hay que combinar los diferentes alimentos para tener una dieta más nutritiva. Una dieta equilibrada permite al cuerpo estar bien nutrido y que este funcione perfectamente, pero a veces el comer sano puede ser una falta de tiempo.
El ritmo de vida que llevan algunas personas no les permite tener una dieta lo suficientemente sana, por eso hay que saber cómo combinar los nutrientes que el cuerpo necesita para no carecer de ningún. A continuación, te traigo la mejor manera de combinar los alimentos y cómo poder seguir una dieta equilibrada, aunque tengas falta de tiempo y tu ritmo de vida no te lo permita.
Por qué hay que saber combinar los alimentos

El ritmo de vida actual y la falta de tiempo están a la orden del día, por eso a veces el cuerpo tiene carencias de algunos nutrientes. Pues bien, es importante conocer la manera de mezclar los distintos alimentos que existen para que nuestro cuerpo mejore la cantidad de nutrientes que es absorbida y utilizada por el organismo respecto a la que ha sido ingerida.
Así, conociendo de cerca la manera de combinar los ingredientes y alimentos que necesita tu cuerpo este conseguirá un mayor valor nutricional de cada comida diaria. Además, el cuerpo solo puede digerir un tipo de alimento a la vez, así que es muy significativo ser conscientes de la combinación de alimentos que se comen.
Combinaciones nutritivas de los alimentos

En las combinaciones nutritivas hay que incluir todos los grupos de alimentos, pero, muy importante, en las cantidades adecuadas, es decir, hay que incorporar verduras, frutas, cereales, legumbres y productos de origen animal. También es muy importante que las comidas tengan un bajo contenido de grasas, azúcares y sales porque si se produce un exceso de esto, hay más riesgo de desarrollar enfermedades crónicas o degenerativas.
Comer saludable no es lo contrario a comer rico, por eso es necesario quitar esa idea de la cabeza para empezar a tener unos hábitos más saludables y preparar comidas más nutritivas y variadas.
La importancia del hierro en los alimentos

El hierro es un mineral fundamental para el organismo porque forma parte de la hemoglobina, que es la proteína responsable de transportar el oxígeno. Por eso hay que tener en cuenta que existen dos tipos de hierro, el hemo y el no-hemo. El primero está en los alimentos de origen animal como la carne, el pescado o las vísceras. Mientras que el hierro no-hemo se encuentra en los alimentos de origen vegetal como las lentejas o las espinacas.
Cómo absorber el hierro en la dieta diaria

Las frutas y verduras son ricas en vitamina C y son buenas para acompañar con los alimentos ricos en hierro. La vitamina C tiene la capacidad de modificar la forma química del hierro no-hemo para duplicar o, a veces, triplicar su absorción. Por eso es recomendable aliñar las legumbres ricas en hierro como las lentejas, los garbanzos o las alubias rojas con zumo de limón o con algún postre cítrico.
Aunque también existen cereales como la quinoa y frutos secos como los pistachos que son ricos en hierro y se pueden consumir con frutas como la fresa o el kiwi. Incluso, otro plato rico en hierro que puedes preparar sería una ensalada de espinacas con pimiento fresco y tomate.
Ácidos orgánicos que concuerdan con el hierro

Los alimentos contienen otros ácidos orgánicos que ayudan al cuerpo a aumentar la cantidad de hierro que absorbe. El ácido málico, el ácido cítrico y el ácido tartárico son algunos ejemplos que tienen la capacidad de acidificar el medio para favorecer la solubilización del hierro no-hemo en el organismo.
Las manzanas verdes, las cerezas, los albaricoques y los arándanos son ricos en ácido málico. Mientras que las frambuesas, las grosellas y las piñas tiene una gran cantidad de ácido cítrico. Por último, en las uvas y en los melocotones hay ácido tartárico. Todas estas frutas son buenas para combinar con cereales, legumbres y frutos secos ricos en hierro.
Las vitaminas liposolubles

Las vitaminas liposolubles son la A, D, E y K, que tienen una gran variedad de funciones en el organismo. Estas vitaminas son necesarias, entre otras cosas, para la vista, porque ayudan a mantener los huesos, refuerzan el sistema inmunitario y también protegen la piel.
Es recomendable consumirlas junto con grasas alimentarias ya que facilitan que se formen micelas mixtas en el intestino y que se absorban mejor las vitaminas. Así, se puede combinar una ensalada u hortalizas con un aliño de aceite de oliva o agregar a estos platos productos como el aguacate o los frutos secos que son ricos en grasa saludable.
En cuanto a los carotenoides, presentes en la vitamina A, se absorben mejor si se combinan con grasas. Por ejemplo, los vegetales rojos como el tomate y la sandía, los vegetales naranjas como la zanahoria y la calabaza, y en verduras de hoja verde como las acelgas y las coles, contienen carotenoides.
El calcio se combina con vitamina D

Por último, está el calcio, que es el elemento mineral que más abunda en el organismo de una persona porque forma parte del esqueleto y los dientes. Muchos estudios han determinado que, si no se tiene la cantidad adecuada de vitamina D, el organismo solo absorbe entre un 10 y un 15% del calcio que se consume. Por eso hay que combinar el calcio con nutrientes ricos en vitamina D que ayudan a no tener déficit de calcio.
El atún, la sardina y la yema de huevo son ricos en vitamina D por eso deben consumirse con lácteos, legumbre como el garbanzo y las judías blancas, frutos secos como las almendras o las nueves, y con hortalizas como las acelgas y las espinacas.
Las combinaciones de alimentos ayudarán al cuerpo a mejorar la absorción de algunos nutrientes esenciales para el organismo y aprovechar más el consumo de los alimentos ingeridos.


























































































































