Por mucho que Jordi Sánchez vaya a ser siempre el señor Recio, de ‘La que se avecina’, el «pescadero que no limpia pescado», como le gusta presentarse en sociedad, lo cierto es que como cualquier actor está siempre abierto a nuevos proyectos, sobre todo si encima le hacen cambiar completamente de registro. Pasar de la comedia de enredo que le ha hecho tan famoso, y por la que ha conseguido muchos papeles de este tipo, a todo un drama social, ejerciendo encima del «malo» de la trama, es todo un desafío para el actor catalán, que ahora ha pasado a hacer doblete en Telecinco, con dos ficciones semanales en la cadena.
El enfermero Jordi Sánchez

Lo curioso de Jordi Sánchez es que es diplomado en enfermería por la Universidad Autónoma de Barcelona, aunque esta profesión la abandonó muy pronto para dedicarse a la interpretación. Su primer gran trabajo en este sentido lo obtuvo en la TV3 catalana, donde ganó en 2002 un Ondas a la Mejor Serie de Televisión con ‘Plats bruts‘. Un año más tarde ya sería premiado a nivel individual con el Premio Max de las Artes Escénicas como Mejor autor por ‘Kràmpack‘, obra con la que también ganó el Premio de la Crítica de Barcelona. Desde 2007 interpreta a Antonio Recio en la serie de Telecinco ‘La que se avecina’, labor que alterna con la producción y la escritura, sus otras dos grandes pasiones.
Jordi Sánchez, todo un hombre de teatro

Jordi Sánchez, aunque no lo parezca, siempre ha estado más ligado al mundo teatral que al televisivo. Tras licenciarse en el Instituto del Teatro de Barcelona, fundó, junto a Joel Joan, Elisenda Alonso y Mònica Glaenzel, las compañías teatrales «Kràmpack» y «L’avern», de las que formó parte durante diez años, y con las que escribió, interpretó y produjo varias obras de teatro y dos series para la televisión: ‘L’un per l’altre’ y ‘Plats bruts’. Dos de sus textos teatrales han sido llevados al cine: ‘Excusas’ y ‘Krámpack’. Además, ha publicado también los libros de relatos autobiográficos ‘Humanos que me encontré’ y ‘Nadie es Normal’. Su última obra, la adaptación de ‘El Eunuco’, tuvo el récord de asistencia en el Festival de Teatro Clásico de Mérida.
Doblete en Telecinco

La buena racha de Jordi Sánchez parece no acabarse, ya que después de que en 2019 volviera a representarse, y con mucho éxito, su obra ‘Krámpack’, después de 20 años, al actor parecen lloverle los papeles. En 2020-21 rodó la serie ‘Señor dame paciencia’ y la película ‘Hollyblood‘ y ahora, además de seguir formando parte del elenco de ‘La que se avecina’, donde es sin duda uno de los artífices de su éxito, está haciendo doblete en Telecinco desde esta semana gracias a su papel en ‘Entrevías‘.
Un malote en ‘Entrevías’

Así, prácticamente a Jordi Sánchez se le puede ver ya casi todos los días de la semana en los canales de Mediaset. A su capítulo de los lunes de ‘La que se avecina‘ hay que sumar ahora el de los martes en ‘Entrevías’ y las repeticiones de ambas que se suelen emitir en los diferentes canales del grupo en otras jornadas. El actor catalán da vida a Guillermo Salgado, un maquiavélico personaje, director de un importante fondo de inversión, que buscará hacer negocios en el barrio que Tirso quiere defender a toda costa. Su intención es la de comprar muchos edificios de la zona para luego demolerlos, y para ello intentará contar con la ayuda profesional de la hija del propio Tirso.
Antonio Recio pone en peligro dos barrios

Así las cosas, Jordi Sánchez va a poder presumir de poner en peligro dos barrios en dos series distintas. Por un lado de sobra es sabido que sus tejemanejes en Montepinar tienen a los vecinos de su edificio residencial siempre al borde de un ataque de nervios. Por otro, su papel de Guillermo Salgado en ‘Entrevías’, un hombre de negocios que llega con un proyecto en mente: adquirir inmuebles, desalojar a los vecinos de toda la vida y convertir el área en una moderna zona de viviendas y comercios, para beneficio del fondo de inversión que dirige, le va a convertir en enemigo público de todos los propietarios de la zona. Lo malo para éstos es que Salgado poco tiene que ver con Antonio Recio, y, como no es alguien que acepte un no por respuesta, sus métodos para conseguir lo que persigue son más oscuros y expeditivos.






































































































































