La guerra abierta que ha comenzado María José Campanario con una carta que lanza miles de dardos envenenados a Belén Esteban, podría haberle salido rana a la mujer de Jesulín de Ubrique. De momento no ha vuelto a dar ningún paso desde que la tertuliana contestara con pelos y señales a alguien que según ella vive una obsesión. El motivo no sería otro que el poco apoyo recibido por parte de su familia política. La Campanario tiene todas las de perder. Está viviéndolo en sus propias carnes pues todos a su alrededor se posicionan al lado de la que es hoy y será siempre su mayor enemiga. Cada día se sabe algo más sobre cómo se vive todo esto dentro de Ambiciones y según algunas informaciones la familia Janeiro ya tendría una clara favorita. ¿Quieres saber por qué no dan declaraciones? Descúbrelo todo y no te quedes con las ganas de saberlo.
Belén Esteban lo tiene claro, la familia de Jesulín le apoya incondicionalmente

> Belén Esteban está más segura que nunca de que sus respuestas a la enigmática carta que María José Campanario publicó en sus redes sociales y más tarde borró han jugado una buena baza y que en esta particular tercera guerra mundial llevaría una clara ventaja. Su teléfono móvil podría demostrar que cuenta con el apoyo incondicional de la familia de su hija Andrea y la bomba podría estallar en cualquier momento. A pesar de afirmar que Jesús Janeiro no habría sido un buen padre para Andrea en todo este tiempo. El torero ni siquiera sabe detalles tan simples como dónde estudia o cómo se llama su novio, este se habría dado cuenta de que Belén tiene razón y podría haber mantenido más de una conversación con la colaboradora de Sálvame.
Después de que Jesús Manuel, el periodista del programa más visto de las tardes de Telecinco que se puso en contacto con María José asegurara que no iba a seguir con este enfrentamiento hemos podido saber que Jesús estaría según Kiko Matamoros, «hasta arriba de su mujer». Jesulín duerme de noche y hace vida de día, al contrario que su mujer que saca toda la artillería pesada mientras él está ausente. Fuera de control y de sí misma tomaría pasos a espaldas de su compañero de vida ya que sabe que aunque siempre dé su brazo a torcer en todas las decisiones que tome la catalana en este ámbito, el cual incumbe a su hija mayor, no tendrían, ni por asomo, la misma opinión.
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La familia del torero podría no hablar por miedo a cómo reaccione la Campanario

> Según ha podido saber la revista Lecturas la familia de Jesulín de Ubrique podría permanecer en silencio tácticamente por miedo a la posible mala reacción de María José Campanario si se entera que está sola en mitad de esta guerra mediática. Ya es un secreto a voces pues ni siquiera el propio marido de la odontóloga apoyaría sus duras palabras contra Belén Esteban. A pesar de todo, Jesulín sigue manteniéndose al margen como si nada de esto hubiera pasado de puertas hacia afuera y sin respuesta alguna a los paparazis que merodean Ambiciones, pues solo hemos podido ver una escueta sonrisa y algún que otro beso lanzado al aire, algo ya típico en él y en su relación con los medios.
Unas pruebas que según la exclusiva de esta conocida revista de tirada nacional llevarían a dar las claves de por qué la familia Janeiro piensa que María José está obsesionada con la de Paracuellos. Cansado de las actitudes de su mujer, Jesús se refugiaría en su finca hasta que las aguas vuelvan a su cauce. María José, que estaría buscando refugio en su familia política no encontraría consuelo en estos difíciles momentos en los que solo busca un poco de comprensión. Después de abrir un frente que le será difícil de derrotar y aunque no se muestre arrepentida parece ser que está sola en esta guerra que sin duda, ha estallado por su incontinencia verbal.
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Carmen Bazán se desmarca en esta batalla y huye despavorida

> La madre de Jesulín, Carmen Bazán, no soporta la situación que en estos momentos vive la familia por culpa de María José Campanario. Una persona que supo parar a tiempo su guerra abierta con Belén Esteban por el bien de su nieta Andrea y que hoy en día mantendrían una relación de lo más cordial, no querría volver a meterse en camisas de once varas ni entrar en una disputa que no le pertenece. Siempre ha vivido cerca de los suyos, pero ahora, y con la situación creada por un ataque de celos y rabia contenida por parte de su nuera ha decidido abandonar Ubrique para mudarse a Marbella junto a su hija Carmen Janeiro.
Europa Press ha podido grabar el exterior de su casa en El Bosque, el municipio gaditano donde tenía su residencia. Un lugar que ahora aparece totalmente cerrado y con una tapia de metal en medio de la puerta. Esto sería una señal muy clara de que no está dispuesta a volver, al menos por un tiempo. Tampoco Carmen se moja ni se posiciona. Sabemos que mantiene una buena relación con su sobrina, Andrea, por lo que la opinión estaría clara. Un miembro más de la familia que se queda al lado de la princesa del pueblo.
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El comentario de Belén que hizo estallar a María José: «Es una cerdada»

> La mala relación de Belén Esteban y María José Campanario viene de atrás, sin embargo habría un claro detonante para que todo haya saltado por los aires. Según Jesús Manuel, todo ocurrió el 5 de enero durante la emisión de Sálvame. Una frase que salió por la boca de Belén y que claramente se ha tergiversado. El programa enseñaba en directo una felicitación navideña que María José habría enviado a algunos de sus compañeros, un meme de contenido muy subidito de tono. «Es una cerdada», atisbó ella sobre el vídeo, lo cual no sentó nada bien a su protagonista y dijo que la colaboradora le llamó cerda sin pelos en la lengua.
«Pido al programa que enseñe las pruebas de que ella envió esa fotografía. Dije cerdada porque me lo pareció, pero yo a ella no la llamé cerda. Está obsesionada conmigo, si ella tiene armas, yo tengo un arsenal», se defendía Belén tras las duras acusaciones que se hacían sobre su persona y por lo cual estaba viéndose obligada a reaccionar en una guerra en la que nunca habría querido entrar, pero que una vez entrada en materia no podía ni estaba dispuesta a abandonar.


































































































