Alberto Chicote, gran amante de la literatura, siempre ha creído firmemente en que «detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer», y por eso no sólo no quiere perder a Inma Núñez, la mujer con la que lleva ya casi dos décadas, tanto profesional como sentimentalmente, sino que quiere oficializar su relación pasando por la vicaría. El chef, en confesiones a Roberto Leal en el programa ‘Fuera del mapa’, ya ha adelantado que «me lo planteo. Me estoy sorprendiendo a mí mismo diciendo esto, pero sí, lo tengo en la cabeza y no tardaremos demasiado«. Podría ser incluso el deseo que pida esta Nochevieja de cara a 2022.
¿Quién es la pareja de Chicote?

Poco se sabe de la mujer que ha robado el corazón a Alberto Chicote, de esa Inma Núñez con la que el cocinero cambia su chip de estricto, de carácter firme y dispuesto a enfrentarse a quien haga falta, como muestra en su programa ‘Pesadilla en la cocina’, para convertirse en todo un romántico. El presentador de Atresmedia cree que la clave del éxito ha sido ella, a la que describe como «sus ojos, sus manos y su corazón». Se conocen desde el año 2004, cuando ella hacía las veces de jefa de sala de su reconocido restaurante Nodo. Entre comensales y platos, tuvieron que pasar 10 años y un divorcio para que ambos se animaran a compartir algo más que una relación profesional y desde entonces no se han separado.
Chicote, todo un sentimental

Chicote se ha destapado como todo un sentimental cada vez que habla de Inma Núñez. Así, mientras en una reciente entrevista le preguntaba a ella «¿Qué hago yo sin ti, cari?», al tiempo que le hacía un gesto cariñoso, y ésta le respondía «¿y yo sin ti?», en otra más antigua, en una charla con La Gaceta de Salamanca, el chef recordaba el roto emocional que supuso dejar una relación sin recibir explicaciones: “Desapareció sin decir nada después de tres o cuatro años, eso me dolió muchísimo. Tiempo después, (…) mientras esperaba a que todos llegaran, me eché una llantina de campeonato y cuando terminé me sentí un hombre nuevo». En aquel entonces desveló que su divorcio lo asumió como algo «doloroso, pero amistoso, porque cuando eres capaz de mantener una conversación con alguien y decidir cuál es el mejor destino que puedes tener, las cosas van mucho mejor».
Inma Núñez cambió a Chicote

Se puede decir que desde aquel 2004, cuando Chicote conoció a Inma Núñez cuando ésta hacía las veces de jefa de sala de su reconocido restaurante Nodo, la vida del popular chef dio un giro de 180 grados, hasta el punto que fue ella quien le terminó por animar a abrir su primer restaurante. Así lo contó el día de aquella inauguración: «La gente me decía mucho que montase un restaurante, pero para ello tienes que estar muy convencido. Fui capaz de hacerlo porque tengo a alguien que es capaz de hacer las cosas como yo sin necesidad de que tenga que estar presente. Hay que tener una estructura fuerte como somos nosotros dos. La confianza es absoluta».
Los tres ‘hijos’ de Chicote

Con esa fe el uno en el otro, Chicote e Inma Núñez han logrado abrir desde entonces nada menos que tres restaurantes, sus tres ‘hijos’ como ellos los llaman. El primero, el de la madrileña calle Reina lo estrenaron en el año 2014, y a este le siguieron, siempre en la capital de España, los del Paseo de la Castellana y el localizado en la mismísima Puerta del Sol en la que los últimos años felicita el chef el año nuevo a todos los españoles, en compañía de Cristina Pedroche.
Sus gustos y aficiones

Alberto Chicote e Inma Núñez son por lo demás una pareja bastante normal, a la que le gusta disfrutar de la calle, del mundo y hacer vida social. Sus hobbys favoritos son el cine, la lectura, intercambiándose libros el uno y el otro, y el de viajar, siempre que los proyectos televisivos de él y los restaurantes de ambos se lo permiten. Hay que tener en cuenta que ambos comparten su principal pasión, su oficio, el amor por la gastronomía que los unió como pareja. Sus aficiones no les importa compartirlas con los demás a través de las instantáneas que suben a sus redes sociales, el foco por el que expresan públicamente sus sentimientos el uno por el otro de forma exclusiva ya que solo en muy pocas ocasiones han hablado de su relación en los medios de comunicación. Por lo general, ambos prefieren mantener una vida alejada de los focos.


































































































De cómo una mujer tan bella como Eva Longoria puede parecer fea da fe esta imagen. La actriz se pasó con el iluminador y el resultado fue el horrible efecto mofeta. Tampoco le favorece ese rubor que llena su mejilla ya que parece que haya engordado. Un poco de contouring en el pómulo le vendría muy bien.







































