Susanna Griso reapareció hace unos días en un almuerzo en un conocido restaurante de Madrid rodeada de rostros conocidos como María Zurita, Arturo Valls, Carlos Latre, Albert Rivera o Vicente del Bosque. Acompañada por su prometido, Luis Enríquez Nistal, la presentadora de Espejo Público mostró su habitual simpatía y cercanía con los medios, compartiendo detalles sobre su próximo enlace, previsto para el 25 de julio en la Costa Brava. Entre risas, confesó que lo único que tiene por el momento es el anillo de compromiso y bromeó: «¿pero estoy preparando una boda?», evitando dar más detalles sobre los preparativos del esperado ‘sí quiero’.
Susanna Griso ha roto su silencio

Durante la cita, Susanna Griso también se pronunció sobre varios temas de actualidad, entre ellos el posible regreso del Rey Juan Carlos I a España y el duro momento personal que atraviesa su compañera Sonsoles Ónega tras la muerte de su padre, el periodista Fernando Ónega. La presentadora compartió detalles de primera mano sobre la relación del emérito con nuestro país, apuntando que aunque no parece tener intención de establecer su residencia fiscal en España, sí le gustaría pasar más tiempo con su familia. «Me consta que le gustaría dormir en la Zarzuela con su familia, pero no creo que tenga intención de instalarse aquí todo el año», explicó.
Griso añadió que, según le han informado, el Rey Juan Carlos planea acudir a las regatas y que se esperaba verlo más frecuentemente entre marzo y mayo, aunque la situación actual del espacio aéreo en los países del Golfo Pérsico podría complicar estos planes. La presentadora, que mantiene una estrecha relación con la familia real a través de su labor informativa, quiso transmitir un matiz de prudencia, destacando que aunque su regreso sería más habitual, su residencia principal no cambiaría de manera definitiva.
Sobre los recientes comentarios que apuntaban a que el Rey emérito habría expresado su deseo de ser enterrado en Granada junto a los Reyes Católicos, Susanna mostró sorpresa: «A mí me ha llamado mucho la atención porque no tiene que ver con las memorias«, indicó. Explicó que se trataba de un comentario anecdótico, un chascarrillo compartido con un amigo, sin intención de que fuera interpretado como una decisión real, matizando que estos detalles circulan más por curiosidad que por hechos confirmados.
La muerte de Fernando Ónega

El momento más emotivo de la jornada se centró en la pérdida reciente de Fernando Ónega, quien falleció el pasado martes a los 78 años. La presentadora reveló que Sonsoles Ónega, ganadora del Premio Planeta, se encuentra atravesando un momento especialmente delicado: «Está muy triste, pobre, muy tocada. No sé si la familia estaba preparada para encajar ese golpe. Nunca lo estás, pero es verdad que Fernando tenía 78 años«, comentó Susanna con visible emoción.
La relación entre Griso y Ónega siempre ha sido muy cercana, y por ello, la periodista asistió a la capilla ardiente para acompañar a su amiga en este duro trance. Susanna destacó la figura de Fernando Ónega como referente absoluto y maestro de generaciones de periodistas, recordando cómo, cuando ella entró en Antena 3, Ónega ya era un ejemplo de profesionalidad. «Le recuerdo cuando presentaba las 9 a la madrugada, a veces entraba a las 12, otro día a la 1, otro a las 2, y para mí siempre fue un referente«, relató.
Susanna subrayó que Ónega tenía una carrera y una trayectoria admirables, con una voz característica y una opinión mesurada que transmitía matices. «Siempre me ha parecido que su opinión, aterciopelada como su propia voz, es más necesaria que nunca«, afirmó. La periodista enfatizó que Fernando no solo era un profesional de renombre, sino también una persona cariñosa, empática y cercana, cualidades que le hicieron destacar tanto en la radio como en prensa escrita.
Además, Griso recordó la importancia de Ónega en la historia reciente de España, señalando que fue uno de los arquitectos de la narrativa de la transición, contribuyendo a dar forma al relato de la democracia en un momento clave. Su legado, según sus palabras, debería mantenerse como referencia y ejemplo para las nuevas generaciones de comunicadores: «Ojalá ese espíritu se mantenga más allá«, subrayó.
Susanna Griso abre su corazón

En cuanto a la vida personal de Susanna Griso, la periodista también aprovechó la ocasión para hablar sobre su prometido y los preparativos de la boda. Aunque no quiso desvelar grandes detalles, destacó que se trata de un momento lleno de ilusión y felicidad, que comparte con su círculo más cercano y con los medios solo en la medida justa. «Lo único que tengo por el momento es el anillo de compromiso, pero la ilusión es enorme», afirmó entre risas, mostrando su carácter cercano y espontáneo.
Durante todo el almuerzo, Susanna Griso logró combinar momentos de humor, cercanía y emoción, ofreciendo a los presentes y a los medios una visión completa de su actualidad personal y profesional. Desde la política hasta la familia real y la pérdida de un amigo y colega tan importante como Fernando Ónega, sus declaraciones reflejaron madurez, prudencia y cariño, transmitiendo un mensaje de respeto y empatía hacia todos los implicados.
La jornada dejó en evidencia la capacidad de la presentadora para equilibrar la vida profesional con la personal, mostrando su lado más humano mientras abordaba temas delicados con tacto y honestidad. Entre compromisos, amistades y recuerdos, Susanna Griso demostró una vez más que, más allá de la pantalla, es una figura de referencia que sabe manejar tanto la emoción como la información con igual rigor y sensibilidad.
En definitiva, la aparición de Susanna Griso en este evento no solo permitió conocer cómo se encuentra Sonsoles Ónega tras la pérdida de su padre, sino también ofrecer detalles sobre la actualidad del Rey Juan Carlos, sus próximos planes y la vida personal de la presentadora, consolidando su posición como una de las voces más fiables y cercanas del periodismo español.













































