Las lentejas son uno de esos platos que más resquemores levantan cuando alguien las pone encima de la mesa. Quizás por aquello de «si quiere las comes, y si no las dejas», lo cierto es que tiene tantos partidarios como detractores. Por ese motivo vamos a intentar mostrar en esta receta una forma de hacerlas distintas, un plato saludable que por un lado nos va a dar un aporte energético, a través de las lentejas, y por otro un aporte nutricional, mediante las verduras, por lo que a los que les gustan éstas encontrarán otro aliciente para comer esa «legumbre maldita». Los que no van a encontrar ninguna pega en este guiso son los veganos, ya que no contiene ningún ingrediente animal.
Ventajas de las lentejas

Gusten más o menos, lo cierto es que las lentejas son energéticas, presentan proteínas vegetales e hidratos de carbono de asimilación lenta, por lo que las personas diabéticas las pueden tomar sin ningún temor. También son ricas en vitaminas (del grupo B), minerales (hierro, magnesio y zinc) y fibra. Su contenido en hierro hace que sea beneficioso para aquellas personas con anemia ferropénica y las vitaminas del grupo B contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso. Contienen fibras solubles e insolubles; las solubles ayudan a reducir los niveles de triglicéridos y colesterol en sangre, previniendo las enfermedades cardiovasculares; y las insolubles regulan el tránsito intestinal, evitando el estreñimiento. Eso sí, son ricas en purinas, que en el organismo se transforman en ácido úrico.
Un buen acompañante para las lentejas

A todas estas ventajas de las lentejas hay que añadir que las verduras con las que las vamos a hacer en esta ocasión son bajas en calorías y ricas en vitaminas y minerales, siendo muy beneficioso para la salud. Además, aportan cantidades notables de fibra, que regulan nuestro tránsito intestinal y evitan el estreñimiento. Las berenjenas en concreto contienen Vitamina A, B1, B2, C, ácido fólico, lo que ayuda a reforzar el sistema inmunológico y mejorar la resistencia de enfermedades, y son ricas en minerales como el potasio, calcio, magnesio, hierro y fósforo, lo que ayuda a prevenir la artritis, osteoporosis y enfermedades del corazón.
Ingredientes de la receta

A la hora de preparar unas lentejas con berenjenas debemos saber que vamos a tener que emplear entre 60 y 90 minutos en la cocina. Los ingredientes que vamos a necesitar para hacerlas serán: 250 gramos de lenteja seca, 120 gramos de zanahorias, un tomate de unos 175 gramos, una cebolla de más o menos el mismo peso anterior, 100 gramos de pimiento Verde, 250 gramos de berenjenas (una pieza mediana), tres dientes de ajo, media hoja de laurel, una cucharada de postre de pimentón dulce, un pellizco de sal y 30 gramos de aceite de oliva.
Primeros pasos

La receta de lentejas con berenjenas se puede decir que se lleva a cabo en dos días, ya que hay que poner las primeras en remojo con agua la noche antes, normalmente 12 horas antes de utilizarlas. En el caso de las pardinas no es necesario poner en remojo con antelación, pero no hay que olvidar lavarlas antes para quitar impurezas y cocerlas durante media horas más. Al día siguiente se escurren las lentejas y se apartan hasta el momento de prepararlas. Toda la verdura deberá ir lavada y pelada, y la berenjena irá cortada a cuadraditos. Cocinamos las lentejas junto con las verduras, el aceite, el pimentón dulce (no confundir con pimentón picante, con el que se puede estropear la receta), la hoja de laurel y todo cubierto de abundante agua, más o menos a la mitad del recipiente.
Cómo acabarla

Cuando comiencen a hervir las lentejas hay que bajar la intensidad del fuego para que el hervor sea suave. Importante también es remover con frecuencia con una cuchara de madera para que no se peguen. Una vez pasados 30 minutos se sacan las verduras, menos la berenjena, y se tritura con una batidora, y se vuelve a juntar esta verdura con las lentejas y la berenjena. Se añade la sal y se deja que se cocine lentamente a temperatura media durante la siguiente media hora, removiendo de vez en cuando. La última media hora, se cocinan a fuego lento probando de vez en cuando por si no necesitaran más cocción. Cuando las lentejas ya estén hechas a nuestro gusto, ya tendremos nuestra receta casera lista para saborear. Es de esperar que con esta verdura el plato ya no vuelva a ser el mismo.

































































Entretuvo a generaciones enteras. Miliki es el payaso más recordado de nuestro país y el primero de una saga familiar de artistas que ha conseguido triunfar en todos los ámbitos. El 18 de noviembre de 2012, con 83 años, Emilio fallecía en el hospital Ruber Internacional de Madrid dejando un gran legado.
Pedro Reyes fue un actor y cómico habitual en los programas de entretenimiento de nuestro país. Su novia declaró, horas después de su fallecimiento que no pudieron hacer nada por salvarle: «Estábamos acostados, serían las cuatro de la mañana o así, cuando noté que Pedro respiraba raro. Entonces me asusté y llamé al médico. Cuando llegó trataron de reanimarle pero ya no pudieron hacer nada».
La voz de Marisa Madina se apagó después de luchar contra una larga enfermedad. Falleció el 11 de abril de 2012 aunque llevaba años combatiendo con diversas adicciones. Ella misma confesó que había sido cocainómana y ludópata. Tras su muerte, las hijas confirmaron que su único patrimonio eran unas cartas de póker.
Robin Williams falleció el 14 de agosto de 2014 después de ganar un Óscar y cinco Globos de Oro. Su muerte sorprendió al mundo entero y hace tan solo unos días su viuda publicó una carta que arrojaría luz a los motivos reales de su muerte: «Problemas de paranoia, alucinaciones, insomnio y fallos de memoria -por nombrar unos pocos- estaban afectándole. La psicoterapia y otras ayudas médicas se convirtieron en constantes para intentar manejar estas condicione».














































