La fresa es un fruto de color rojo brillante, dulce y sabroso, muy característico de esta época del año. Esta fruta ofrece muchos beneficios para la salud y además de cruda, se puede consumir como compota, mermelada, y otros formatos de lo más interesantes. Hoy te mostramos sus mejores cualidades y algunas recetas para consumirlas de la forma más rica y saludable.
Una buena digestión

Las fresas son ricas en fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales. Todos estos elementos ayudan mucho a mantener un intestino saludable.
Los antioxidantes favorecen mucho la absorción de nutrientes clave, además de las proteínas y el hierro. La fibra es crucial a la hora de ayudar a hacer una digestión y regularla.
La vitamina C

Los antioxidantes, vitaminas y minerales que se encuentran en las fresas pueden ayudar a mantener tu organismo saludable. Según los datos, una taza de fresas te da el 150% de la vitamina C recomendada, algo que ayuda a proteger el sistema inmunológico y previene de otras enfermedades cardiovasculares, arrugas en la piel y problemas en la salud ocular.
Un buen desayuno para aprovecharse de todos estos beneficios es mezclar una taza de leche con media taza de fresas, algo que se puede combinar también con avena o cereal. Si incluyes estas frutas en tu dieta obtendrás la vitamina C que necesitas.
Excelentes para las dietas

Por otro lado, las fresas son bajas en calorías así que no engordan y están muy recomendadas durante las dietas para mantener la línea. Una taza de fresas tiene unas 43 calorías.
Además, su alto contenido en fibra, que ayuda a regular los procesos digestivos, también reduce la sensación de hambre. Las fresas son saciantes y evitan comer alimentos poco recomendables entre horas.
La copa de yogur con fresas

Esta es una excelente forma de comer fresas y es un postre de lo más fresco. Solo vas a necesitar un yogur natural, un poco de mermelada de fresa, y unas fresas para decorar.
Para elaborarlo se prepara una copa y se pone en la base el yogur natural, encima de este, una pequeña capa de mermelada de fresas y sobre ella, se decora con unas fresas. Muy fácil y rico.
La ensalada de espinacas con fresas

En esta época del año apetecen mucho las ensaladas de todo tipo, y esta es una buena forma de incluir las fresas en la dieta. Para ello se prepara en un bol unas hojas de espinacas, unos tomates cherry, unos daditos de pan tostado, unas tiras de manzana y unas fresas.
Todo ello se aliña con un poco de aceite de oliva, sal, pimienta y vinagre de módena. El sabor es fantástico y resulta un plato delicioso, fresco y fácil para preparar tanto en la primavera como en el verano.
El zumo de fresas y zanahoria

Esta es una bebida muy refrescante y dulce, está repleta de vitaminas y antioxidantes. Es ideal para consumir fresas en el desayuno o a media tarde con una rica merienda.
Para ello se licúan 2 zanahorias y 6 fresas con un poco de hielo picado, y se obtiene un zumo delicioso. También se puede añadir un poco de azúcar moreno, y decorar con unas hojitas de menta.































































































