Los bikinis siempre han sido una prenda envidiada. Son muchas las famosas que han posado con sus dos piezas de baño y muchas de estas instantáneas pasarán a la historia por derrochar glamour, estilo y belleza. En sus inicios, los bikinis tenían más tela de la que lucen actualmente nuestras celebrities, ¿o no? Lanzamos esta pregunta porque hemos descubierto la cara ‘B’ de esta moneda, es decir, todos aquellos bañadores, bikinis y trikinis de verano muy, pero que muy horteras.

Los cuerpos perfectos de actrices y modelos vestidos con estas prendas de baño tan poco agraciadas han dado la vuelta al mundo y hoy queremos recordarlos en un ránking con los estilismos de baño que jamás querrías lucir: Se trata de bikinis de braga ancha, complementados con un cinturón en las caderas, tachuelas, maxi flores en 3D, ‘charms’ y otros accesorios feos o poco prácticos para el agua. ¿Os atrevéis a verlos?


Halle Berry y Ursula Andress
Bikinis como los de Ursula Andress, Bo Derek o Halle Berry en sus papeles en la saga ´007´ serán siempre recordados por llevar esos cinturones anchos que tanto se estilaban por la época. Pero… ¡Son horribles y muy masculinos!
Las salidas del agua de estas espectaculares mujeres con sus bikinis mojados vienen a la retina de todos los telespectadores con facilidad pero casi a nivel de pesadilla. Se trata de bikinis de braga ancha, complementados con un cinturón en las caderas de estas exuberantes actrices que poca justicia les hacía.
Encima la elección de colores tampoco es que fueran de lo más favorecedores: Blanco roto o naranja butano. ¡Vaya gustos tan dantescos!

Gisele Bündchen
Las grandes modelos de los 90 y del 2000 protagonizaron imponentes posados con sus bikinis. Cuerpos como los de Elle Macpherson o Gisele Bündchen han dejado numerosas portadas luciendo sus curvas con bikinis. Pero, ¿son todos dignos de llevar?
La super modelo australiana marcó una época con sus bañadores de neopreno flúor, que caían a la perfección sobre su cuerpo de escándalo. Claro, para ella tan delgada eran perfectos, pero, y ¿para el resto de las mujeres? ¡No!
Lo mismo sucedió con la modelo brasileña Gisele Bündchen ya en la década de los 2000. Las pasarelas de todo el mundo vieron pasear por ellas las curvas de esta maniquí luciendo diferentes tipos de bikinis: Muy horteras. Eso sí, su anatomía brasileña fue la percha perfecta para vender los bikinis más horribles. De hecho, la propia modelo creó su marca de bikinis diseñados por ella misma con algo de mejor gusto.

Ana Obregón
Si hablamos de bikinis tenía que estar ella: Durante muchos años, no se podía concebir un verano sin el posado de Ana Obregón. La actriz y presentadora convocaba a los medios en la orilla de las playas de Mallorca con un cuidado estilismo para dar el pistoletazo de salida a los meses de calor. El de 2011 fue el último que la bióloga realizó hasta este 2017 que lo ha vuelto a hacer para promocionar un conocido parque de atracciones y otro distinto en la portada de una revista.
Hasta aquí todo bien, pero claro, con tantos años de posados a orillas del amor, algún patinazo tenía que pegar Anita. Y ese fue el de este terrible modelo: Un bañador con estampado ‘efecto lejía’, trenzado en los laterales y combinado con un pareo-kaftán ibicenco que poco o nada tenía que ver con el look noventero que lucía la presentadora. ¡Horror!

Carmen Lomana
En la playa solemos pecar por defecto, es decir, llevar cualquier trapillo, pero es bastante peor ir a la playa vestida excesivamente: tacones, demasiados collares y pulseras -que recordamos, dejan marcas en tu bronceado- y vestidos o faldas que parecen de gala.
Esto es muy de Carmen Lomana, quien siempre acude perfecta y divina a todos los eventos a los que asiste pero en la playa hace abuso de su armario. Sólo hay que fijarse como de extraño combina este bikini de la firma Gucci con mogollón de pulseras, pendientes de oro y un turbante-pareo que suponemos quiso ponerse para evitar mojarse el pelo.
¡’Sencilla’ hasta para darse un chapuzón! ¡Te queremos, Carmen!

Lady Gaga
En este posado de Lady Gaga hay tanto que comentar que me podríamos estar publicando sobre él hasta el próximo otoño…
Está claro que aunque la reina del pop siempre sea una de las artistas más criticadas del mundo y a la vez una de las que más nos gustan en Cotilleo.es, admitimos que con esta elección metió la pata hasta el fondo.
Su piel blanca nuclear no combina nada bien con el tono apagado del verde del bikini. Las coletas estilo ‘teen’ tampoco es que ayuden al look: Una elección errónea que pese a la cara de felicidad de la intérprete de ‘Bad romance’ ese día en la playa, a día de hoy, fijo que se arrepiente de lucir figura con semejante propuesta. ¿Verdad, Gaga?

María Adánez
La psicóloga de ‘La que se avecina’ muestra unos de sus, seguro, bikinis más disparatados de su armario para ir a la playita. Sin embargo, cuando María Adánez tiene que ir a fiestas se pone monísima y se saca un partido que ya lo quisieran muchas otras celebrities.
No sabemos si esta mala elección se deba a que pensaba que esa jornada la pasaría de lo más sola y alejada de los focos mediáticos, pero la realidad es que siempre, querida María, debemos lucir espectacular allá donde vayamos. Un bikini en color negro y naranja que parece haber sido confeccionado con las sobras de la falda de una folclórica. ¡No lo recomendamos ni a nuestras peores enemigas!

Mariah Carey
¿Qué quedó de la gran Mariah Carey? La cantante siempre ha mostrado sus curvas sin ningún tipo de pudor y aunque eso le honra, el bañador negro de prominente escote le sienta fatal. Mucho mejor hubiera lucido ese verano en la playa con un ajustado triniki en color negro, pero con otra forma y corte.
La diva pop no para de dar escándalos últimamente: Hace pocos días fue contratada para hacer una participación especial en una película, que trata sobre un casino ilegal en un sótano. Pero, según la prensa internacional, Carey hizo todo mal y provocó mucho malestar en el set de rodaje. ¡Ánimo, Mariah, superarás esta mala racha!

Donatella Versace
Nadie duda de que Donatella Versace se conserva bastante bien pero debería empezar a usar bañador o trikini en su defecto para tapar los pellejos de su tripa. Entre lo negra que está, el rubio platino y los labios a lo ‘Barbie’, no vemos a la diseñadora como un ejemplo a seguir a la hora de ir a la playa.
Y eso que admitimos que tanto el bikini como los complementos son ideales. Pero quizás para cuerpos menos castigados. La directora de Versace es todo un icono y referencia en el mundo de la moda, pero no siempre sus apariciones públicas son aplaudidas por la crítica del sector. En esta ocasión, el look hortera que lleva no le hace justicia al 100%.

Penélope Cruz
Pero para feo y hortera, el dos piezas de Penélope Cruz que luce incómodamente a orillas de la playa. La protagonista de ‘Pirtas del Caribe’ quiso enfundarse en este bikini amarillo pollo con culotte.
Una elección de lo más catastrófica debido, en primer lugar, al color, ya que está bastante clara de piel como para poder llevar de un modo favorecedor esta propuesta, como, en segundo lugar, con el corte del look. Su silueta ‘piramidal’ no es la mejor para optar por una parte de abajo que da más volumen aún al que ella ya tiene.
Un trikini negro ajustado –este bañador le queda enorme de talla– hubiera sido la elección perfecta para que ‘Pe’ luciera radiante en su jornada estival. ¡Big mistake, querida!
































Kiko Hernández










La francesa revolucionó Gaudalix de la Sierra y se convirtió en la primera ganadora de este reality. Su romance con Fabio Testi durante el programa trajo cola, porque por aquel entonces el actor mantenía una relación sentimental con Almudena. Los ménage à troi triunfaron y le hicieron alzarse con el título. Fue una edición que se caracterizo por el amor y alguna que otra riña entre compañeros. Un primer experimento que resucito a algunos famosos olvidados y tuvo un éxito de audiencia moderado.
A Marlene Mourreau le gustó la experiencia y decidió repetir en Supervivientes, un pasó que han realizado muchos de sus antiguos compañeros. Hoy en día trabaja como embajadora en
La llamada nieta rebelde del tenor Placido Domingo, Ivonne Armant se convirtió en la la segunda ganadora de Gran Hermano VIP.


Laura Matamoros, otra mujer, fue la ganadora de la cuarta edición de Gran Hermano Vip, contra todas las apuestas, la hija de Kiko Matamoros logró vencer a Carlos Lozano.



La historia de la televisión está formada por buenos y malos momentos, sus ondas se instauran en las casas e intenta entretenernos de la mejor forma posible. Cuando una serie o
Emilio Aragón descendiente de una famosa saga de payasos famosos decidió emprender un camino completamente distinto al de su padre, hacerse actor de grandes dramas como esta serie. Un médico viudo padre de cuatro hijos, dos niños y dos niñas, una de ellas adolescente, emprendía la difícil tarea de compaginar la vida profesional y personal. Un noviazgo con la cuñada y un suegro dispuesto a echar una mano, cuando hacía falta, más una chacha parlanchina, eran el principal aliciente de esta serie. Te preguntarás qué tenía para ser una de las vistas de este país, es uno de los misterios de la humanidad. Sin demasiada acción y una interpretación pobre, se coronó como la reina del prime time de los años 90, un total de 8,5 millones de espectadores vivían pegados a la pequeña pantalla cuando empezaba a sonar la sintonía de esta serie.
Gran Hermano fue el primer reality en invadir las pantallas de este país. En un primer momento se trató de un experimento sociológico que pretendía analizar el comportamiento humano mientras se estaba encerrado en una casa. Sus participantes permanecerían ajenos al exterior y no tendría ningún contacto fuera de las paredes de Guadalix de la sierra. Nadie por aquel abril del año 2000 podría saber qué pasaría después, 17 ediciones más tarde y unos concursantes que ya saben cómo comportarse frente a las cámaras ha dejado atrás esta virginal edición. 8 millones de telespectadores y un 51,2% de share machacan a cualquier reality actual y demuestran la importancia de conseguir autenticidad y originalidad en los contenidos.
Había una vez una cadena que tenía como nombre la 1, por ser la primera en instaurarse en este país. Allí se emitían una serie de programas que se han convertido en míticos, entre ellos la serie que entre 1996 y 1998 fue seguida por 7,7 millones de espectadores. Seguramente hoy en día nadie reconocerá que la vio, en algún momento, pero la realidad es que batió todos los records establecidos. Contaba como protagonista a la gran Lina Morgan y su última aparición televisiva. En este Hostal Royal Manzanares pasaban muchas cosas, entre ellas un reflejo de la sociedad española más tradicional. Unas interpretaciones que siguen la dinámica de algunas películas made in spain de los años setenta y un buen corazón, catapultó a este serie a lo más alto del share.
Operación triunfo marcó un antes y un después en las casas de muchos telespectadores. Los programas de música por aquel entonces eran bastante diferentes, aquí se mezclaba el éxito de Gran Hermano y el talento de sus concursantes. El denominado Gran Hermano de cantantes consiguió 7,6 millones de espectadores por aquel año 2001, logrando una gala final con 10 millones de personas pegadas al televisor. Nadie se esperaba un éxito similar que consiguió que no solo la cadena remontará sus índices sino que forjó a unos artistas que hoy en día siguen recorriendo los escenarios de medio mundo. OT fue algo más que un programa de televisión, se convirtió en un fenómeno social que ninguna de las ediciones siguientes ha conseguido equiparar.
Seguimos con una de las series míticas de los años 90, el tercer puesto en cuanto a este tipo de formatos se refiere, lo ocupa Farmacia de Guardia de Antena 3. Una familia encabezada por una farmacéutica divorciada que tenía las riendas de su negocio y mantenía muy buena relación con su ex, un seductor galán que la cortejaba siempre que tenía la oportunidad. La vida personal y profesional de los personajes principales era la trama de una serie muy común pero que consiguió llegar muy lejos. El capítulo final de esta farmacia consiguió llegar a los 11,5 millones de espectadores. Ni las mejores series americanas han logrado tanto éxito después de 5 temporadas el fenómeno se esfumó. Nadie más ha conseguido batir los records de una serie común que consiguió enamorar a medio país.






































































































