Las mascarillas empiezan a ser un complemento fundamental en nuestra indumentaria para proteger nuestra salud y, sobre todo, para la seguridad de los que nos rodean. Gracias a esa necesidad han salido diferentes iniciativas que invitan a fabricarlas en casa y dar un toque de color a este nuevo accesorio.
En respuesta a este fenómeno, el Gobierno ha tomado la decisión de ofrecer algunas indicaciones para fabricarlas de forma segura y eficiente. Hoy te enseñamos cómo hacerlas correctamente y cómo combinarlas con tu ropa favorita.
Los mejores materiales

Lo primero que debes tener en cuenta es que la materia prima escogida debe ser un material filtrante adecuado. Puede ser un textil no tejido (TNT) convencional como el que tienen las gasas que se utilizan para realizar curas. Además, tendrás que adquirir dos cintas de algodón elástico o material similar para la sujeción.
Para la parte exterior de la mascarilla podrás utilizar dos capas de un tejido 100% polipropileno hidrófobo spunbond, para la parte inferior solo necesitarás una capa de la misma composición y una mezcla de 80% poliéster y 20% viscosa en dos capas. Puedes aprovechar la venta online o la apertura de algunas lencerías para conseguir estos materiales tan concretos.
La fabricación de la mascarilla

La mascarilla debe estar compuesta por una capa doblada de TNT (textil no tejido) en la parte interna que estará en contacto con la piel y por una capa extendida en la parte externa. Deberás coser estas dos partes o, si existe la posibilidad, realizar una unión por termosellado para luego unir las cintas de sujeción.
Tendrás la opción de realizar el corte del patrón de la mascarilla a mano o a máquina según tus posibilidades y es apropiado por sus características un cubre bocas plano con pliegues horizontales formando dos capas deshechables.
Requisitos a tener en cuenta

Para que tu mascarilla sea bonita, personalizada pero además efectiva es imprescindible seguir una serie de requisitos que ha compartido el Gobierno en favor de que se consiga una buena protección aunque se fabrique en casa.
En primer lugar la mascarilla debe cubrir la nariz, la boca y el mentón siendo realizada con material filtrante. Este material filtrante debe permitir una correcta respiración. Los materiales que escojas para que tengan contacto con la piel no deben producir irritación o ser malos para la salud. También debes garantizar que se pueda ajustar a tu rostro para que no existan fugas.
Ideas estéticas para tus mascarillas

Las mascarillas personalizadas y fabricadas por uno mismo ofrecen la posibilidad de usar colores bonitos o estampados. Puedes escoger diferentes diseños para que te resulte más atractivo usarla en el día a día y que puedas combinarla con la ropa que lleves puesta. Es importante que toda la fabricación cumpla con los cánones anteriormente mencionados, pero podrás escoger el formato estético de la parte exterior visible.
Las posibilidades son muy diversas y pueden adecuarse a tu personalidad o al momento en el que vayas a utilizar cada mascarilla. Para ir al trabajo o en tu día a día podrías optar por mascarillas de colores que combinen con la ropa que lleves puesta. Si vas a salir con tus hijos o a dar un paseo en el fin de semana te puedes decantar por fabricar algunos diseños más divertidos con estampados de flores, rayas o dibujos.
Cómo combinarlas con la ropa

Para que la mascarilla deje de ser un elemento extraño y poco atractivo (y apetezca más usarla, que también es positivo) podrías pensar en ella como un complemento una vez que la has personalizado. Como tal, tendrás la posibilidad de optar por llevar un look combinado con el diseño de esta.
Una interesante opción sería llevar un outfit sobrio y aportar el toque de color solo con la mascarilla, por ejemplo, llevando ropa negra y una mascarilla estampada. También podrás jugar con los conjuntos, como utilizar un diseño para la mascarilla que sea igual al de tu bolso o al de tus zapatos.
Cómo utilizar las mascarillas personalizadas

Tendrás muchas posibilidades a la hora de utilizar las mascarillas diseñadas por ti ya que tendrás que fabricar unas cuantas. La razón es que no se pueden utilizar por un tiempo prolongado, por seguridad, así que no dudes en coser diferentes diseños y sacarlos a relucir como más te guste en cada momento.
Recuerda también mantenerlas en algún lugar estéril o cerrado mientras no te las vayas a poner para no contaminarlas, ya que la seguridad es uno de los puntos más importantes cuando hablamos de mascarillas. Procura ponértelas utilizando los cordones en lugar de tocar el interior de la mascarilla. Cuando ya no tenga utilidad procura tirarla a la basura con rapidez para que no se convierta en un poco de contagio: no la dejes por tu casa, encima de una mesa o en un armario con tu ropa una vez usada.











































































































