Cuando llevamos muchas horas con la mascarilla higiénica esta tiene un gran impacto en la piel del rostro, lo que puede derivar en la aparición de acné o rojeces en el cutis. Esto se debe a que los poros no están respirando como de costumbre y que, en muchas ocasiones, sudamos más de lo normal al tener un elemento externo que da calor al rostro. Esto puede tener solución si cuidas correctamente tu piel para minimizar los daños y hoy te mostramos cómo hacerlo.
Limpieza facial

La importancia de una buena higiene facial ya se conocía mucho antes de la llegada de la mascarilla y ahora resulta cada vez más relevante. La limpieza del cutis se debe hacer por la mañana y por la noche, utilizando jabones suaves, libres de fragancia o hipoalergénicos, y si se hace con productos específicos como cremas de limpieza y desmaquillantes será muchísimo mejor para la piel.
Esto debes hacerlo aunque no te hayas puesto maquillaje ese día o aunque pienses que por la mañana tu piel está limpia. Si tienes problemas de acné, lo importante es que optes por jabones y limpiadores para piel grasa y con tendencia al acné. Existen también muchos cosméticos oil free que evitarán que tu piel produzca más sebo de lo conveniente.
Hidratación

La piel necesita mucha hidratación para mantenerse saludable, y no por ser grasa o tener acné se necesita menos: al contrario. Con el uso de las mascarillas esto es más importante que nunca, y los expertos recomiendan que se usen para ello cremas que tengan ceramidas, ácido hialurónico o dimeticona, los activos habituales en las cremas hidratantes.
Lo ideal es que escojas el tipo de loción hidratante más conveniente para tu tipo de piel, ya que siendo necesaria la hidratación en todos los casos no se debe aplicar de la misma forma en una piel seca que en una con tendencia grasa. Para estas últimas vuelve a ser importante el uso de los productos oil free.
Sin exfoliantes

Para una limpieza profunda lo ideal es realizar una exfoliación al menos cada semana, ya que esto se complementa con el cuidado diario y asegura que la higiene se está llevando a cabo correctamente. De esta forma se eliminan las toxinas y células muertas del cutis, que suelen dar lugar a las irritaciones o la aparición de espinillas.
Eso sí, si el uso de la mascarilla ha producido una aparición de acné o irritación en tu piel lo más aconsejable es que abandones esta rutina por un tiempo, al menos hasta que esas afecciones estén controladas. Al exfoliar la piel esta se queda mucho más sensible y es más fácil que termine por irritarse o empeore la situación actual.
Mascarilla

La propia mascarilla higiénica en sí también es un factor determinante a la hora de cuidar la piel del rostro y protegerla. Esto no quiere decir que debas dejar de usarla, en absoluto, pero sí debes escoger la más adecuada y aquella que te permita transpirar con mayor facilidad. Actualmente se fabrican todo tipo de modelos con diferentes formas y materiales, esto también hace que puedas comprar una opción poco favorecedora para tu cutis si no te fijas en este punto.
Por su parte, las mascarillas FP2 y FP3 al ser más rígidas van más ajustadas al rostro, así que acaban dañando más en las zonas de roce que las quirúrgicas o higiénicas. Resulta muy positivo usar aquellas fabricadas con algodón, una textura mucho menos agresiva para la piel. También es crucial respetar el tiempo de vida de la mascarilla que estés usando y que cambies aquellas que no son reutilizables cada 4 horas tal y como está indicado.
Maquillaje

Es posible que al comienzo de esta situación hayas pasado un tiempo sin maquillarte, pero una vez normalizado el uso de la mascarilla seguramente habrás vuelto a tus rutinas de belleza habituales. Esto no tienen ningún inconveniente siempre que se haga de la forma más adecuada.
Si utilizas bases de maquillaje muy densas que corren riesgo de obstruir los poros y además añades encima de estas la mascarilla higiénica tendrás más probabilidades de estropear la piel. Lo mismo ocurre con las personas con la piel grasa y las bases con base de aceite, lo más aconsejable es utilizar también para esta rutina unos cosméticos oil free.
Tratamientos

Si el acné y la irritación ya están apareciendo en tu rostro ahora conoces las medidas preventivas para que esto no vuelva a ocurrir o al menos no se haga mucho más grave. En cambio, también existen algunos trucos para combatirlo en este punto en el que ya resulta evidente y se quiere eliminar.
Una de las formas menos invasivas es el uso de aceites naturales como el árbol de té, con propiedades antibacterianas y que ayudan a secar los granitos. Mantener una buena higiene va a ser crucial y mucho más importante si ya han aparecido los indicios del acné. También existen algunos cosméticos especializados como los secantes de granos y las mascarillas faciales.
























































































































