Esta receta de solomillo a la provenzal que vamos a desarrollar es tanto para los amantes de la buena cocina como para aquellos que quieren degustar platos que no sean únicamente españoles. Y es que con este vamos a viajar a La Provenza, la zona del sudeste de Francia, significa antigua provincia. Ésta fue provincia en sí misma hasta la Revolución Francesa y recorre desde Marsella los territorios que dan al mediterráneo hasta Mónaco, que son ricos en hierbas aromáticas. Las provenzales son una combinación de éstas hierbas aromáticas, compuestas al menos de cinco de ellas: Tomillo, albahaca, orégano, estragón, hinojo o romero. Todas secas, aunque también pueden incluirse laurel, lavanda y mejorana.
Propiedades del solomillo de cerdo

Comer solomillo de cerdo tiene muchas ventajas para nuestro organismo. La primera que reduce los riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares, y la segunda que esta carne posee un elevado valor proteico y no es alta en grasa (solamente nueve gramos por cada cien). Gracias a este aporte, se considera como un alimento perfecto para el desarrollo en la etapa infantil. A destacar que es una fuente importante de potasio y aporta gran número de vitaminas: tiamina, vitamina B6, vitamina B12, niacina y riboflavina. Todas son necesarias para la salud correcta de los tejidos que componen tu cuerpo. Por otro lado, también destaca por su alto contenido en minerales (potasio, fósforo, magnesio, hierro y zinc) que te ayudan a mantener el biorritmo corporal.
Ingredientes para hacer solomillo a la Provenzal

Esta receta de solomillo a la Provenzal no sólo es sencilla de hacer, ya que debe estar lista en apenas 30 minutos, sino que no tiene por qué ser cara. Los ingredientes que necesitaríamos para llevarla a cabo serían dos solomillos de cerdo, una cebolla, tres lonchas de jamón serrano, un huevo duro, 40 gramos de tomate frito, 25 aceitunas negras amargas o picadas, un poco de sal, aceite de oliva, romero y tomillo.
Primeros pasos

Antes de comenzar a preparar este solomillo a la Provenzal, lo primero, si no lo has adquirido ya en trozos, es partir el producto principal en filetes más o menos gruesos. Una vez hecho les ponemos un poco de sal a todos ellos y entonces es cuando los salteamos en una sartén, con un poco de aceite, hasta que queden dorados. Hecho esto los reservamos y empezamos a preparar la salsa. Para ello, se parte la cebolla en taquitos pequeños, es decir, a cuadros, y la salteamos hasta que quede pochada. Sería el momento ahora de añadir el jamón, que también deberemos haber troceado en cachitos pequeños, así como el huevo, también a trocitos, y salteamos de nuevo todo.
El toque final

Para culminar nuestro solomillo a la Provenzal, una vez sofrito todo se le añade el tomate y se le da unas vueltas. A continuación se pone un poco de romero y de tomillo, al gusto pero no demasiado. Una vez hecha esta operación se le echa al plato dos vasos de agua y las aceitunas y lo pasamos todo por el turmix, no muy picado pero tampoco muy grueso. Lo dejamos reducir hirviendo unos diez minutos y cuando esté reducida la salsa le ponemos el solomillo y lo dejamos cinco minutos más a hervir, y ya estaría listo para servir. A la hora de emplatar, lo mejor es poner en cuatro platos individuales de tres a cuatro trocitos de solomillo, con un poquito de salsa cada uno por encima. Como guarnición se pueden preparar unas verduritas salteadas y unas patatas hervidas.
Recetas con solomillo de cerdo

Las recetas con solomillo de cerdo son siempre muy apreciadas, ya que se trata de una carne tierna y jugosa que, bien tratada, da un resultado estupendo en todas ellas. Aquí vamos a hacer una recopilación de las mismas por si a alguno la de la Provenzal no le ha terminado de satisfacer. Aunque se puede hacer un delicioso estofado de cerdo con solomillo troceado nos vamos a centrar en recetas donde el solomillo es el protagonista, bien sean al horno o con deliciosas salsa para acompañar esta pieza de carne. Una de las más renombradas es la Wellington, con hojaldre; al Pedro Ximénez, donde lo que primará será este vino tan especial; al horno, que se puede hacer en media hora; en hojaldre y, por ejemplo, acompañado de un puré de patatas; a la pimienta; o al whisky, receta tradicional de la cocina sevillana.



















































































































