Que Sálvame no tiene escrúpulos es algo sabido, aceptado y que, además, le supone afianzar una audiencia fiel. El acoso y derribo, de hecho, se centra tanto más en los personajes públicos sobre los temas de actualidad, como en los colaboradores mismos, que en múltiples ocasiones se han convertido en los protagonistas del escarnio y el ataque. Desde las ridículas actuaciones en «directo» de alguna de sus colaboradoras estrella, hasta las últimas ediciones, parece que Sálvame ha llegado al cúlmen de la indecencia y el decoro. Y, lo peor de todo, es que son los colaboradores los que aceptan exponerse al ridículo por ganar dinero. Pocos dicen basta.
KARMELE MARCHANTE, LA ÚNICA QUE SE PLANTÓ
Si el lector es seguidor fiel de Sálvame, se habrá percatado de que hace mucho tiempo que Karmele Marchante, una de las grandes del mundo rosa, no aparece por el plató de Jorge Javier Vázquez. Lo cierto es que ha sido una de las pocas que se ha plantado ante el desgaste emocional que supone la dinámica del programa para con sus colaboradores. En algunas entrevistas posteriores, no ha dudado en reconocer que se sentía horrible. En su momento llegó incluso a pensarse muy en serio demandar a la productora por daños morales. Se tuvo que echar para atrás, según ella, después de recibir serias amenazas. Lo ha tildado de ‘basurero’.

LYDIA LOZANO, HUMILLACIÓN TRAS HUMILLACIÓN
Otra de las colaboradoras de Sálvame que ha sufrido en sus carnes las intrigas y ser la diana de los dardos de todos sus ‘compañeros’ ha sido Lydia Lozano. ¿Cuántas veces no ha terminado llorando acosada por sus compañeros por el caso Ylenia o cualquier otra excusa? En abril de este año le organizaron una encerrona en forma de concurso de cultura general, en la que apuntaron claramente a sus debilidades. Aunque otro compañeros también participaron fue ella la que quedó por el suelo con sus respuestas fallidas o sus faltas de ortografía. «Estoy muy nerviosa» y «me he quedado en blanco» fueron las excusas más repetidas por la periodista.

EL RIDÍCULO BAILE DE LOS COLABORADORES EN INSTAGRAM
Este ridículo momento de los colaboradores de Sálvame tuvo lugar este verano, en la presentación oficial de la edición de verano. Dada la efervescencia que existe con Instagram, el programa no tuvo una mejor idea que animar a sus colaboradores a hacer un vídeo en la red social bailando. La incauta que publicó el vídeo no fue otra que Belén Esteban, a quien ya hemos visto humillarse y hacer el ridículo a cambio de ser la mejor pagada. Se montaron un baile del verano pero en versión fake, descoordinados, sin saber bien los pasos… todo un show.

QUIERO MI DINERO, LA MAYOR ABERRACIÓN DE SÁLVAME
Sálvame no ha encontrado mejor forma para hacer la competencia a un concurso de cultura general como Pasapalabra que poner en la siguiente tesitura a sus colaboradores: ¿Qué estás dispuesto a soportar por dinero? Esa es la premisa de partida de la nueva sección del programa ya casi al final del mismo, en el momento exacto en el que comienzan los picos de audiencia de la competencia. Cada día habrá un famoso que tendrá que hacer una serie de retos, cada cual más humillante, para conseguir dinero extra. De momento, van dos ediciones y ya tenemos algunos de los momentos más bochornosos y ejemplos de ridículos espantosos.

CHELO GARCÍA-CORTÉS: EL RIDÍCULO QUE HIZO EN SÁLVAME
El todo vale por la audiencia ha alcanzado niveles que nunca esperamos ver. La primera en verse sometida a estas humillaciones, una prostitución mediática donde la decencia se vende al mejor postor. Chelo García-Cortés ha sido la primera en inaugurar el dañino formato. No dudó en comentar que haría lo que hiciera falta para conseguir dinero. En los cinco días que ha durado su prueba, ha fingido un orgasmo en directo, ha mostrado su ropa interior, se ha hecho un piercing en directo y se ha bañado en vísceras y sangre. Todo por conseguir un extra de 25000 euros.

ANTONIO DAVID FLORES, EL SIGUIENTE
Es vox pópuli que Antonio David Flores sigue teniendo importantes deudas, a pesar de todo lo que consigue con las exclusivas, colaboraciones y participación en los realities de Telecinco. Esta semana ha sido su turno para dejarse torturar y hacer el ridículo más espantoso. Su desnudo solo le ha supuesto 400 euros más. También ha aceptado que se le ‘espose’ a una muñeca hinchable con la que tendrá que pasar la noche en un hotel de Madrid. Según el ex guardia civil, él sí llegará al final de todas las pruebas. ¿Tan apurado económicamente se encuentra para someterse a ese ridículo?




























































































































