Los actores también son humanos, por lo que cometen ciertos errores. ¿No has pensado nunca que para ciertos trabajos deberías emborracharte un poco? O seguro que alguna vez has dicho: «no lo hago ni borracho». Pues bien, en Hollywood han corrido ríos de alcohol por trabajo… y por ocio, por supuesto. Estas son algunas de las mayores cogorzas del cine.
Mel Gibson

Se conoce a Mel Gibson por su mal temperamento, por sus ideas políticas… y también por sus borracheras. Son numerosos los encuentros con los papparazzis y periodistas del corazón que han terminado en increpancias, insultos, y violencia en general. Obviamente, cada uno en su casa puede hacer lo que quiera, pero cuando ya interviene la prensa… cosa mala.
Como actor es de lo más querido, pero como persona ha dejado mucho que desear. Se ha dicho muchas veces que iba a entrar en rehabilitación, pero hasta la fecha, esto no se ha cumplido. Algunos pensarán que simplemente, debido a su edad, ya no tiene solución, pero los problemas se van repitiendo y repitiendo.
Hugh Grant

Es el niño bonito de Hollywood, el que era una estrella cuando lo británico estaba de moda. Pero tenía una afición que no era del todo buena: estaba enamorado del whisky. Es más, debido a eso, tiene un mote que le fue dado por la prensa británica, «Hugh Grump». Esto se podría traducir en «Hugh Gruñón».
Además de diversas polémicas por infidelidades, contactos con prostitutas, el alcoholismo de este hombre ha sido bien conocido. No es ninguna sorpresa que cada cierto tiempo salga en la prensa con dos o tres copas de más.
Reese Whiterspoon

Reese Whiterspoon casi nunca ha dado de qué hablar en el terreno de la prensa rosa. Sí que se habló de ella cuando se divorció, pero poco más. Aún así, en 2013, tuvo un altercado con la policía, porque la pararon, y llevaba unas cuantas copas de más.
En el incidente, que está grabado, se puede ver cómo la actriz va increpando a las personas y a los policías, y grita cosas como «¿sabes a quién estás hablando?». Vamos, que parece que es todo humildad, pero luego se lo tiene muy subidito. Sin embargo, este es el único incidente del que se sabe algo. El resto de su vida ha sido más modosita.
Jennifer Lawrence

No, Jennifer lawrence no es ninguna borracha a su temprana edad. Es solo que le gusta celebrar sus triunfos. Y se dice que la noche en la que ganó el Oscar, tuvo una fiesta y lo celebró a lo grande. Demasiado grande, tal vez. Más que nada porque dicen que bebió tanto, que acabó devolviendo en un pasillo.
Después de eso, no se ha vuelto a repetir, o al menos no ha llegado nada a nuestros oídos. Pero los que estuvieron ahí dicen que fue épico. Por supuesto, es joven, pero no es nada malo que aproveche su juventud. Mientras no sea habitual, va por el buen camino.
Russel Crowe

El actor, que dio saltó a la fama gracias a «Gladiador», también es conocido por ser uno de los tipos duros de Hollywood. De esos que tienen el bourbon en el camerino y que se lo toman como si fuera agua, sin que les extrañe el sabor. Eso sí, hay algunos registros de su borrachera, como las fotografías que se subieron en Twitter, donde estaba acompañado por Ricky Gervais.
Se dice además, que durante el rodaje de «Gladiator», el equipo entero pasaba la jornada bebida e incluso algo más allá. No sabemos cuánto de verdad tendrán estas palabras, pero es un rumor bastante frecuente.
Charlie Sheen

¿Será cosa de familia? En esta lista también veremos a su padre, Martin Sheen, de reconocido éxito. Sin embargo, Charlie ha llevado sus adicciones un poco más allá. El actor reconoció en el 2015 que era seropositivo, pero que no sabe cómo lo contrajo.
Esto es una afirmación muy fuerte, pero no a todos le extrañan, ya que ha estado siempre envuelto en polémicas con prostitutas y relaciones de lo más bizarras. También es conocido por acudir al plató borracho y dispuesto a grabar, lo que ha retrasado muchas veces el trabajo del resto de compañeros.
Frank Sinatra

Sí, en el antiguo Hollywood también se bebía. Puede que incluso más. Claro que antes no existían las redes sociales para dispersar todas esas noticias a la velocidad de la luz. Uno de los más conocidos borrachos del antiguo Hollywood es Frank Sinatra.
Su relación con Ava Gardner fue de lo más tormentosa, hasta el punto de querer suicidarse… o eso decía.
Ava Gardner

¿Quién no admiraba a Ava Gardner? ¿Y si te dijéramos que en realidad le gustaba la fiesta, y el after más que a nadie? Nadie se lo imaginaba, pero ya lo admitió ella alguna vez: «Mis vicios y mis escándalos son más interesantes que cualquier cosa que puedan inventarse».
Así que cualquier cosa que nos imaginemos sobre ella, será mejor que la realidad: que amaba la diversión y el desenfreno, y que era más una gata salvaje que una doméstica. Y es que el Hollywood antiguo también tiene su encanto.
Brad Pitt y Edward Norton

Brad Pitt y Edward Norton no es que fueran alcohólicos, pero se llevaron tan bien durante el rodaje de «El Club de la Lucha», que se rodaron escenas que en realidad no estaban planeadas, como cuando empiezan a jugar al golf borrachos.
Ya nos gustaría a más de uno llevarnos tan bien con nuestros compañeros de trabajo, como para acabar así.
Mickey Rourke

¿El alcoholismo se lleva en los genes? No lo sabemos, pero al parecer había una predisposición dentro del propio Mickey Rourke. Y es que su padre no llegó a cumplir el medio siglo, porque cuando tenía 49 años, murió alcoholizado. O puede que fuera este hecho el que traumó al propio Mickey.
El caso es que entró en una espiral de desenfreno de la que no supo salir, porque cuanto más éxito tenía, más bebía. Y el éxito fue lo que le colmó. Así, hasta llegar a lo que es hoy en día.
Humphrey Bogart

Sí, también el mítico Humphrey Bogart era un aficionado a las bebidas espirituosas. Una de las anécdotas más conocidas de este actor fue de cuando le invitaron para que hablase en Hollywood Bowl en Pascua. Pero cuando fue su turno, no lo encontraron.
Cuando lo encontraron, estaba hecho un guiñapo, borracho como si hubiera estado bañándose en alcohol durante horas, y sin saber dónde estaba. Pero salió a escena, recitó el Padrenuestro de una forma sublime, y cuando bajó, dijo: «¿Dónde puedo vomitar?»























































































































