Isabel Preysler: Hay pocas cosas en esta vida contra las que uno no puede luchar. Una de ellas es el irremediable paso del tiempo. Un concepto clásico que ha sido motivo de inspiración y lira para muchos autores de la literatura y la poesía a lo largo de toda la historia.
Los avances tecnológicos en concepto de medicina y cirugía estética han evolucionado de forma abismal en los últimos 40 años, y para muchas celebrities, sin lugar a dudas, es su mejor aliado. Hay haremos un repaso y un análisis a la estructura ósea del rostro de Isabel Preysler cuya base es innegablemente maravillosa pero que, de forma evidente, está más que tocada y retocada por manos cirujanas expertas. ¡Atención a las siguientes fotografías porque alucinarás!


El 29 de enero de 1971, Isabel Preysler contrajo matrimonio con el cantante Julio Iglesias. Toda la alta sociedad española y del ámbito internacional se trasladó hasta Illescas, Toledo, para celebrar el enlace y la unión de la pareja de moda en la década de los 70. Como podemos observar en la fotografía, Preysler, que se casó a la temprana edad de 19 años, era muy bella de cara y con algunas facciones marcadas.
No obstante, no dejaba de tener un rostro bastante redondito, algo que con el paso del tiempo y algunos trucos, Isabel resolvió de forma tajante para marcar mucho más mandíbula y pómulo. Te seguimos contando en siguientes páginas.

El matrimonio Iglesias-Preysler hizo aguas desde el primer día. Según la periodista Pilar Eyre, Julio Iglesias le era infiel «desde el mismo viaje de novios. Y encima, como todos los infieles, era un celoso enfermizo. Él también se engañó porque creía que Isabel era un chica sumisa, oriental, que sería la mujer ideal de todo artista, que aguantaria todos lo embates de la vida pública. Y se encontró con una mujer que era fuerte y compleja. En esta pareja el simple es Julio y la compleja es Isabel«.
Desde aquel entonces, además, Isabel adquirió una relevancia pública brutal. Vivía (y vive) de su imagen y su aliado no era otro que la revista ‘¡HOLA!’, lo que en su casa llaman ‘el álbum de fotos familiar’ y su rostro empezaba a lucir con una forma mucho más triangular y limada en la zona de la mandíbula.

De su matrimonio con Julio Iglesias, Isabel Preysler tuvo tres hijos: Julio José, Enrique y Chabeli. En aquel momento ya se hablaba de que la Preysler, justo después de tener a sus hijos pasaba por boxes para que el embarazo no hiciera estragos en su cuerpo, sin embargo, ella sostiene que lo suyo es pura genética, además de mucha agua y dormir ocho horas al día.
Isabel Preysler, además, luego tuvo dos hijas más: Tamara Falcó Preysler, fruto de su matrimonio con el marqués de Griñón Carlos Falcó y Ana Boyer, la benjamina, un retoño que nació tras su enlace con el ex ministro socialista Miguel Boyer.
Isabel Preysler nunca ha dejado de ser un personaje ‘boom’. Los 70 y los 80 fueron suyos pero los 90 marcaron un punto de inflexión en su vida. Ligada siempre a grandes firmas internacionales, la Preysler hizo un anuncio que se recordará toda la vida, el de los bombones Ferrero Rocher: «Las fiestas en casa de Isabel son famosas por el buen gusto de la dueña».
En el anuncio la llaman «Isabel» como si en España no tuviésemos ninguna otra. En aquel momento no había otra Isabel y que nos disculpe la Pantoja. En el anuncio podemos observar como la nariz de la Preysler ya tiene un toque en la punta que antes, cuando era algo más joven, no lucía. Retoque rinoplástico.

A las pruebas nos remitimos. El paso del tiempo no perdona y la ley de la gravedad llega para todos como una tormenta de verano, es decir, cuando menos te la esperas.
En la imagen podemos observar cómo Isabel Preysler se ha retirado las bolas de bichat, que son unos pequeños cúmulos de grasa que se acumulan en las mejillas y que al ser extraídos permite un adelgazamiento del área de las mejillas, perfilando la cara y acentuando los pómulos.
Además, por supuesto, de tratamientos de vitaminas y botox que van en forma de pinchazo y la famosa rinoplastia de la que hemos hablado antes.

Evidentemente que ninguna de las dos fotos forma parte de la verdadera realidad. Bueno, la de la derecha es más real que la de la izquierda. Isabel Preysler, sin gota de maquillaje, con la cara lavada y luciendo su verdadero rostro acorde a su edad. En la izquierda, tan solo unos días antes, portada de la revista, ¡HOLA!. ¿No es alucinante?
Isabel Preysler ha contado en infinidad de ocasiones sus trucos de belleza, incluso creó una crema, «My cream», ya que todo el mundo quería lucir su rostro pero solo existe una Isabel Preysler, y de momento, no está clonada.

Efectivamente, tal y como mostraba la revista «¡Qué me dices!» hace algún tiempo el algodón no engaña, ni tampoco se puede evitar el paso del tiempo o la caída de la piel debido a la disminución de la segregación de células con el poder propio de la juventud.
Todo lo que toca lo convierte en oro: sus publicaciones en ‘¡HOLA!’ se venden como churros, ídem con sus cremas, su batido verde antioxidante (2 tallos de brócoli, 2 hojas de col rizada, una taza de espinacas, unas rodajas de calabacín, unas rodajas de pepino, unas rodajas de pimiento verde, zumo de lima, un manzana verde, media taza de agua) fue todo una revolución, pero aún así, Isabel tiene que pasar por manos expertas en medicina y cirugía estética para conseguir el brillo, la luz y la tersura de la piel que luce en sus eventos.

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa van camino de los dos años de relación. El romance sorpresa, que aún resuena con fuerza, trajo consigo el resurgir público de la socialité ya que durante casi un año ha estado apartada del foco mediático debido a la muerte de su marido, Miguel Boyer.
Sus apariciones junto a Vargas Llosa son constantes, no solo en España sino en otros lugares, como la foto que adjuntamos de un evento al que acompañó al Premio Nobel en Nueva York. El rostro de Isabel luce terso, tirante, y es evidente que en su estancia americana, la Preysler pasó por boxes para darse el último pinchazo en la frente y los pómulos.

Isabel Preysler ha pasado un invierno en el que no se ha escondido en lo absoluto. La maestranza de Sevilla, Loewe, Vanity Fair y un sinfín de eventos donde la filipina ha acudido en los últimos meses acompañada de su pareja, el premio nobel de literatura Mario Vargas Llosa.
El pasado miércoles 14 de junio, Isabel hacía, por fin, su reaparición, tras casi dos meses apartada del foco mediático, en un evento de Porcelanosa, empresa de la que es embajadora hace muchos años y con la que ha viajado a lugares como Nueva York o el mismísimo Buckingham Palace junto a la Familia Real Inglesa.
Más joven que nunca, la Preysler esquivó las preguntas relativas a su rejuvenecido rosto o a si su ausencia temporal se ha debido a pasar por quirófano para mejorar, aún más, su rostro y aunque no entró al trapo, se nota que Isabel se ha hecho algo, un arreglo del que estamos absolutamente a favor. La cirugía es nuestra amiga y está ahí para usarla.












La televisión marca la historia de la cultura de un país, es aquel elemento que conecta a millones de personas frente a unos gustos comunes. A lo largo de los años los programas de televisión evolucionan y se transforman. Lejos quedan aquellos shows en los que cada persona contaba su vida en directo o diferido, el morbo de conocer una manera de entender el mundo y de relatar los hechos, ha dejado paso a la fantasía. El boom del cotilleo lleva unos años ocupando los principales espacios televisivos y genera cada vez más contenidos.
Una presentadora vasca de pura cepa era la conductora de un nuevo formato que se instauro en Antena 3. Los dos minutos de fama para aquellas personas que quisiesen contar su vida, sorprender a alguien, pedir ayuda, demostrar su amor, muchos fueron los que quisieron amenizar las tardes de principios del año 2000.
Se convirtió en todo un fenómeno de masas, en unos tiempos sin redes sociales, era una forma de conocer el devenir de otras personas que conocidas o no, nos deleitaban con sus historias cercanas. Muchos momentos buenos y malos se entrelazan con este programa, que de 6 a 8 de la tarde nos mostraba la España profunda en estado puro.
Una nueva visión de la actualidad de la mano de Capi, Miki Nadal, Felisuco y Florentino Fernandez grandes humoristas que nos deleitaban cada noche con grandes sonrisas y formas de ver el mundo. Una forma de reírse de todo cuanto les rodeaba y de mostrar su peculiar forma de entender la actualidad.
Imitaban a muchos famosos y personajes importantes del momento, tal vez tantas risas y alguna parodia principal molestó a más de uno. El programa fue retirado pero sus protagonistas siguen en activo. Telecinco se sumó al carro de los realitys y dejó de emitir este tipo de programas. La audiencia es la que manda, con la llegada de OT la fuga masiva de telespectadores le dio la estocada definitiva.
Javier Sardá sacó del armario a todos los frikis de España para crear su espacio televisivo crónicas marcianas. Realmente parecía que muchos de sus colaboradores procedieran de este país del sistema solar. La Bruja Lola, Paco Porras, Leonardo Dantes y muchos otros personajes un tanto peculiares dieron sus primeros pinitos en este programa que se emitía a altas horas de la noche.
Un poco de humor, entrevistas imposibles y más de una sorpresa dieron a Crónicas Marcianas el reinado de la televisión durante 8 largos años. Muchas noches esperando que se generaran los contenidos más originales del país y provocando más de un retraso en el trabajo. Finalmente, el todopoderoso Javier Sardá decidió que se terminara y aunque se habló de desavenencias con la cadena, Telecinco puso fin a uno de los formatos de más éxito.
Las cejas de Carlos Sobera no son exclusivas del programa first dates, anteriormente había protagonizado momentos realmente épicos de la televisión en el programa ¿Quién quiere ser millonario? Antes de que apareciera el Euro, las pesetas se contaban por millones y el programa ofrecía la suma de 50 millones a aquellas personas que respondieran correctamente a 15 preguntas.
Parece fácil, si contamos con 3 comodines y unas preguntas que se asemejan a las del trivial, pero era una autentica misión imposible. Los concursantes preferían plantarse en los distintos estadios de que disponían antes que seguir arriesgando todo el dinero que habían ganado. Muy pocos consiguieron el triunfo, pero mientras lo intentaban su presentador se hacía cada vez más famoso y popular. Sobera abandonó el programa y se dedicó a su faceta de actor hasta que recientemente ha vuelto a la televisión para quedarse.
El gran wyoming empezó a darse a conocer de forma masiva con este original programa. Los hombres de negro con su traje y gafas oscuras se dedicaban a perseguir a famosos y políticos. Entrevistas imposibles y con cierto sentido del humor, sarcasmo y mucha ironía eran sus principales cartas de presentación. La música de este espacio y algunos de sus presentadores todavía suenan en algunos programas, Arturo Valls fue uno de los integrantes de este equipo.
El traje negro fue una escuela que sirvió para hacer crecer a presentadores extraordinarios que hoy en día, siguen haciendo reír a más uno desde nuevos espacio. La fama que consiguieron se vio diluida por cambios políticos y algunas quejas masivas, el programa fue retirado. CQC fue una gran pérdida televisiva que podría resucitar en algunos momentos, para amenizar la dura realidad que vivimos.



















Los informativos son los espacios televisivos que conllevan una mayor presión. Directos imposibles, noticias de última hora, gafes del directo, nunca se sabe que puede suceder en un espacio de media hora y una gran variabilidad de temas que pueden surgir de repente. Los presentados de informativos tienen fama de ser los mejores periodistas, por su capacidad de adaptación y ese aire de tranquilidad que les rodea. Aunque no siempre son tan calmados como nos hacen creer, como cualquier otra persona, en algún momento pueden perder los nervios y dar lugar a unos momentos televisivos que no tienen desperdicio. En este ranking recordamos los mayores cabreos de los presentadores de informativos TV, algunos de ellos son míticos y todavía resuenan sus palabras de enfado en algún plató. Dicen que
Matías Prats y su mítico: “¡Pero esto qué es! Es el número uno de los enfados televisivos y uno de los más míticos de la historia de la televisión. Este presentador es uno de los referentes de los informativos, galardonado en varias ocasiones como mejor presentador, ha pasado toda su vida profesión entre platós de este espacio. Desde Antena 3 hasta la TV1 ha desarrollado su carrera de forma excepcional ha sido un ejemplo a seguir por sus compañeros.
Pero con algún cabreo como el que tuvo lugar durante el mundial de futbol de 1998,ha demostrado que también es humano. Prats intenta en pleno directo dar paso a su compañero José Ángel de la Casa hasta en dos ocasiones. No lo consigue, en su lugar le envían imágenes que no se corresponden. Al final estalla de irá con esta frase que ha roto todos los esquemas.
Hay una frase que se ha repetido hasta la saciedad, un despiste o un enfado encubierto dio lugar al: ¡Cuánto Cabrón! Con estas palabras se cerraban los Juegos Olímpicos de Invierno de 1988 de Calgary. Pillado in fraganti el presentador despotrica de su situación y cuando descubre que está en directo solo puede intentar disimular y pasar el mal trago de forma impecable.
Los presentadores de informativos que reciben conexiones en directo, se encuentran totalmente a merced de los realizadores que pueden iniciar la conexión en el peor de los momentos. En este caso, vemos como los peores miedos de un corresponsal se cumplen, seguramente no estuvo muy contento del equipo en plató que acabó pagando su error.
La mítica bronca entre Sara Carbonero y J.J. Santos. Durante el mundial de clubes la presentadora tenía grabes problemas de sonido que hicieron de la conexión en directo toda una odisea. Ambos periodistas aguantaron el tipo entre comentarios de cortesía que dieron pie a un final de conexión improvisado.
Santos no pudo más y saco a la luz su carácter más explosivo, después de un:
Josep Pedrerol es uno de los periodistas deportivos más famosos que existe, su trayectoria está unida al canal de Intereconomía desde donde nos ha regalado momentos realmente únicos de la televisión. En su programa Punto Pelota se encontraba en medio de un debate cuando reclama en medio de la tertulia que le pongan una encuesta que pertenece al día anterior. Intentando pedir que el equipo técnico cumpla sus peticiones, se enfada de una forma exagerada, criticando al grupo de becarios que colaboraba en su programa.
Es más, Pedrerol, llega a exigir que los retiren de inmediato diciendo que si al día siguiente están los mismos, él no hace su espacio televisivo. El presentador tuvo que pedir disculpas, debido a los comentarios que empezaron a llegar a la redacción criticando el trato que los becarios habían recibido. Un discurso mítico zanjó la polémica que había generado, él solo intentaba hacer que los becarios se sintieran uno más de la redacción.
En medio de los informativos o espacios de noticias, pueden aparecer colaboradores o tertulianos de todo tipo. En este caso, invitar a alguien como Carlos “El Yoyas” de Gran Hermano, significa que la polémica estará servida. Todos recordamos los espectáculos de este personaje cuando le gravaban las 24 horas del día, su carácter salió a la luz en más de una ocasión y por eso, tuvo que abandonar la casa. En Catalunya Opina un espacio de la televisión local catalana se debatía sobre las ayudas que recibe la inmigración en España.
Con este marco informativo, la bronca era cuestión de tiempo, el Yoyas se enfrentó directamente con un participante del debate de origen marroquí que intentaba justificar sus argumentos. Carlos perdió el control y empezó a gritar frases como: “¡Que te pires a la Meca!”O “¡Que te pongas el pañuelo en la boca que eres una ignorante!”. El programa tuvo que pedir disculpas por los comentarios emitidos a la comunidad musulmana.


Despedida de Pelayo 











































Kiko Hernández









La francesa revolucionó Gaudalix de la Sierra y se convirtió en la primera ganadora de este reality. Su romance con Fabio Testi durante el programa trajo cola, porque por aquel entonces el actor mantenía una relación sentimental con Almudena. Los ménage à troi triunfaron y le hicieron alzarse con el título. Fue una edición que se caracterizo por el amor y alguna que otra riña entre compañeros. Un primer experimento que resucito a algunos famosos olvidados y tuvo un éxito de audiencia moderado.
A Marlene Mourreau le gustó la experiencia y decidió repetir en Supervivientes, un pasó que han realizado muchos de sus antiguos compañeros. Hoy en día trabaja como embajadora en
La llamada nieta rebelde del tenor Placido Domingo, Ivonne Armant se convirtió en la la segunda ganadora de Gran Hermano VIP.


Laura Matamoros, otra mujer, fue la ganadora de la cuarta edición de Gran Hermano Vip, contra todas las apuestas, la hija de Kiko Matamoros logró vencer a Carlos Lozano.



La historia de la televisión está formada por buenos y malos momentos, sus ondas se instauran en las casas e intenta entretenernos de la mejor forma posible. Cuando una serie o
Emilio Aragón descendiente de una famosa saga de payasos famosos decidió emprender un camino completamente distinto al de su padre, hacerse actor de grandes dramas como esta serie. Un médico viudo padre de cuatro hijos, dos niños y dos niñas, una de ellas adolescente, emprendía la difícil tarea de compaginar la vida profesional y personal. Un noviazgo con la cuñada y un suegro dispuesto a echar una mano, cuando hacía falta, más una chacha parlanchina, eran el principal aliciente de esta serie. Te preguntarás qué tenía para ser una de las vistas de este país, es uno de los misterios de la humanidad. Sin demasiada acción y una interpretación pobre, se coronó como la reina del prime time de los años 90, un total de 8,5 millones de espectadores vivían pegados a la pequeña pantalla cuando empezaba a sonar la sintonía de esta serie.
Gran Hermano fue el primer reality en invadir las pantallas de este país. En un primer momento se trató de un experimento sociológico que pretendía analizar el comportamiento humano mientras se estaba encerrado en una casa. Sus participantes permanecerían ajenos al exterior y no tendría ningún contacto fuera de las paredes de Guadalix de la sierra. Nadie por aquel abril del año 2000 podría saber qué pasaría después, 17 ediciones más tarde y unos concursantes que ya saben cómo comportarse frente a las cámaras ha dejado atrás esta virginal edición. 8 millones de telespectadores y un 51,2% de share machacan a cualquier reality actual y demuestran la importancia de conseguir autenticidad y originalidad en los contenidos.
Había una vez una cadena que tenía como nombre la 1, por ser la primera en instaurarse en este país. Allí se emitían una serie de programas que se han convertido en míticos, entre ellos la serie que entre 1996 y 1998 fue seguida por 7,7 millones de espectadores. Seguramente hoy en día nadie reconocerá que la vio, en algún momento, pero la realidad es que batió todos los records establecidos. Contaba como protagonista a la gran Lina Morgan y su última aparición televisiva. En este Hostal Royal Manzanares pasaban muchas cosas, entre ellas un reflejo de la sociedad española más tradicional. Unas interpretaciones que siguen la dinámica de algunas películas made in spain de los años setenta y un buen corazón, catapultó a este serie a lo más alto del share.
Operación triunfo marcó un antes y un después en las casas de muchos telespectadores. Los programas de música por aquel entonces eran bastante diferentes, aquí se mezclaba el éxito de Gran Hermano y el talento de sus concursantes. El denominado Gran Hermano de cantantes consiguió 7,6 millones de espectadores por aquel año 2001, logrando una gala final con 10 millones de personas pegadas al televisor. Nadie se esperaba un éxito similar que consiguió que no solo la cadena remontará sus índices sino que forjó a unos artistas que hoy en día siguen recorriendo los escenarios de medio mundo. OT fue algo más que un programa de televisión, se convirtió en un fenómeno social que ninguna de las ediciones siguientes ha conseguido equiparar.
Seguimos con una de las series míticas de los años 90, el tercer puesto en cuanto a este tipo de formatos se refiere, lo ocupa Farmacia de Guardia de Antena 3. Una familia encabezada por una farmacéutica divorciada que tenía las riendas de su negocio y mantenía muy buena relación con su ex, un seductor galán que la cortejaba siempre que tenía la oportunidad. La vida personal y profesional de los personajes principales era la trama de una serie muy común pero que consiguió llegar muy lejos. El capítulo final de esta farmacia consiguió llegar a los 11,5 millones de espectadores. Ni las mejores series americanas han logrado tanto éxito después de 5 temporadas el fenómeno se esfumó. Nadie más ha conseguido batir los records de una serie común que consiguió enamorar a medio país.














































