La fama es una varita mágica caprichosa. Depende del tiempo que te alcanza, tienes la vida solucionada. Sin embargo, son muchos los famosos que no saben aprovechar el momento y caminan cuesta abajo. Estos son los populares que se han convertido en juguetes rotos o están a punto de hacerlo.
Belén Esteban se quebró y decidió pedir ayuda. Se alejó tres meses de la televisión “porque no quería ser un juguete roto”. En aquellos días, su adicción la había hecho tocar fondo. Hasta su principal valedor, Kiko Hernández, le plantó cara. Viendo que caía en picado, la rubia envió un SOS. Pasó una temporada en terapia y desintoxicación. Estuvo a punto de quedarse en el infierno pero regresó a la tierra.
Amparo Muñoz se convirtió en Miss Universo en 1974. El título le abrió las puertas del mundo. Sin embargo, en una decisión sorprendente, renunció. Dijo que no quería ser una muñeca de trapo. Su talento como actriz le abrió las puertas del cine. Su carrera cotizaba al alza cuando cayó en el pozo de la heroína. Aunque lo intentó, la sombra del caballo le persiguió toda la vida. Tenía 54 años cuando falleció tras una larga enfermedad.
Carmina Ordóñez se fue antes de cumplir los 50, tal y como era su deseo. Sus últimos años se convirtieron en una espiral de entradas y salidas de centros de desintoxicación para curar su afición a las benzodiazepinas. Durante años, fue la reina del papel cuché. Ganó mucho dinero, que dilapidó en un estilo de vida sobre el que muchos les advirtieron de los peligros que conllevaba. Se fue al ritmo de “A mi plin, yo soy Ordóñez Dominguín”.
Julián Contreras Jr. ha confesado que toma 25 pastillas al día para superar la fuerte depresión que atraviesa. Asegura que el dolor por la muerte de su madre sigue latente y no consigue ahogarlo. Lejos de aprovechar lo que la vida le ha dado, pasa sus días encerrado en casa. No mantiene relación con sus hermanos mayores, Fran y Cayetano, desde que acudiera a televisión a explicar intimidades de la boda de Caye con Eva González. Su paso por GHVIP acabó con salida fulminante, pedida por él mismo, tras protagonizar una sonora discusión con Carlos Lozano.
Dinio García ha sido uno de los personajes que ha ganado más dinero en televisión. Su fama empezó cuando se conoció que mantenía un romance con Marujita Díaz. Ella le lanzó al estrellato y él se dejó caer por la senda de los excesos. Uno de sus managers renunció a representarle por su informalidad. Podría estar montado en el dólar pero le gusta demasiado el living la vida loca. En la actualidad, intenta sobrevivir. Demasiadas oportunidades perdidas.
Famoso desde la cuna, Kiko Rivera podría tener el futuro resuelto si hubiera sido precavido. Por el contrario, las deudas con Hacienda le ahogan. Está embargado hasta las cejas y su carrera como DJ no acaba de despegar. Su afición a la fiesta le ha hecho dejar colgados a algunos empresarios que le han contratado. Ser hijo de Isabel Pantoja y Paquirri es una estupenda carta de presentación pero también caduca en caso de no estar a la altura.
Anabel Pantoja intenta sobrevivir gracias a la televisión. Un presente laboral que conlleva hablar de su tía. Estudió peluquería y maquillaje pero los focos le tiran más. Sus apariciones en los platós cada vez son más contadas porque los Pantoja han impuesto la ley del silencio. Anabel ya ha participado en todos los realitys que le han ofrecido y su paso no ha levantado suspiros. ¿A qué se dedicará cuando la caja tonta prescinda de sus servicios? Le queda muy poco recorrido.
Ylenia Padilla alcanzó fama tras su paso por Gandia Shore. Aquella rubia lanzada, con un idioma propio, pronto se hizo con muchos seguidores tras entrar en GHVIP. Desde entonces, su presencia en los medios ha sido inconstante. Todo indica que su ciclo ya ha acabado. Poco más tiene el personaje que ofrecer y su salud tampoco aguanta el ritmo de vida que llevaba.
Aramís Fuster conoció los días de gloria del frikismo en televisión. Su personalidad desbordante y su videncia la convirtieron en omnipresente en los platós. En la actualidad, su familia le ha dado la espalda y su consulta ya no recibe tantas visitas como antaño. Ha tenido que pedir ayuda a los servicios sociales porque no tenía ni para comer.
Joselito fue niño prodigio. No estaba preparado para lo que sucedió cuando su voz cambió. Se acabó la estrella y empezó una senda que le llevó a ser mercenario en Angola, a estar detenido por posesión de drogas y a transitar por el lado oscuro de la vida de la mano de personas con pocos escrúpulos. De lo que ganó en su día con la garganta, ni rastro. Lo dilapidó en una vida a todo tren de la que en su ocaso se arrepentiría.

















De Pedro J. se han dicho muchas cosas, aunque una de las más chocantes es la que sobre él escribió el director de la revista Triunfo, Alonso de los Ríos: “En el régimen duro –la dictadura- Ramírez se doblaba como la hierba. En el régimen blando –la democracia, se envalentona. El temeroso de El Pardo, (el que acudía a los mítines de la Plaza de Oriente) tira ahora piedras contra La
El ex director de El Mundo se jacta de que estuvo en el despacho de Ben Bradley, el director del Washington Post, la mañana en que el juez Sirica tenía que tomar la decisión sobre si hacer públicas la conversaciones grabadas de Richard Nixon sobre el Watergate. Su biógrafo, José Diaz Herrera, asegura que revisado el libro de visitas de esos días, Ben Bradley anuló todas sus visitas, entre las que no se encontraba ninguna con Pedro J.
Hubo un tiempo en que Felipe González se convirtió en auténtica obsesión para Pedro J. Ramírez. Sobre su manera de hacer para acabar con él y su
Durante años, Pedro J y Ágatha han querido mostrar al mundo que el incidente del vídeo no les pasó factura. Sin embargo, de aquellos días data una grabación, obtenida por el CESID, en la que se demuestra que la diseñadora, tras el escándalo, se instaló en París y exigió al padre de sus hijos tres bienes inmuebles, uno en Mallorca, otro en Milán y el último en París. El de Milán es un amplio local donde Ágatha puso una de sus tiendas. Los dos restantes, son viviendas.
Pedro J Ramírez es un hombre de suerte. Ha ganado rifas, le ha tocado la lotería de Navidad, 16 millones de la época. El mismo ha reconocido: “A veces siento pudor ante los juegos de azar por lo fácil que me resulta ganar. Aunque la fortuna está de mi parte de una forma especial, prefiero reservar mi suerte para cosas importantes”, confesaría el periodista a Marta Robles.
















José Carlos asegura que, aunque no tiene ningún interés en perjudicarla, sí que aprovecha para reclamar, públicamente, que su hija se haga cargo para darle una vida normal: «Ella vive en otra vida, en la jet set, y a lo mejor soy una persona que puede molestar por su estatus. Ella tiene un padre biológico en Argentina abandonado y la situación de ella permite que al menos su padre viva dignamente. Si fuera al revés, me hubiera ocupado de mi hija». Una dura acusación que, a buen seguro, tendrá réplica por parte de la mallorquina que no es la primera vez que se enfrenta a la presencia de su padre en los medios de













Amanda Lear encandiló al mismísimo Dali. Junto a él se dejó ver en muchas ocasiones. El pintor nunca ocultó la fascinación que le causaba esta transexual. Aunque en España hace mucho que no sabemos de ella, en Italia sigue en la brecha. Presentadora, cantante, modelo… Inolvidable Amanda. La musa de toda una generación.














Otro punto en liza contra la reina Letizia es su empecinamiento en no mostrar a sus hijas. Realmente, apenas conocemos a las infantas Leonor y Sofía. La soberana ha decidido blindar la imagen de las pequeñas a ojos de la prensa y, por tanto, de la sociedad española. Aseguran que tanto ella como el rey están de acuerdo y aluden a que se trata de que vivan su infancia con normalidad. Sin embargo, entre poco y mucho está la medida correcta. Además, que las infantas no crecen como otras niñas de su edad. Por ejemplo, desde bien pequeña, a Leonor le han enseñado que no debe explicar a sus compañeros y compañeras de clase nada de lo que ocurre en su casa dada la posición que ocupa. En el colegio al que acude, Santa María de los Rosales, no pueden hacerse fotografías ni grabar vídeos durante los actos en que participan los niños y niñas que comparten clase con la princesa de Asturias. Por otro lado, la princesa de Asturias en nada comenzará a recibir instrucción para el puesto que está llamada a desempeñar. Ahora es la heredera pero un día será la reina.
























