Felipe Juan Froilán de Todos los Santos fue el primer nieto de la realeza española. Un infante nacido bajo en seno de un estado democrático que se alzaba sobre una monarquía repleta de buenas intenciones. Una familia numerosa que empezaba a dar sus primeros frutos. Un niño de pelo rizado y, por suerte, con la cara de su madre.
Una vida real

Froilán es el niño rebelde de su casa. Una familia que se empezó a romper cuando su padre se aparto de la línea de la buena vida monárquica. Con semejante panorama y con su adolescencia a flor de piel, decidieron enviarlo a Estados Unidos. Allí era una persona anónima que nadie conocía. Ahora Pipe ha vuelto a España y nos deleita cada día con nuevas aventuras.
Froilán es un joven como el resto de su edad. Sus principales aficiones son salir de fiesta, disfrutar con sus amigos y volver a altas horas de la madrugada. No le gustan demasiado los libros, de hecho, huye de ellos cada vez que puede y se empeña en tener una vida como la de los demás.
Froilán, de incógnito

El hijo de la infanta Elena no quiere ser famoso, lleva una gorra para disimular, pero no puede ocultar esos rasgos reales. Su vida pasa de largo a los ojos de los españoles. La última ocasión en la que se le pudo ver públicamente fue en la noche de la moda de Madrid: ‘Vogue Fashion Night Out’, mientras disfrutaba de la música que pinchaba su amigo Mario Vaquerizo, con quien ha tenido algún que otro encuentro musical anteriormente.
Mientras cada vez se cobra menos Froilán empieza a gastar más. No tiene problemas económicos al contrario, vive a cuerpo de rey.
Come como un rey

En una misma noche Froilán es capaz de devorar medio supermercado. Las cámaras le siguen a todas partes y muchos de los que le ven tan delgado se asombran de todo lo que come. En una de esas noches de fiesta fue capaz de devorar el más variado menú, a las 5 de la madrugada. Bailar tanto tiene sus consecuencias.
El sobrino del rey comió: Dos donuts, un burrito precalentado y un fuet. En cuestión de minutos se zampó lo primero que le vino en gana. Debió de ser una noche muy dura para que cometiera semejante atracón. El resto de los mortales hacemos algo parecido ya con el pijama, pero la casa real es distinta.
No es de extrañar que su pareja sea la heredera de una gran marca de embutidos.
Unos estudios muy caros

Froilán no es de los que les guste estudiar. Para alejarlo del ruido de este país y conseguir que tenga los títulos necesarios que corresponden con su condición le enviaron a Estados Unidos.
Su abuela materna era la encargada de pagar todos sus gastos. Nada menos que 114.000 euros costó su educación en Estados Unidos. Una cifra que se equipara con la mayoría de viviendas de 60 a 120 metros cuadrados que podemos encontrar en este país. Un dinero que se esfumó y que servirá para que Froilán y su familia tengan un título que mirar.
En Madrid sigue su buena racha

Una vez terminada su etapa en Estados Unidos, Froilán ha venido a España a seguir su formación universitaria. Todas las carreras tienen una nota de corte que todo el mundo debe acatar. Además disponen de unos contenidos que están homologados por el ministerio y que deben ser adquiridos por los alumnos.
Derecho o ADE eran dos de las carreras que su padre deseaba que realizase, pero por ser demasiados exigentes han sido descartadas. Finalmente estudiará en el CIS The College for International Studies. Un prestigio centro que cuesta solo en matricula cada año 20.000 euros. El mismo precio que un coche de gama media al que todos aspiramos.
Esperemos que aproveche esta oportunidad para poder formarse y ofrecer a España sus dotes como mediador internacional.
La paga de Froilán

Froilán no trabaja, ni lo hará en los próximos años, ni décadas. Así que por el momento recibe una paga de sus padres, como el resto de los mortales. La diferencia está en que se trata de miembros de la casa real que reciben una asignación vitalicia de las arcas estatales. Se podría decir que es la paga de todos.
El duque, el padre, trabaja como asesor de Louis Vuitton cobrando unos 250.000 euros al año. Y su madre aunque directamente trabaje, no tiene una paga asignada. La Casa Real española recibe unos presupuestos del estado de 7,82 millones de euros. Una cifra que ninguno veremos en vida y que deben administrar durante un año.
La paga de Froilán no debe ser como la del resto de sus compañeros de universidad.
Froilán impresiona

Ser el colega de Froilán debe impresionar bastante. Salir con él, de quien dice que tiene un presupuesto por noche de 300 euros, debe estar muy bien. En una de sus salidas, no escatimó en invitar a sus amigos a los más extravagantes lujos. Los lugares de moda de Madrid son sus rincones favoritos.
En un establecimiento muy conocido los amigos de Froilán y él mismo, no escatimaron en copas cuyo precio variaba entre los 12 y los 18 euros. Además, fumaron una cachimba que valía unos 40 euros. A todo esto hay que sumar la cena y sin contar con que en algún restaurador le hagan ilusión invitarte.
Su labor de relaciones públicas de las principales discotecas tendría que ser recompensada.

















































































El gran momento llegó el 9 de septiembre. Belén se encontraba comiendo junto a Miguel y sus suegros en un restaurante de Madrid y recibió una llamada. La persona que había marcado el teléfono de la colaboradora era María José Campanario y tras pensar si cogerlo o no, decidió aceptar la llamada.

















































































