Empieza la cuenta atrás para Iñaki Urdangarin. La Casa Real es consciente de que la situación personal de la infanta Cristina se torna turbia como consecuencia de los problemas judiciales que su marido arrastra desde hace casi siete años.
¿Qué decisiones internas tomará la Casa del Rey para librar esta batalla? ¿Cuál es la última baza que podría jugar el cuñado de Felipe VI para prolongar sus días en libertad?
Iñaki Urdangarin, el golpe bajo de Casa Real

No hay segundas oportunidades en la Casa Real cuando se tratan temas relacionadas con prisión. Es pública la buena relación que el rey Juan Carlos I mantenía con Mario Conde. En un momento determinado, el poderoso abogado del Estado compró acciones de ciertos medios de comunicación para tapar los parches del rey reinante. Cuando el caso Banesto estalló en 1994 y Mario Conde acabó con sus huesos entre rejas, don Juan Carlos I trazó la línea definitiva con el que fuera su secuaz. Cuando el golpe de la delincuencia sacude la intramuros palaciega, la acción es incluso más rápida y efectiva. Iñaki Urdangarin es persona non grata en Zarzuela.
Este miércoles 21 de marzo la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo estudiará el recurso contra la sentencia condenatoria de seis años y tres meses de prisión que pesa sobre Iñaki Urdangarin. Hasta llegar a este punto de no retorno han pasado casi siete años que duelen como siete puñales en el seno interno de Casa Real. A continuación, la cronología del primer miembro de la Familia Real que tiene los visos de acabaré en la cárcel.
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El mensaje de Navidad del rey Juan Carlos
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Años de investigación minuciosa por parte del juez Castro y el Fiscal Horrach que un día, de forma casual, descubrieron una carpetilla verde que ponía «Govern de les Illes Balears». Dentro de ese dossier había un par de folios con el nombre de Diego Torres. En los últimos meses de 2011, algunos medios de comunicación se aventuraron a señalar que Iñaki Urdangarin, socio de Diego Torres, se encontraba inmiscuido en determinadas situaciones ilícitas que estarían a punto de estallar.
En ese contexto de confusión y a sabiendas de lo que se le venía encima, don Juan Carlos no tuvo más opción que hablar. Unas palabras que quedaron grabadas a fuego en el imaginario colectivo y que todavía hoy escuecen en Casa Real: «Cuando se producen conductas irregulares es natural que la sociedad reaccione. Afortunadamente vivimos en un Estado de Derecho y cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada de acuerdo a la ley. La justicia es igual para todos«, afirmó el rey de España en su tradicional mensaje de Nochebuena.
Iñaki Urdangarin, imputado

Apenas cinco días después de que Juan Carlos I pronunciase esas palabras y como si supiese perfectamente lo que estaba por venir, el juez José Castro imputó a Iñaki Urdangarin por numerosos delitos en el marco del caso Nóos. Era la primera vez en la historia que un miembro de la Familia Real era imputado por presuntos delitos de guante blanco.
En aquel momento, Casa Real tuvo que dar un paso al frente y emitir un escueto comunicado en el que informaban de su «respeto» a las decisiones judiciales. Lo peor, al menos para los miembros de la primera familia, todavía estaba por llegar.
La infanta Cristina, imputada

No fueron suficientes los alegatos de Iñaki Urdangarin en los que desvinculaba a la Casa del Rey las tropelías que lo llevaron a la Sala de la Audiencia de Palma. El duque imputado leyó ante el juez José Castro una declaración en la que afirmaba que «la Casa de Su Majestad el Rey no opinó, asesoró, autorizó o avaló las actividades» que lo traían hasta esa circunstancia.
Excusatio non petita, accusatio manifesta. Pese a la opinión de la Fiscalía, el juez Castro tomó la determinación de imputar a la infanta Cristina por ser parte activa en un 50% junto a su marido en una de las empresas (Aizóon) del entramado Nóos. El 3 de abril de 2013 siempre estará marcado en negro en el calendario de Casa Real. La hija pequeña del rey de España tendría que sentarse en el banquillo de los acusados. En un tira y afloja entre Casa Real y el propio Castro, la infanta se libró de la imputación pero finalmente el magistrado volvía a llamarla imputarla en enero de 2014.
El pulso real entre Felipe VI y su hermana Cristina

El año 2014 fue clave en el devenir de la Familia Real. En junio de aquel año, Juan Carlos I abdicó la Corona en su hijo, Felipe. Una decisión que venía de muy atrás pero que tomó premura por el mazazo que supuso la imputación de la infanta Cristina en el caso Nóos.
Con Felipe VI al frente y Letizia como consorte, los nuevos Reyes se encontraba delante de sí con la nada asequible misión de reestructurar una institución que por ese y otros escándalos estaba rota en mil pedazos. En el propósito interno de composición y con las bases de la meritrocracia por bandera, Felipe VI no titubeó a la hora de revocar a su hermana y su cuñada el ducado de Palma de Mallorca. La infanta Cristina, herida de muerte, decidió publicar una carta donde informó de que la renuncia era suya. Por primera vez, la Casa del Rey se puso al frente de uno de sus miembros y desmintió con un mensaje claro y rotundo: «La revocación del Ducado le compete en exclusiva al Rey. La única renuncia voluntaria que le corresponde a la Infanta es la de sus derechos sucesorios».
El fallo del juez Castro sobre el caso Nóos

Un año y un mes ha pasado desde entonces. Febrero de 2017 fue el momento en que la justicia habló y sentenció tanto a Iñaki Urdangarin como a la infanta Cristina. La Audiencia de Palma de Mallorca absolvió a la hermana del Rey Felipe mientras que condenaba a su marido, Iñaki Urdangarin a seis años y tres meses de prisión.
Lejos quedaron los 19 años que pedía la Fiscalía para el ex duque de Palma. Absuelto también de algunos delitos menores, el juez Castro rubricó que Iñaki Urdangarin era condenado como responsable de los siguientes delitos: prevaricación en concurso con uno de falsedad en documento público y de malversación (dos años y ocho meses de prisión), uno de fraude a la Administración pública (siete meses), uno de tráfico de influencias (un año) y dos delitos contra la Hacienda Pública (un año cada uno).
La última baza de Iñaki Urdangarin

Este miércoles 21 de marzo es un día clave en la vida de Iñaki Urdangarin y su familia. Las esperanzas se agotan pero todavía se guarda el ex duque de Palma un as bajo la manga: la decisión del Tribunal Supremo no es inmediata. Se conoce que el fallo de los jueces tardará entre tres semanas y un mes.
Aún así, si los magistrados confirman la sentencia condenatoria de la Audiencia de Palma de Mallorca, Iñaki y los demás condenados tendrán la posibilidad y el derecho de apelar al Tribunal Constitucional. Una bocanada de aire fresco que no es más que un espejismo que lo aleja de Zarzuela y lo acerca a prisión.










































































