El fallecimiento de Álex Lequio ha dejado a la opinión pública desolada. El joven ha sido y es un referente, pues su actitud y sus ganas de vivir siempre estaban presentes en todas y cada una de sus apariciones públicas. Después de confirmarse la terrible noticia. Ana Obregón se ha despedido de su niño con un mensaje en sus redes sociales.
Un terrible adiós

> La terrible noticia sobre el fallecimiento de Álex Lequio ha conmocionado a toda la opinión pública que tenía esperanza aun a sabiendas de la terrible lucha en la que el joven llevaba al frente durante más de dos años. “Me llegan noticias muy buenas”, celebraba Antonia Dell’Atte a principios de este mes de mayo, cuando la prensa le preguntó sobre el estado de salud del hijo de su expareja, Alessandro Lequio. Sin embargo, en las últimas horas, los más cercanos a la familia intuían que algo no iba del todo bien. Ana Obregón rondaba el hospital con un rostro más serio de lo habitual y parecía alicaída.
Finalmente, esto tenía un por qué: los médicos ya le habían dado la terrible noticia y tan solo quedaba esperar. La actriz no se ha separado de su hijo ni un solo segundo y lo ha acompañado en su lucha hasta el último momento. “No me quiero imaginar como estará Ana Obregón en estos momentos”, afirmaban a través del teléfono amigos muy cercanos a Ana. La actriz, que no se ha dejado ver desde que se confirmara la terrible noticia, se ha despedido de su niño a través de las redes sociales. Este ha sido su mensaje.
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“Se apagó mi vida”
> Para Ana, el aliento de su vida para seguir adelante sin duda era su hijo, Álex Lequio. Con él formaban el tándem perfecto, no solo de madre e hijo sino de mejores amigos. Siempre que se podía y tenían ocasión, se iban juntos de vacaciones y Ana posaba en las fotografías como una amiga más entre los compañeros del joven Álex. Las redes sociales están llanas de recuerdos de los malos y buenos momentos que la familia ha pasado en estos tres últimos años de lucha contra el cáncer. Por eso, Ana ha querido precisamente aquí despedirse de su niño del alma con unas palabras que han consternado a todos.
“Se apagó mi vida”, ha escrito junto a la foto que, durante estos meses ha tenido puesta en su perfil de WhatsApp. Vienen tiempos difíciles para Alessandro y Ana pues se están enfrentando al dolor más terrible que se puede sentir: el fallecimiento de un hijo. Tanto Obregón como Alessandro han recibido el apoyo de miles de personas del mundo de la opinión pública: para muchos Ana, es una madre coraje.
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Madre coraje

> Desde que la palabra cáncer apareció en sus vidas, tanto Alessandro como Ana Obregón se volcaron en y con su hijo. La actriz lo dejó absolutamente todo para estar a su lado, aunque esto no fue nada heroico para ella pues en más de una ocasión confesó ante la prensa que “hago lo que haría cualquier madre”. Pero la actriz no solo se ha desvivido por Álex en estos últimos años de lucha: su niño se convirtió desde que nació en el centro de su vida: “Todo giraba en torno a él, lo dejó todo por él”, apuntan algunos amigos cercanos a la familia. Una devoción que el joven devolvía con todo su cariño.
En una de sus últimas intervenciones públicas, Álex Lequio no quiso pasar la oportunidad para agradecer la actitud positiva de su madre, que hacía siempre más llevadera su lucha contra la enfermedad. “Si un día la ves mal, te doy mi teléfono y me llamas, porque yo eso tengo que verlo para creerlo”, apuntó el hijo de Ana Obregón. Ella lo ha acompañado hasta el final, permaneciendo a su lado cuando más la necesitaba. “Ha sido una mujer ejemplar y ha pasado la última noche con él, junto a Alessandro Lequio”, confirmó Laura Fa en Sálvame.
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Álex Lequio, un espejo en el que mirar

> Desde que le diagnosticaran esta terrible enfermedad, Álex Lequio siempre ha demostrado valentía y una actitud admirable. Es posible que en la oscuridad de su casa los ánimos le flaquearan pues al fin y al cabo era humano. No obstante, el joven siempre ha mostrado su mejor versión y su mejor sonrisa cuando hablaba de un cáncer que por su puesto estaba dispuesto a superar. Hablaba de él como “un contratiempo” y siempre recurría al humor para conseguir que su familia y todos los suyos jamás de desanimasen. Su actitud, su fuerza y su coraje lo han convertido en un referente para todos aquellos que por desgracia tiene hoy en día a alguien cerca que esté pasando por lo mismo.













































































































