La intervención de Alonso Caparrós y su padre, Andrés, en ‘Sábado Deluxe’ sigue coleando hasta estos días. Una dura entrevista llena de reproches y acusaciones del hijo a su padre que dejaron en muy mal lugar al concursante de ‘GH VIP’, como era lógico la entrevista tuvo una gran repercusión y tanto el hermano como la mujer se han pronunciado.
Andrés Jr. se pronuncia

Andrés acudía a ‘Sálvame’ porque había cerrado su intervención antes de que sucediera el desencuentro en ‘Sábado Deluxe’ con su padre y su hermano. “Prefiero no participar en una confrontación y más ahora que es mi familia», decía Andrés Caparrós sobre el conflicto
“Alonso ha pasado por su proceso y sigue curándose de ese proceso”, intentaba justificar Andrés. También confesaba que le daba más pena o preocupaba más su hermano que su padre porque sus progenitores ya están curtidos en mil batallas.
Duros momentos

Alonso Caparrós confesaba en el ‘Deluxe’ que lo que sucedía lo traía preparado de casa y que se trataba de una encerrona, pero su hermano no se lo cree: “Estoy seguro de que Alonso no tenía la intención de arremeter de esa manera. De base es bueno y noble, creo que se siente muy mal”.
Al ser preguntado si la actitud de su hermano se trataba por alguna recaída, Andrés Caparrós era tajante: «Estoy 100% seguro de que mi hermano no consume actualmente».
Su mujer también lo defiende

La mujer de Alonso Caparrós llamaba indignada ante las acusaciones y preguntas que se hacían sobre una supuesta recaída: “Su problema no tiene nada que ver y puedo dar fe de ello porque soy su mujer”.
“Está encontrándose con realidades que antes no podía analizar porque no estaba bien. Es una persona vulnerable, no emocionalmente inestable», decía su mujer que justificaba la actitud de su marido por cosas que se había encontrado en los últimos tiempos de su realidad familiar.
El sufrimiento de Andrés

La entrevista empezaba con Andrés Caparrós en el plató contestando a las preguntas de Jorge Javier Vázquez y hablando de su experiencia como padre con el infierno de las drogas por el que pasó su hijo.
El veterano locutor y presentador confesaba haberse sentido un fracasado como padre en el momento que supo del problema de drogadicción de su hijo Alonso. «Es muy difícil ser un buen padre cuando tienes un hijo drogadicto», fueron sus palabras después de haber dicho que llegó a soñar con la muerte de su hijo.
Llegaron los reproches

“A ti esta profesión te ha hecho mucho daño, te has perdido a tus hijos por perseguir el éxito, el aplauso”, fueron una de las primeras frases que Alonso Caparrós a su padre. El concursante de ‘GH VIP’ entró en plató arrasando y atacando directamente a su paso hablando incluso de problemas con Hacienda.
“La radio no lo es todo en tu vida, la radio no te ha hecho feliz, papá. Reacciona de una vez”, decía Alonso que echa en cara a su padre que todavía viva obsesionado con la radio y se quede encerrado en el despacho de su casa. Además acusó a su padre de ser ciertamente culpable de algunos problemas de salud de su madre.
La llamada de la madre

Ante esa violenta situación y gran bronca de hijo a padre, la madre de Alonso Caparrós llamó indignada para afear el comportamiento de su hijo. Julia, la mujer de Andrés, vio muy fea esa situación y no dejó ni hablar a Alonso durante la llamada.
«He estado convenciendo a tu padre durante días para que fuese ahí a hablar contigo, pero desde luego no para que le humilles y le trates de esa manera», decía Julia que había estado semanas detrás de su marido para que acudiera al plató tal y como se lo había pedido su hijo. Además acusaba a su hijo de desagradecido porque gracias al trabajo de su padre «han vivido como reyes».
Andrés Caparrós se derrumba

Jorge Javier atónito ante esta situación decidió dejar a padre e hijo conversar fuera de plató si querían. Finalmente Alonso Caparrós decidió marcharse con un abrazo que le dio su padre y Andrés estuvo hablando unos minutos más con colaboradores y presentador.
Realmente conversar poco, Andrés Caparrós sólo escuchaba y finalmente se derrumbaba por todo lo sucedido, aunque lo justificaba: «Mi hijo habla así pero no es él porque está nervioso con otras cosas, seguro que vendrá serenamente». Jorge Javier aseguraba que era lo más tremendo que había vivido en un plató.
La confesión de Alonso

Alonso Caparrós se confesaba a Jorge Javier Vázquez hace unos meses el duro trance por el que pasó durante una época de gran consumo de cocaína: «Llegaba a soñar con montañas de cocaína. Consumía lo suficiente como para matar hasta siete caballos o seis elefantes. Hasta que no podía más.
Incluso durante el programa se llegó a decir que el presentador cuando consumía podían ser 8, 10 o hasta 15 gramos de la sustancia en cuestión. Un duro testimonio que dio mucho más que hablar.
La muerte de cerca

Alonso llegó a hablar de momentos en los que se había llegado a topar con la muerte: «He visto pasarme de cerca la muerte tres veces por mi adicción. La primera ocasión fue desnudo delante de un espejo en un hotel».
Otra de las ocasiones que contaba el presentador fue cuando se quedó sin cocaína para consumir y llegó a machar unas pastillas que contenían algo de anfetaminas para poder esnifarlas. Después de eso, el presentador estuvo ingresado en un hospital a punto de sufrir un infarto.
Infierno para toda la familia

También hablaba de veces donde miembros de su familia iban a recogerle a prostíbulos de donde salía en pésimas condiciones: «He hecho mucho daño a mi familia, pero espero que hoy estén orgullosos. Lo hago también para que la familia de mi esposa vea con quien se ha casado».
Llegó a contar en la entrevista otro episodio cuando su hija tenía dos años: «Un día al volver de fiesta mi hija se levantaba para ir al colegio y entró en la habitación para darme un abrazo y me escondí detrás de la puerta».
Su forma de consumo

Confesó que su consumo no era diario porque consumía una gran cantidad en un único día y tardaba unos tres días en recuperarse para poder volver a consumir: «Mi objetivo no era hacer un programa de televisión, mi objetivo era terminar ese programa para irme por ahí a hacer esto o aquello».
Explicó que en el trabajo únicamente consumió en dos ocasiones y nunca más lo volvió hacer tras la mala experiencia que le supuso: «En el primer programa de Furor llegaron a atarme las piernas al taburete para que no se me movieran».
Con su hija en plató

La hija de Caparrós acabó llorando delante de su padre y le dijo: «No tengo nada que perdonarte papá, yo siempre he tenido fe en ti». «Siento orgullo de mi padre, creo que se ha hecho un hombre muy fuerte y cada vez más sensato», decía Claudia con gran amor hacia su padre.
Eso sí, el presentador también tuvo tiempo para recordar un duro momento que vivió con su hija cuando era un bebé y él sufría esta grave adicción a la cocaína: «Llegué a un tugurio de mala muerte con Claudia metida en el cuco. La posé sobre la barra y compré droga», confesaba muy emocionado Alonso Caparrós.























La publicidad machista es de las más vistas del país, aunque nos parezca lo contrario. Cada nuevo anuncio es visto con lupa por las distintas organizaciones. Algunos de los que se emiten perpetuán un rol infinito en que cada hombre y mujer se mueve en ámbitos distintos. La mujer
Si hay un símbolo por excelencia en el que se trate a la mujer con cierto machismo este es la Barbie. Una imagen de muñeca perfecta, pechugona con vientre plano y piernas larguísimas, dispuesta a tener bebés y a ser la típica mujer feliz. Durante décadas fue el único referente de millones de niñas en todo el mundo que buscaba este objeto sagrado. La vestían de forma impecable y querían ser como ella de mayor. Los tintes rubios eran lo más y las cinturas de avista incitaron algunas modas poco saludables. No existe un modelo de mujer ideal y en ningún caso puede venir de un objeto inanimado de plástico. Las casas de muñecas son un reducto del pasado más machista.
Uno de los carteles más machistas de la historia lo protagonizo una marca de cigarrillos. Lucky incitaba a las mujeres a amar a un hombre por el mero hecho de serlo. No importaba lo que hubiera hecho la finalidad de toda mujer es amarle con todo su corazón. En la imagen se ve una mujer rubia con cara de susto abrazando a un boxeador muy macho. El mensaje que transmite es totalmente de maltratador. Se pude apreciar cómo se incita a la mujer a pedir perdón pase lo que pase y a sucumbir bajo su poder. Hoy en día un cartel de estas características sería considerado totalmente ilegal y hasta vulgar. En aquellos tiempos en que el tabaco era algo tan cotidiano suponía una muestra más de sus propiedades seductoras y llenas de poder.
Las marcas de ropa suelen tener muy claros los roles de género. Explotan en sus anuncios el papel del hombre y la mujer, pero en este caso llegaron al machismo más absoluto. Un anuncio en que varios hombres asaltaban a una mujer inmovilizada en el suelo fue retirado del mercado. Lo que parece una violación en grupo o una exposición de cuerpos perfectos fue tachada de ilegal en muchos países. La provocación es una constante en el mundo de la moda, pero no debe ser una forma de dominación de género. La imagen que se difundida dejaba poco para la imaginación. Demasiada presión y poco margen a la imaginación, el rollo sado no terminó de venderse bien.
Agricultor si quieres algo mejor que un polvo, pide un Disperss. Media España estará buscando que producto anuncia, que nadie se emocione es un fungicida. Viendo el anuncio y la mujer que lo acompaña nadie diría que esto es un anuncio machista. Solo le hace falta poner un cartel luminoso que le pida a la mujer el teléfono. Es una estrategia comercial que sirvió para dar a conocer a esta marca que en aquellos tiempos parecía sería. La verdad es que como anuncio fue muy comentado. No sabemos si consiguió producir el efecto esperado y logró que los agricultores hicieran cola en los establecimientos en donde vendían este producto. La valla publicitaria se retiró a los pocos días por las quejas producidas.




















































Si hay un espacio televisivo capaz de dejar huella en toda una generación, ese programa es el Diario de Patricia. Este show se basaba en contar las historias de personas comunes que llegaban al programa buscando protagonismo o intentando difundir su mensaje. Patricia Gaztañaga o Sandra Daviu hacían de mediadora de problemas familiares y escuchaba atentamente a las personas que entraban en su plató. En aquellos días conocimos a personajes realmente frikis que nos deleitaban con historias rocambolescas. Aquí te presentamos














La televisión nos ofrece una mirada al mundo diferente. Abre nuestro universo a todas las partes en las que se sitúe una cámara. A lo largo de la historia de la televisión hemos sido testigos de pilladas históricas. Esas que salen en todos los zapping y que recordamos con humor.
La retransmisión en directo de cualquier acto político puede ser un autentica tortura. A veces, nos puede sorprender con algún secreto o anécdota que se convierte en pillada de las grandes. Celia Villalobos se encontraba en una sesión de control del congreso. En este caso, se repasaba la actuación del ente y en teoría todos lo que lo forman están atentos. Villalobos decidió hacer algo más productivo aquel día, jugar una partida del Candy Crush. El vídeo se convirtió en viral y denunció algo que intuíamos, no todos los políticos trabajan por igual.
Pasapalabra es uno de los concursos más longevos de la televisión. En él una persona normal y dos famosos luchan por llegar al rosco final que le permite al concursante ganar una importante suma de dinero. La reportera Adriana Labenia participaba en el concurso, en concreto la prueba en la que tienen que adivinar qué canción es. De repente, el presentador vio una sospechosa luz azul entre sus piernas. Estaba intentando descubrir con la aplicación Shazam la canción. Las trampas no están nada bien y menos cuando lo ve todo el mundo.
Dynamo es un conocido ilusionista que dice ser mago. En sus puestas en escena es capaz de hacer trucos sorprendentes. En este caso en pleno centro de Londres se disponía a hacer lo imposible. Dynamo sufrió una pillada previsible, pero no menos sorprendente. El mago tenía que levitar sobre el Shard. Algo que sabemos que no es posible, pero con las cámaras de hoy en día se ve todo. Los cables salieron a la luz y desmontaron por completo el truco del mago que se quedo pillado.
En pleno plató de Espejo Publico los micros mientras se visualiza un vídeo tienen que estar cerrados. Algo parece que falló o Paco Marhuenda sufrió una pillada histórica. Durante un breve resumen de la situación de los españoles en Egipto, dijo alto y claro: ¡Qué se jodan!. Muy poco solidario se mostró, en directo y sin filtros. Sus compañeros disimularon un poco, pero todos se sorprendieron de las palabras del colaborador. Sandra Davíu la presentadora disimuló todo lo bien que sabía.
Julia Luna se dedica a comentar los deportes acuáticos. En este caso se encontraba retransmitiendo los Juegos Olímpicos. Luna se mostró muy sincera, suponemos que pensaba que tenía el micro cerrado. La presentadora fue pillada diciendo lo que muchos pensaban. La primera sesión de los nadadores es de aquellos que no son precisamente los mejores. Luna dijo: “Empieza ya. Menos mal que la primera serie es de “mataos”. Bueno esos mataos son los que hacen que esté ella a kilómetros de su casa comentando su serie y cobrando por ello. Un poco más sensibilidad podría haberla ayudado.
J.J. Santos tendría que ser coronado como el rey de las pilladas. La más célebre de sus pifias o enfado monumental tiene como protagonista a Sara Carbonero. En plena retransmisión del mundial de clubes, nada parecía salir bien. La
Beatriz Pérez de Aranda es una profesional que sale en el canal 24 horas. Su misión es mostrarse seria y decidida en busca de noticias de interés. Comentar ciertas cosas a altas horas de la madrugada debe ser duro. Hablar sobre la Liga de Campeones le debió llevar a un estadio de descontrol serio. La presentadora fue pillada haciendo gestos a la cámara. Debía tener mucha sed o ganas de hacer un botellón con los compañeros nada más terminar la conexión. Al ver que seguía en directo intentó disimular como buenamente pudo. Se merecería un Oscar por su actuación y una buena cerveza fría al terminar la conexión.













































