Kiko Matamoros es protagonista estos días de la actualidad rosa. Su hija Laura le ha hecho abuelo y está muy feliz. En Sálvame le han propuesto ocupar el puesto de Defensor de la audiencia. No está claro si aceptará. Carlota Corredera asegura que el tema está muy verde y que hay más posibilidades de que el colaborador diga no, que sí. Y mientras Kiko deshoja la margarita, repasamos los frentes que tiene abiertos.
La familia

Kiko Matamoros estrena faceta familiar, la de abuelo, y está muy feliz. Y más tratándose del bebé de Laura, su ojito derecho. A pesar de que han tenido muchos desencuentros, han conseguido limar asperezas. Ella, durante su paso por GHVIP, se despachó a gusto contra Makoke. La pintó como la bruja malvada del cuento. Aseguró que por su culpa, en su casa pasaron muchas dificultades. Describió un panorama desolador, de Navidades celebradas alrededor de un cuenco de arroz blanco, y más, mucho más…
Makoke se ha cansado de repetir que lo que más le gustaría es que su marido tuviera una buena relación con sus hijos. Tiene cuatro de su matrimonio con Marián Flores pero solo se ha relacionado con dos. En cuanto a Diego, las espadas están en alto. Kiko acabó muy cansado de tanto enfrentamiento en televisión y tantas acusaciones. Y es que su hijo le dijo de todo. A pesar de que estará a su lado cuando lo precise, lo suyo con Diego no tiene camino de acabar recomponiéndose como ha sucedido con Laura. El colaborador ya ha adelantado que irá a la boda de su díscolo retoño sin su mujer para que no haya problemas.
Belén Esteban

Si a alguien no le hará ninguna gracia que Kiko se reincorpore a Sálvame, ni que sea una vez por semana, esa es Belén Esteban. Y más tras conocer su opinión sobre la sentencia que condena a Toño a pagar a su ex representada 600.000 euros. Matamoros expresó que el manager está exento de responsabilidad y que la misma recae únicamente en su empresa, Loran S.L. También ha afirmado que le da pena la situación por los hijos de Sanchís, a quienes conoce desde que nacieron y tiene en gran estima.
Sobre la cantidad que la Justicia ha dictaminado que Belén Esteban tiene que percibir, Kiko Matamoros sentencia que lo va a tener muy difícil para cobrar. Apuntala su afirmación en el hecho de que el único bien que tiene Toño es su casa y que la misma está hipotecada. Sin embargo, resalta que Belén ha realizado cientos de entrevistas remuneradas y que eso ya le sirve para amortizar “el dolor”. Y a esto hay que sumar que la de Paracuellos ha dedicado palabras muy duras al colaborador por hacerle notar su falta de formación. Como respuesta, le espetaba: “Eres el doctor liendre, que de todo sabe y de nada entiende”. Sin duda, sorprendente.
Los compañeros

Aunque todos los que forman parte de Sálvame saben que Kiko es una pieza imprescindible, esto no garantiza que le reciban con los brazos abiertos. Cuando anunció que se iba, hubo colaboradores que se lo tomaron como algo personal y no dudaron en afearle su decisión señalando que había optado por la salida fácil. Que se confesara agotado y sin fuerzas no les pareció motivo suficiente. Un auténtico despropósito.
Matamoros aceptó la invitación para acudir al Deluxe y se sinceró. Expresó que los colaboradores se estaban cargando Sálvame. También se atrevió a decir que a la Esteban se la protegía en exceso y que eso no era bueno. En aquellos días, Carlos Lozano acaba de tomar posesión del cargo de Defensor de la audiencia y su debut no pudo ser más polémico. Se enfrentó a los tertulianos más fuertes y se propiciaron andanadas verbales por ambas partes. Al respecto, Kiko expresó: “Me parece muy higiénico que haya voces que se proyecten contra el pensamiento dominante”.
Las Campos

Kiko no ha tenido pelos en la lengua para decirle a Terelu lo que pensaba de ella cuando la ocasión lo requería. Si se reincorpora, la tensión podrá cortarse con un cuchillo. Como se recordará, el espacio de Defensor de la audiencia fue ejercido por María Teresa Campos en sus inicios. La veterana comunicadora confesó que le encantaría volver a su antigua sección y que si le decían ven, lo dejaba todo.
Cuando Carlos Lozano arribó para ocupar el puesto, las Campos no se lo pusieron nada fácil. Carmen Borrego le espetó: “Tú vienes a sustituir a una persona, que es María Teresa Campos, que era la defensora de la audiencia y dignificaba la televisión. Y tú has venido a hacer, justamente, lo contrario”. Sin duda, estaba muy dolida porque no contaban con su madre. Tres cuartos de lo mismo le ocurre a su hermana. Así las cosas, las Campos no van a recibir a Matamoros con los brazos abiertos.
Hacienda llama a la puerta

A Kiko se le ha preguntado en diferentes ocasiones sobre su regreso a Sálvame y siempre ha confesado lo mismo que en su día dijo en el Deluxe: “No volveré. He entendido que es una parte de mi vida que he dejado atrás”. Anteriormente, había señalado que se iba porque estaba agotado y eso hacía que se le hubieran acabado la pasión y las ganas de ir a trabajar.
Con estos antecedentes, la vuelta de Matamoros a sus orígenes solo tendría un motivo, el económico. El colaborador tiene una deuda importante con hacienda que él mismo cifró en un millón de euros. En junio del 2017 reconoció que hace años que tenía el 80 por ciento de su sueldo embargado. En su ánimo está alcanzar un pacto para solucionar un asunto que, a medida que pasa el tiempo, va generando más intereses. Sin embargo, asegura que para eso ocurra, ambas partes tiene que estar por la labor, de lo que se desprende que no se lo están poniendo nada fácil.
Volver a empezar

A pesar de que cuando anunció su adiós todo el mundo entendió que necesitaba una desintoxicación televisiva, Kiko no ha negado que negoció con Supervivientes para concursar en pareja con Makoke. La oferta era de 30.000 euros semanales pero dijo no. En enero de este año, estaba previsto que entrara en GHVIP con su mujer. Sin embargo, no pudo ser porque el reality se suspendió.
A Kiko también lo hemos visto ejerciendo de tertuliano en ¡Viva la vida! Lo cierto es que es uno de los televisivos que más cariño despierta entre el público. Transmite sinceridad y sentimiento. Tiene capacidad de emocionarse y de hacer autocrítica. Es muy de verdad. Eso se nota y traspasa la pantalla. Ojalá haya acuerdo y podamos volver a disfrutar de él en Sálvame.























































































