Alejandro Sanz lleva más de treinta años en la industria musical. Ha publicado casi cuarenta álbumes entre los de estudio, los directos y las recopilaciones.
Ha vendido más de veinticinco millones de discos y ha ganado veintiún premios Grammy. Toda una dilatada experiencia profesional la de un músico que se hizo a sí mismo cuando cambió las clases de administrativo por las de guitarra en contra de los deseos de sus padres.
Su amplia carrera musical ha ido acompañada de una agitada vida sentimental que Alejandro Sanz ha intentado blindar. No siempre lo ha conseguido.
Repasamos cuáles han sido las mujeres que han marcado su vida.
Marta, Almudena y las demás

Según Alejandro Sanz, su primera experiencia sexual llegó a la vez que la música, a los quince años. El cantante ha explicado alguna vez que el encuentro tuvo lugar con una camarera tres años mayor que él. Eran los tiempos en los que lucía una larga melena y le gustaba el heavy metal.
Sin embargo, él cita a Marta como su primer amor. Un amor de adolescencia, de idas y venidas que duró hasta que Sanz cumplió dieciocho años. El cantante ha hablado de ella en alguna ocasión, y la recuerda como una experiencia maravillosa y en la actualidad todavía dice tenerle cariño.
Esa relación, y la de otras chicas que pasaron entonces por su vida quedan recogidas en uno de sus temas titulado Mi primera canción.
Ingrid, la venezolana

En cambio a Alejandro Sanz no le gusta hablar de Ingrid.
Ella era una presentadora venezolana, que por aquel entonces tenía tan sólo diecisiete años. Se conocieron en 1992 durante una entrevista, y los que la presenciaron dicen que allí mismo saltó la chispa. Salieron juntos del set de rodaje y en teoría pasaron la noche juntos.
A Alejandro Sanz, que estaba inmerso en la promoción de su primer disco, le preguntaron por ella a su regreso a España, pero siempre negó que hubiera pasado algo entre ellos.
Alba Molina

Dos años más tarde del affaire no confirmado con Ingrid, a Alejandro Sanz se le atribuyó otro noviazgo. Esta vez de carácter nacional.
Alba Molina es la hija de Lole y Manuel, cantantes y compositores flamencos con mucho éxito en los años 70 y principios de los 80. Mantuvieron una corta relación en 1994 que los llevó a protagonizar portadas de las revistas del corazón. Esto, con probabilidad, tuvo que ver con la ruptura. Ya entonces, Alejandro Sanz mostraba su aversión a que la crónica rosa le robase su intimidad.
En todo caso, Alba vivió este romance cuando era joven e inexperta. Ella fue la que más sufrió tras la ruptura. Pronto lo superó y en la actualidad ambos mantienen una estupenda relación de amistad. De hecho, colaboran con frecuencia el uno en los discos del otro. Algunas de las canciones de los últimos discos de Molina, están compuestas por Alejandro.
Jaydy Mitchel

No fue hasta tres años más tarde que Alejandro Sanz recuperó la sonrisa de la mano de la mexicana Jeydy Mitchel. Fue su primera relación, digamos adulta. Con Mitchel llegó la estabilidad que tanto ansiaba, y que repercutió en su época más prolífica en lo profesional. Además, fruto de ese matrimonio nació Manuela, su primera hija, lo que colmaría la felicidad del cantante.
Jaydy Mitchel y Alejandro Sanz se conocieron en una fiesta organizada por Luis Cobos. Ella acababa de aterrizar en España y el le pidió el teléfono después de bromear con ella en la fiesta. Empezaron a salir juntos en 1995, aunque su relación no se hizo pública hasta bastante más tarde. Ella rechazó su propuesta de matrimonio hasta tres veces, pero finalmente se casaron por el rito balinés en el año 98.
Fruto de esa relación, en el año 2001 nacía Manuela, la primera hija para ambos. Pero cuatro años más tarde, hacían pública su ruptura por la infidelidad de Alejandro Sanz. La propia Jaydy Mitchel ha contado que estuvo dispuesta a perdonarlo y seguir adelante, pero no fue posible.
Valeria Rivera

Valeria Rivera fue en parte la culpable de la ruptura de Alejandro Sanz con Jaydy. El cantante, que había tenido un hijo con ella en el año 2003, cuando todavía estaba casado con su mujer, sufrió extorsiones y amenazas por parte de sus empleados. Estos le chantajeaban, pidiéndole dinero a cambio de no revelar la existencia de ese hijo a Jaydy.
Valeria era la estilista de Alejandro Sanz, y ella fue una víctima más en todo aquello. Su relación se quedo en una anécdota extramatrimonial. Sin embargo, Alejandro Sanz reconoció a su hijo Alexander.
En la actualidad, de hecho, Alexander trabaja con su padre en las giras y está muy volcado en su carrera musical. Mantiene una relación estupenda no sólo con Sanz sino también con el resto de sus hermanos.
Raquel Perera

Tras toda la historia de la extorsión y el divorcio de Michel, Alejandro Sanz atravesó una pequeña depresión debido a su exposición mediática y su meteórica carrera musical. Fue en este contexto en el que inició un romance con Raquel Perera, su asistente personal. Raquel siempre ha sido una persona muy discreta y de su total confianza.
La culminación de su amor llegaba en 2011 con el nacimiento de su hijo Dylan, y se afianzaba en 2014, con la llegada al mundo de Alma. Como anécdota, en el año 2012, y para sorpresa de sus invitados que creían que asistían al bautizo de Dylan, Alejandro Sanz y Raquel se casaban en su finca de Extremadura.
El mes de julio de 2019, hace ya un año, y tras muchos rumores, Alejandro Sanz emitía un comunicado a través de las redes sociales en las que dejaba en evidencia que se separaba de Raquel. Ambos han prometido respetarse mutuamente y así ha sido hasta la fecha. Sin embargo, esto puede cambiar.
Rachel Valdés

Muchos testigos afirman que el motivo de la ruptura de Alejandro Sanz y su mujer fue esta modelo y artista cubana.
Michel ya acompaña a Sanz en sus conciertos de la gira norteamericana y también habría conocido a los dos hijos mayores del cantante. No sabemos lo que opinará su ex, Raquel, al enterarse de esto. Sus mensajes desde entonces en la redes sociales son de lo más enigmáticos.
Por el bien de sus dos hijos, Alejandro Sanz y Raquel deberán mantener firme la promesa de llevarse bien. Además, el entramado societario del cantante, tiene a Raquel como administradora en muchas empresas. Esto también podría enturbiar una relación que hasta ahora ha sido de lo más elegante.


















































































































