Los cuatro se criaron juntos como hermanos durante casi 8 años, en los que permanecieron unidos en el mismo domicilio hasta el inicio del verano de 2018, momento en el que las diferencias entre sus progenitores ocasionaron la separación de esta peculiar familia formada por Miguel Bosé, Nacho Palau y sus cuatro hijos, concebidos por vientre de alquiler.
Desde entonces no volvieron a verse en persona y las conversaciones telemáticas sustituyeron durante meses a las presenciales. No obstante y a pesar de que los procedimientos judiciales que enfrentan a Bosé y Palau siguen su curso, ambos consiguieron llegar a un acuerdo a mediados de 2019 y se establecieron medidas cautelares referidas exclusivamente al régimen de visitas de los hermanos. Un concierto que básicamente consiste en que se vean y estén juntos alternativamente con sus padres en períodos vacacionales.
La pelea por el reconocimiento de sus hijos

Durante 26 años Miguel Bosé y Nacho Palau fueron pareja; según ha afirmado Palau, la familia, los amigos y todo el entorno de ambos lo sabía, pero el público ignoraba que el artista estaba comprometido. Cuando en 2011 Bosé anunció que se había convertido en padre, primero de los mellizos Diego y Tadeo y siete meses después de los gemelos Ivo y Telmo, el mundo entero pensó que había sido una decisión en solitario; no obstante, los niños son fruto de la decisión de ambos de agrandar la familia.
El cantante, que siempre se refirió a todos los niños como propios, hoy se encuentra en medio de una disputa legal pues, biológicamente hablando, Diego y Tadeo son hijos de Miguel, mientras que Ivo y Telmo son de Nacho; y desde la separación, el cantante y su ex pareja se encuentran en un conflicto judicial por el reconocimiento de los cuatro chicos como hijos de ambos.
Nacho alega que los pequeños son fruto de una decisión en conjunto de agrandar la familia, que han vivido durante ocho años como hermanos y que deberían seguir creciendo así. Además explica que ambos padres tienen los mismos derechos y obligaciones como progenitores y los niños los mismos derechos como descendientes.
Miguel Bosé pide que no sean declarados hermanos

Tras el juicio de filiación celebrado el pasado lunes, se han dado a conocer algunos de los alegatos presentados por Miguel Bosé, que pretende que los cuatro niños no sean declarados hermanos legalmente para asegurarse de que su ex pareja no tenga ningún tipo decisión sobre la educación, la forma de vida y el futuro de sus hijos, evitando así la obligación de mantener ningún tipo de contacto con su ex.
Palau, reclama que los cuatro – por haber llevado ocho años juntos desde su nacimiento – sean considerados “como hermanos”, mientras que ahora se ha sabido que el cantante se niega a reconocerlos como tal, señalando que el proyecto de familia se rompió hace dos años cuando se separó de Palau; de modo que, si el fallo resulta a favor del cantante, Ivo y Telmo no tendrían los mismos derechos legales que Diego y Tadeo.
Lo curioso es que Miguel Bosé sí está de acuerdo con que los cuatro vivan bajo el mismo techo sin que se les reconozca la filiación de hermanos. De momento, los niños, que ahora mismo tienen 9 años, están separados desde que sus padres rompiesen su relación sentimental. Diego y Tadeo viven con Bosé en su residencia en México, mientras que Ivo y Telmo se quedaron con Palau en Chelva (Valencia).
La distancia entre los cuatro hermanos no es solo física, también lo es su estilo de vida

Tadeo y Diego disfrutan de los lujos y privilegios que conlleva estar con un cantante internacionalmente conocido como es Miguel Bosé; mientras que Ivo y Telmo van a una escuela pública, viven en casa de su abuela en Chelva, donde su padre Nacho Palau – actualmente – encadena trabajos alejados de su vocación escultórica: cocinero en una residencia de ancianos, y ahora en una fábrica de embutidos, pues prefiere mantener el perfil bajo y no cobrar las desorbitantes cifras que le ofrecen ciertos medios de comunicación por contar su historia.
Fuentes próximas a Palau explican que Ivo, Telmo y Nacho viven justos de dinero pero felices. “Los niños se sienten muy queridos y en Chelva todo el mundo les trata a los tres de maravilla. Llevan una vida de lo más normal en el pueblo al que Nacho iba de vacaciones durante su infancia porque era donde vivía la familia de su padre”. Y añaden: “Nacho ha vuelto a ser él, ha vuelto a sonreír, viven muy libres y creemos que él no quiere volver a saber nada del tipo de vida que rodea a la gente famosa. Está feliz”.
Miguel Bosé: “Tengo cuatro hijos”

En varias entrevistas desde que naciesen los cuatro, Miguel Bosé insistió, sin embargo, en que sí eran hermanos: en una entrevista concedida en 2014 a la revista Shangay, declaró que en realidad no tenía “dos hijos”, sino “cuatro hijos”. “A los siete meses de nacer Diego y Tadeo llegaron otros mellizos, Ivo y Telmo. Muy poca gente lo sabía. Hasta ahora”, afirmó.
No obstante, en esa entrevista dejaba entrever uno de sus miedos: “Así tengo a dos hijos maravillosos que llevan mis apellidos y que nadie me puede quitar”; el cantante desde el principio no quería que sus hijos fuesen compartidos, pero en aquel momento se interpretó que había sido padre en solitario, porque la relación con Palau no era pública.
Y añadió: “Estoy harto de ver cómo se utiliza a los niños en las separaciones, cómo pagan los platos rotos y sufren las consecuencias de una relación que se rompe”; declaraciones con las que anticipaba la situación actual.
26 años de anónima convivencia

Miguel Bosé y Nacho Palau, se conocieron hace 30 años en Valencia gracias a unos amigos que tenían en común. El escultor valenciano no dudó en hacer las maletas y marcharse a vivir con Bosé, priorizando su vida personal sobre la profesional.
Pese a la convivencia de la pareja durante más de dos décadas y aun cuando los niños nacieron en 2011, Bosé y Palau nunca formalizaron su relación legalmente; nunca se casaron, no estaban registrados como pareja de hecho, y los niños sólo contaban con el reconocimiento de cada padre biológico.
Fue así que, después de 26 años, la pareja ceso su relación por “un desencuentro desagradable”. Al parecer, la ruptura se inició cuando, en 2015, el cantante se trasladó a vivir a Panamá tras ser investigado por Hacienda y a pesar de que Nacho le acompañó en aquel primer momento, el bache definitivo se produjo cuando Bosé decidió instalarse definitivamente en México.
El futuro de los cuatro niños

Ya no hay nada personal que ate a los adultos. Palau estaba dado de alta en una empresa de Miguel Bosé y los salarios que le debía al romperse esta relación laboral ya quedaron solucionados. Quienes le frecuentan afirman que no reclama nada para él; solo quiere que los cuatro niños tengan un futuro igualitario y que se les declare legalmente hermanos.
En la situación actual, ninguno de los dos adultos puede tomar una decisión que afecte a los cuatro niños sin negociarla antes con el otro. Mientras tanto, el juicio ha quedado visto para una sentencia que podría demorarse hasta tres semanas, y aún así la decisión del Juzgado número 4 de Pozuelo de Alarcón es recurrible por cualquiera de las partes.




















































































































