Tras los rumores de ruptura de la pareja formada por Diego Matamoros y Carla Barber, han demostrado que su idilio amoroso no se quebranta tan fácilmente. Los momentos que comparten son tan maravillosos que todo hace pronosticar que estarían en uno de sus mejores momentos. Lo que no sabe Carla es que Diego tendría un especial interés en permanecer el mayor tiempo posible a su lado, ya que tiene una adicción que sólo ella puede satisfacer. En este tiempo, Diego Matamoros, ha ido mostrándolo en sus redes sociales y parece que lejos de estancarse iría a más, es un no parar. ¿Quieres conocer la adicción de Diego que hace que su amor por Carla sea de lo más interesado que podría existir? Quédate con nosotros y descubre todos los detalles a continuación.
Adicto a los retoques
> Como todos sabemos Diego Matamoros ya es un asiduo en las clínicas de medicina estética, sobre todo en la de su ahora novia Carla Barber. Le ha tocado la lotería pues que su novia se dedique justamente a de lo que ahora es adicto es una gran suerte para él. Hace unos meses repasaba junto a todos sus seguidores de su canal de Mtmad “Borré Cassette”, sus múltiples retoques estéticos.
En el vídeo se mostraba claramente a favor de este tipo de intervenciones de esta forma: “Yo creo que lo mejor que puedes hacer en tu vida es cuidarte antes de llegar a un punto en el que tengas que retocarte, pero soy una persona a la que no le importa que la gente esté operada. Si puedes mejorar algo con lo que no estás a gusto…” y más tarde contaba todas a las que se había sometido él personalmente. Masculinización facial, elevamiento de glúteos con radiofrecuencia, bótox en líneas de expresión, abdominales más marcados mediante liposucción, perfilamiento de mandíbula, relleno de labios y ojeras o tratamientos multivitamínicos, son algunos de los tratamientos a los que se ha sometido Diego Matamoros y de los que a día de hoy se muestra muy orgulloso.
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Su última intervención estética
> A pesar de tener solo treinta y cuatro años, Diego Matamoros quiere la cara de un joven de veinte, pues aunque no presente muchas arrugas ni líneas de expresión, está obsesionado con una juventud eterna que podemos asegurar nunca se hará realidad. Los años pasan para todos, también para él. Carla Barber, esta vez, le ha inyectado bótox, para disimular las arrugas de su frente y explicaba que este tratamiento necesitaba un recuerdo después de unos meses inyectado: “el bótox ha dejado de hacer su efecto y vamos a repetir”.
Se ponía en sus manos una vez más, sin miedo Carla inyectaba todas las jeringuillas en la frente de Diego Matamoros, cuando terminaron aseguró: “48 horas y adiós arrugas”. Así, nos revelaba que los efectos no serían visibles hasta dentro de dos días, por lo que su novio debía esperar un poco más para poder ver su rostro en su máximo esplendor. Seguro que ya está esperando con impaciencia buscar encontrar algún defectillo más en su cuerpo. ¿Le producirá esto tanta adrenalina que no puede parar? Estamos deseando saber cuál será el siguiente.
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Kiko Matamoros con la cara como un cromo
> Todo sucedía en la vuelta de la colaboradora de Sálvame Mila Ximénez a los platós tras conocer la noticia de que padecía cáncer de pulmón y cuando estuvo un poco más recuperada de los tratamientos oncológicos. Entre los colaboradores de Sábado Deluxe veíamos el rostro hinchado y amoratado de Kiko Matamoros, que para nuestra sorpresa se parecía a un auténtico Ecce Homo. Las críticas no se hicieron esperar en redes sociales y el propio Kiko tuvo que explicar ante la audiencia lo que le había pasado. Su cara había experimentado un gran cambio y todo era culpa de la novia de su hijo Diego Matamoros, Carla Barber: «Tengo la cara llena de morados e hinchada porque esta tarde me he pinchado y no he podido ni maquillarme, no me ha dado tiempo», explicaba esbozando una media sonrisa resignado. Además no perdía oportunidad y soltaba un sonoro zasca a los haters: «Me he puesto ácido por todo el rostro, pero quiero decirle a quienes critican que no me iba a perder la entrevista de mi amiga por venir a trabajar con la cara amoratada o hinchada». Madre mía eso sí que es una auténtica valentía, salir en televisión ante millones de espectadores con ese aspecto es de valorar.
Tan sólo unos días después, Kiko Matamoros, pasaba por quirófano esta vez no por una simple elección estética sino por algo de mayor importancia y caladura, por motivos de salud los médicos debían extirparle la vesícula. Fueron unos días muy duros para él, pues así lo manifestó, aunque se le hicieron más llevaderos ya que los paso ingresado en el hospital con la compañía incondicional de su novia la modelo Marta López Álamo. “Muchísima gente vive sin ella y se puede hacer vida normal, ahí es donde se genera la bilis y a partir de que me la extraigan hay una serie de alimentos que tendré que evitar, sobre todo las grasas, los picantes, el alcohol… ”, aseguraba el colaborador con el discurso bien aprendido ante sus compañeros de Sálvame mediante una videollamada en directo. No tardó mucho en recuperarse pues poco tiempo más tarde nos enteramos de que volaba en secreto al Caribe junto a su enfermera particular, su novia, para pasar unas plácidas vacaciones en el mar.
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Por interés te quiero Carla Barber
> Las intervenciones a las que se ha sometido Diego Matamoros en estos últimos tiempos son innumerables, incalculables, como el dinero que podría haberse dejado en todas ellas. Sin embargo, sabemos que probablemente no se habría gastado ni un duro en todas las que su novia la experta en medicina y cirugía estética Carla Barber le habría intervenido en su propia clínica. Tampoco lo hizo en lugares como las Clínicas Diego de León en las que recibe tratamiento a cambio de publicidad para su perfil de Instagram en el cual le siguen más de 400.000 personas.
El hijo de Kiko Matamoros ha aprovechado el tirón de estar junto a la médica estética para hacerse un completo, para mejorar su aspecto físico y su rostro de arriba a abajo. Ya se había introducido en el mundo de los retoques desde antes de empezar su relación con Carla, pero es ahora cuando la adicción por las inyecciones de Diego Matamoros se está haciendo más que visible. El título de novio le otorga prioridad en la agenda de la profesional de los pinchazos y siempre se ofrece para probar lo último en cuestión de tratamientos. ¿Será amor verdadero el de Diego Matamoros o simplemente puro interés para satisfacer sus deseos y calmar su adicción? todo parece indicar que podría ser una combinación de ambas y según hemos ido viendo la vida le sonríe en este aspecto. ¿Cuánto durará su relación cuando Carla se dé cuenta de que Diego tendría especial interés en que sus manos sigan tratando un rostro que por mucho que pasen los años nunca envejece? Muy pronto lo descubriremos.







































































































