El fenómeno Operación Triunfo sigue dando mucho de qué hablar. Todos hablan de las rencillas que existen entre algunos de los concursantes. Hasta el punto que Alejandro Abad, productor musical del programa, acudió a Sálvame Deluxe para someterse a una prueba poligráfica que arrojó que su testimonio -y acusaciones- son ciertas. Su principal enemigo, Kiko Matamoros, acababa pidiéndole disculpas «me han tomado el poco pelo que me queda», ante la innegable (o no) realidad marcada por el aparato de Conchita. Pero Alejandro dejó frases y acusaciones para la posteridad. Estas son algunas de ellas.

No puedo valorar a Álex Casademunt de ninguna manera. Estoy convencido de que Álex Casademunt como cantante es un buen cómico. Será una afirmación demoledora pero es como yo lo veo.

Los que se darían de ostias sería Juan Camus y Naim Thomas. No se soportan a pesar de que parezcan un equipo en estos momentos.

El más tonto es Manu Tenorio. Tiene sonrisa y ojos, pero tiene mucha tontería. Por eso no trabaja y está vetado por la industria.

El mejor actor es Juan Camus, pero es tonto perdido, es tonto del culo. No se puede decir que estás en un edificio y que luego no te conoce nadie.

Soy millonario. He venido más de 33 millones de copias de mis temas.

David Civera no quería trabajar los lunes, los martes ni los miércoles. Tenía que estar con su familia.

Escribí el estribillo de Mi música es tu voz en cinco minutos en el coche. Pensé en mi hija pero también me sentí muy identificado con ellos.

Tengo ganas de producirte una canción, Kiko Matamoros. Se va a llamar «Soy un farsante»

Me encantaría hacer un disco a un grupo compuesto por Juan Camus, Naim Thomas, Manu Tenorio y Kiko Matamoros tocando los huevos porque los toca muy bien.

Juan Camus entró en Operación Triunfo porque tenía relación con un profesor.

































“Mi familia no dio el consentimiento para que se me informara de ello, le dijeron a Tonino que o lo decía él o lo decían ellos pero que se me iba a informar sí o sí. La situación de mi padre es exactamente la misma que hace 3 semanas. Mi padre no entró en Gran Hermano porque no podía pero era su sueño y yo estaba cumpliéndolo por él. Hubiera preferido no saberlo y cumplir el sueño de mi padre”, concluía Bárbara ante un atónito Jordi González que se vio forzado a explicarle que la decisión estaba muy meditada no solo entre los directivos sino también entre los psicólogos que nutren y forman el equipo de responsables de Gran Hermano.














































