Feliciano López, el reputado tenista, el deportista de élite, el que no se mancha las manos de tinta con revistas del corazón a pesar de haber vivido -también- de ellas, ha hablado. Lo anunció Saúl Ortiz en exclusiva para esta revista y es que «Feliciano ya no quiere callar más. A las últimas entrevistas concedidas, me explican que está dispuesto a conceder un reportaje completo para exponer, de forma medida pero contundente, cuáles fueron sus vivencias al lado de una de las mujeres más importantes de su vida».
El día ha llegado. Amalia Enríquez ha sido la afortunada a la que el todavía marido de Alba Carrillo ha concedido la tan esperada entrevista. Hasta ahora todo había sido un mísero goteo de informaciones pero hoy se ha abierto otro melón. Cuando la periodista le pregunta por su calma ante esta época de turbulencias, Feliciano contesta que «Yo he procurado siempre ser una persona muy discreta, introvertida, tímida… No me gusta hablar de mis cosas personales, incluso mi familia se ha enterado, a veces, de cosas mías por otras personas. Como considero que son cosas mías, de mi pareja y que pertenecen a mi vida privada, siempre me las guardo para mí. Nunca comercializaría con algo así, sobre todo porque son mis principios».
Aguda pregunta la de Enríquez cuando se le plantea el hecho de que qué tipo de cuestiones negativas observó durante el matrimonio que no lo hiciese en los anteriores años de convivencia. Y como si de una respuesta de examen perfectamente estudiada se tratase, Feliciano ha explicado que «nadie se casa sin estar convencido. Antes de casarme, como en todas las parejas, hubo discusiones, diferencias de criterio, pero yo estaba muy enamorado de esa persona y convencido que el paso del matrimonio iba a ser para toda la vida. Siempre pensé que los problemas que pudieran surgir los iba a superar».



















Karmele Marchante ha sido uno de los rostros emblemáticos de Sálvame. Sin embargo, todo toca a su fin. A partir de ahora, la colaboradora empieza una nueva vida. ¿Es Karmele una de tus periodistas favoritas? Si es así, habrás cambiado de opinión cuando leas nuestras diez razones para odiarla.
Karmele Marchante es muy interesada. De hecho, cuando tenía su web y alguien la contactaba para intercambios o colaboraciones, respondía: “Si no me ofreces dinero, no estoy interesada”.




Son poquísimos los personajes que descuelgan el auricular cuando la Marchante telefonea. La mayoría está en su contra por su afición a la fábula. El resto, simplemente la ignora.
Que en los últimos años Karmele se haya acercado a los sectores independentistas catalanes no es más que una manera de buscarse la vida.
Pocas amistades le quedan a la Marchante por su afición al critiqueo y también por sus celos constantes en cuanto al éxito profesional. No le tengan pena, siempre tendrá a Pilar Rahola ¿O no?
























En estos días, la Carra se encuentra en España y es aquí donde se subirá al escenario por última vez. Y lo hará con motivo de una gala especial que se prepara para conmemorar el 60 aniversario de TVE. Sin duda, algo muy especial para la italiana, que también reinó en nuestra televisión pública, con permiso de la RAI.












Nos encanta el peinado de Lydia Lozano a lo Farrah Fawcett. La periodista es nuestro Ángel y el de Charlie. Y sus mechas, ay sus mechas, somos fans máximos.
Por más duros que soplen los vientos, Lydia no le niega un “Hola” ni a su peor enemigo. Nos arrebata su manera de tender puentes, aunque sea lo primero que vuelen en tiempos de guerra.
Aunque la periodista no es personaje, sabemos que por la devoción que le tenemos nos perdonará que hagamos mención a su historia de amor con Charlie. Somos incondicionales de este Love Story.
Que Lydia Lozano es una mujer que cuida su look, salta a la vista. Nos roba el corazón cuando proclama su afición a comprar ropa made in Spain. Sin duda, algo digno de mención en un mundo dominado por el made in China.
Y qué decir de los zapatos de la periodista, pues que es una de las mujeres mejor calzadas de España. De hecho, tal es su tirón que hasta tiene su propia línea, Los Lydios.



La semana pasada, la agencia que representa a Cristiano, Gestifute, ya emitió un certificado, expedido por la Agencia Tributaria, donde se señalaba que el futbolista estaba al corriente de las obligaciones tributarias. De ser así no tendría por qué temer. Sin embargo, otras fuentes mantienen que el portugués podría acabar en prisión.



































