Nadie se atreve a abordar este tema. Los líos de alcoba de los miembros de la monarquía no suelen trascender a la opinión pública, y menos los referentes a la intimidad de un matrimonio. Sin embargo, se acaban de filtrar algunos detalles sobre los encuentros de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín en la Cárcel de Brieva. ¿Quieres conocer más detalles? Sigue leyendo, te lo contamos todo a continuación.
Año y pico de vis a vis
> 18 de junio de 2018. Aquel día, doña Cristina de Borbón tuvo que despedirse de su marido por una larga temporada. Iñaki Urdangarín ingresó en la Cárcel de Brieva tras ser condenado a cinco años y diez meses de prisión por su implicación en el Caso Nóos, el escándalo de corrupción más grave que salpicó a la Corona. Desde entonces, los encuentros del matrimonio se producen entre los fríos muros del centro penitenciario, rodeados de un hermetismo total que hace imposible a la prensa descubrir cuándo se producen. De vez en cuando, algún vecino de la pequeña localidad abulense da el chivatazo y anuncia a los medios que un coche de alta gama con los cristales tintados se ha dejado ver por las inmediaciones del centro. Pocos detalles más trascienden a la opinión pública. Lo que ocurre en esos vis a vis quedaba solo para la infanta y su marido, pero se acaba de filtrar una información que nos permite conocer qué sucede dentro de esa habitación. ¿Tu también quieres saberlo? Sigue leyendo, te lo contamos todo en la página siguiente.
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Los encuentros íntimos de Urdangarín y la infanta
> A pesar del secretismo que rodea a los encuentros entre doña Cristina y su esposo, de un modo u otro, las presas de las Cárcel de Brieva terminan enterándose de la presencia de la hermana del rey Felipe VI. Así lo asegura Pilar Eyre en su columna de Lecturas: “Cuando el coche con los cristales tintados que conduce a la infanta para el vis a vis con su marido cruza la puerta de entrada, de forma misteriosa corre la voz de celda en celda”. Pero, ¿qué se comenta entre las compañeras de Urdangarín? Por lo visto, sus palabras hacen sonrojar incluso a los funcionarios. “Cristina, folla bien, que si no lo haremos nosotras, ¡qué estamos muy cachondas y él está muy bueno” o “Cris, que tu Iñaki está muy bueno… ¡Déjalo a gusto, exprímele, que si no aquí estamos nosotras para follar, que pasamos mucha hambre!” son algunas de las expresiones soeces que la ex duquesa de Palma ha de escuchar cada vez que quiere disfrutar de un momento de intimidad con su pareja. Las convictas, igual que el resto de españoles, son capaces de imaginar cómo pasará el matrimonio las dos horas que dura su encuentro privado, y no dudan en hacérselo saber a la hija de don Juan Carlos y doña Sofía. Pero, ¿cómo se lo toma ella? Sigue leyendo, te lo contamos en la página siguiente.
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La reacción de la infanta Cristina
> La hermana de don Felipe VI está más que acostumbrada a este tipo de comentarios. Lleva un año y medio escuchando toda clase de soeces cada vez que acude a la Cárcel de Brieva para encontrarse con su marido. Así, ha ido normalizando una situación con la que al principio no se sentiría muy cómoda. De hecho, Pilar Eyre asegura que ahora incluso le hacen gracia los piropos que las presas dedican a su marido. “Según me cuentan, a la infanta a veces se le escapa alguna una sonrisa”, desvela la periodista experta en realeza en su columna de Lecturas. Por lo visto, la convictas han llegado a especular sobre el tamaño del pene de Urdangarín: “Menudo tiarrón del norte, Cristina. Si todo lo tiene tan grande, no te lo acabas en un par de horas… Mírala que ansiosa va. Di que te dejen más tiempo”, bromean las compañeras del empresario. ¿Quieres conocer más detalles sobre la habitación en la que los ex duques de Palma desatan su pasión? Sigue leyendo, te lo contamos en la página siguiente.
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La habitación del vis a vis
> Según la web de instituciones penitenciarias, esta clase de encuentros tiene una duración de dos a tres horas y se produce en una sala habilitada para los encuentros íntimos, en la que se asegura la intimidad de la pareja. Se trata de una “habitación tipo hostal humilde, con dos camas y baño con váter, ducha y bidé”, describe Pilar Eyre en su columna de Lecturas. Cuando Urdangarín y doña Cristina dan por terminada su cita, a su regreso no cesan los comentarios de las presas, que les dedican frases como esta: “¿Cuántos polvos te ha echado, Cristina? ¿Tres, cuatro…? Esta noche le damos el doble de cena para que se reponga…”. Por lo visto, Iñaki levanta pasiones entre sus compañeras de la Cárcel de Brieva. “¿Qué esperabas? Es un hombre en una cárcel de mujeres, y encima es un tío guapo”, apunta la fuente de la periodista experta en realeza. ¿Cómo se toma el ex jugador de balonmano que las convictas lo hayan convertido en un Adonis? Al parecer, bastante bien…
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Urdangarín levanta pasiones
> Según el confidente de Pilar Eyre, estos comentarios entretienen a Iñaki y despejan su mente. Pero no es que el empresario se pase las horas muertas a la bartola, sino que ocupa su tiempo haciendo toda clase de cosas. “Recibe más cartas él solo que toda la prisión entera. Cada día le llega una saca. Intenta contestarlas todas. Escribe a mano muchas horas. Recibe bastantes visitas de amigos y familiares. También sigue con el ejercicio: musculación, pesas, corre en el patio, bicicleta…”, recoge la periodista experta en realeza en su columna de Lecturas. Así, no resulta extraño que Urdangarín levante pasiones. Las presas están locas por sus huesos y han intentado algunas artimañas para verlo desnudo en la ducha, sin éxito de momento. De hecho, en cuanto llegó a sus oídos que podría irse unos cuantos días por Navidad, las convictas no tardaron en manifestar su disgusto. “Que se quede aquí, para nosotras, que nos lo vamos a tirar y a dejarlo contento. A ti qué más te da, Cristina, que estamos muy necesitadas de hombre y le vamos a enseñar como folla el pueblo”, exclaman. Vaya don Juan está hecho…