Se cumplen 20 años del momento que llevó a Iñaki Urdangarín a ocupar un espacio relevante en la línea de sucesión al trono español, al menos, como ‘esposo de’. Casarse con una infanta después de tener varias (muchas) relaciones con mujeres plebeyas, no debió ser nada fácil.
Enamorar a una persona que lo dio todo por él, quizás no fuera más que una estrategia empresarial. El entonces duque de Palma tenía muy bien ojo para los negocios. ¿O no?
Malversación de fondos públicos

En 2011 se produjo la primera imputación de un miembro de la Casa Real de la historia de España. El yerno del entonces rey recibía la acusación de malversación de fondos públicos. No era el único cargo que se Iñaki Urdangarín acabaría recibiendo: Evasión de impuestos, fraude fiscal, prevaricación y falsedad de documentos.
Toda una lista de acusaciones que desvelaban la verdadera cara del duque de Palma. El mundo se quedó atónito, cómo era posible que una persona en esa posición cometiera tales presuntos delito.
La justicia demostró que en todo delito nadie se quedaría impune, ni la misma casa del rey.
El funcionamiento de Nóos

En 1999 Iñaki Urdangarín y su socio Diego Torres fundaron el instituto Nóos. Se trata de una fundación sin ánimo de lucro, relacionada con otras entidades sociales de la misma titularidad, una consultoría energética Nóos, la inmobiliaria Aizoon y el centro De Goes. Con este curriculum empresarial el yerno del rey era todo un empresario.
En 2003 Urdangarín se posicionó como presidente de Nóos. La idea original de esta entidad era actuar de mecenas, buscar fondos para proyectos importantes para el desarrollo humano. Con gran interés y responsabilidad social, tenía la fama de ser una fundación dispuesta a ayudar a cambiar el mundo.
Hasta que salieron a la luz las facturas de la fundación cada vez que iniciaba un acto para recaudar fondos, su supuesta actividad principal.
El papel de la infanta

Cuando se produce esta serie de acusaciones contra un miembro de la Casa Real saltan todas las alarmas. Saber en qué se estaba metiendo realmente o si, la infanta Cristina apoyó las actuaciones de su marido. Parecía un matrimonio ejemplar. Una pareja de éxito. Sus presencia en actos sociales estaba cotizadas.
Diego Torres ‘encendió el ventilado’r y afirmó en declaración judicial que toda la Familia Real estaba el corriente de este tipo de actuaciones. La infanta no podía mirar hacia otro lado, veía como su marido engordaba las cuentas del banco. No solo recibían los sueldos de su trabajo sino que tenían un extraño plus que aumentaban sus ahorros.
¿Era necesario organizar toda esta trama perteneciendo a la familia del jefe del Estado?
La clave está en los correos electrónicos

Torres ha sido uno de los socios de Urdangarín y como tal se ha visto implicado en el caso Nóos. Las pruebas que ha reenviado al juez para demostrar su supuesta inocencia o desvinculación de este caso han sido a través de correo electrónicos. En estos mensajes se percibe el funcionamiento de la trama.
Urdangarín utilizaba sus contactos con el rey de España para conseguir llenar las arcas de su fundación. Sus influencias le hacían ser una mina de oro. El poder de generar tantos ingresos les hacían inmunes a cualquiera. Sus supuestos proyectos con fines sociales quedaron en un segundo plano.
Urdangarín dejo demasiadas pruebas de sus actos en correos electrónicos y rumores que terminaron siendo verdad.
La corona se ve afectada

La Familia Real se ha roto de forma significativa. El poder de los medios de comunicación, publicando sin cortapisas los tejemanejes del yernísimo, ha dinamitado la confianza de estas personalidades. El rey ha actuado de forma contundente, cortando todas las relaciones con su hermana. Parece que ha desaparecido del mapa.
Las fotos oficiales han desaparecido. Nada se sabe de la hermana del rey, sin títulos y sin vinculación. Hace oídos sordos desde su retiro de lujo en Suiza frente a una acción que les implica de lleno.
La corona está plenamente afectada, aunque intente eliminar el pasado, es imposible olvidar lo que se ha hecho.
Investigación abierta

La Casa Real ha intentado hacerse una limpieza de cara, rebajándose el sueldo en un 7%. Con esta acción pretende volver a ofrecer confianza con el pueblo. La imagen de cercanía y de bondad que mostraban se ha visto totalmente anulada. No es la casa real que el pueblo quería, se han trasformado por completo.
La vinculación con una institución oficial ha sido terrible. Una persona que utiliza sus influencias para obtener beneficios y además no declara estos ingresos es realmente terrible. El nuevo rey tiene en su hermana uno de sus problemas abiertos, que ha creado en él una imagen de desconfianza.
La infanta ha sido exculpada y Urdangarín condenado a seis años y tres meses de prisión, a la espera de que el recurso que han presentado se resuelva.
De vacaciones por el mundo

El nivel de vida de los duques de Palma no ha bajado en absoluto. La pareja no tiene ningún inconveniente en seguir ejerciendo su alto nivel de vida. Se dedican a sus actividades no oficiales.
Fuera de la Casa Real siguen viviendo a su ritmo. Viven fuera de España para intentar mantenerse al margen del proceso. Como buena familia numerosa viajan siempre juntos y disfrutan de las vacaciones. Este verano les hemos visto disfrutar de la playa como si nada pasara a su alrededor.
No pasa nada si se realizan algunas irregularidad por su condición de alteza, viven protegidos, al margen de cualquier desenlace.


















































































































































